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Incinoticias:Cthulhu habla sin pelos en los tentáculos
Esta... "cosa" se ha atrevido a darnos una entrevista
18:46 23 de septiembre de 2026 — Ciudad: R'lyeh; Estados Unidos — Informa: Fernando Panfilez
Agencia Inciclopedia Express
Cthulhu es un nombre que para algunos necesita introducción. Una entidad terrorífica con cara horrenda y tentáculos que seguro complacerían al fetichista más extraño de Internet. Creado para ser el ídolo de frikis que adoran leer a gente como Edgar Allan Poe, Shakespeare o Wikipedia. Sí, ese.
En los últimos días, nuestro equipo de Incinoticias ha estado buscando sin cesar a esta extraña criatura, hemos buscado por Europa, África y hasta la Antártida. Al final nos dijeron que todo este rato estuvo en Estados Unidos y que simplemente pudimos haber tomado un viaje en avión. Terminamos cobrando todo el sueldo del noticiero para poder pagar los viajes a los continentes. Pero el esfuerzo tiene su recompensa, y hemos tenido la mala suerte de entrevistarle.
Ampliación de la noticia
Habla Fernando Panfilez. Así es, actualmente nos encontramos en la ciudad sumergida de R'lyeh. De momento no hemos visto contratiempos bajo el agua, pero me temo que se nos está acabando el aire. Avistamos a Cthulhu por primera vez en un baño público de Arkham, donde ví una de las cosas más horripilantes, grotescas y traumaticas de mi pobre existencia... un espejo roto. Lo que significa que ya no ganaré la loteria en los próximos 7 años.
Después de ese avistamiento, no lo volvimos a ver por varios días, hasta que un día, perdiendo el tiempo entre bares y lupanares, logramos dar con la Iglesia de Cthulhu. Ahí nos informaron que Cthulhu estaba terminando su tesis. ¿Qué tesis? No importa, nos echaron a la calle por molestar al sumo sacerdote. Aún así, teníamos localizado al pseudo-pulpo.
Sobornamos a unos marineros para que nos sumergieran en el Océano Pacífico, y esperamos 12 horas para que saliera de su descanso eterno. Al parecer, nadie entendió el significado de "eterno". Logramos hablar con él después de muchos intentos, y tenemos toda la conversación redactada. Lastima que se la comió un ghoul, junto a 11 miembros de producción, pero a todos le importaron bien poco. Cthulhu estuvo dispuesto a darnos una segunda entrevista, solo que ahora sentía que una entidad se metía en mis pantalones...
¡Entrevista!
F: Buenos días, señor Cthulhu. Un gusto poder hablar con usted.
- CT: No, el gusto es mío, Alfredo.
F: Me llamo Fernando.
- CT: Ah, perdone Armando.
F: Da igual... empecemos. ¿Cómo inicio su vida?
- CT: No creo que le agradaría escuchar sobre apareamiento entre monstruos.
F: No, se ha confundido. Me refiero a que cómo empezaste.
- CT: Ah, haber empezado por ahí. Verá usted, mi infancia fue turbulenta, se podría decir. Nacer en un planeta mierdero del espacio que ni siquiera es reconocido por los capullos de la NASA no es una sensación específicamente bonita. Estuve viviendo casi en la miseria, compartiendo mundo con otros alienígenas que soñaban con ser actores en peliculas porno japonesas de mercadillo. Esos japoneses son unos loquillos, ¿sabe?
F: Muy bien. Entonces, ¿como viniste aquí a la tierra?
- CT: Principalmente para encontrarme a mí mismo. Tuve que sufrir millones de años viajando por el espacio, sin tele, sin almas y peor, sin revistas de la prensa rosa para entretenerme. En un principio contemplé la idea de darme la vuelta e irme a tocarme los cojones de vuelta a mi planeta natal. En mi cabeza, era el plan perfecto. Sin embargo, no paré.
F: ¿Pero por qué? Debes hacer caso al corazón.
- CT: Yo no escucho al corazón, yo lo como con sal y pimienta. Decidí seguir mi camino, no solo para defraudar a mi gran dios Azathot, sino porque, a veces en la vida, hay que arriesgar el confort por la aventura. Y esa aventura era venir a la tierra para convertirme en el dictador supremo y que todos seais mis vasallos.
F: Con todos tus años en la tierra, ¿que puedes opinar de nuestro planeta?
- CT: Hay poco que opinar, de hecho. Más allá de habérmela pasado en mitad de un océano por millones de años, lo poco que he podido apreciar de vuestro planeta son orina de bañistas, algún barco hundido y kilos de basura. También he sufrido ataques de anclas, recuerdo cuando una me cayó directo en el pene durante el apareamiento.
F: Justo a eso iba a llegar. Sabemos que tuviste pareja, ¿podrías hablarnos un poco de eso?
- CT (sonrojado): Hombre, hasta las entidades como yo necesitan mojar el churro. Tuve una relación con una hermosa entidad repleta de tentáculos viscosos y largos llamada Idh-Yaa, la cual dio a luz a 4 tiernas criaturas repugnantes del averno, dispuestas a atormentar a cualquiera que les mire con una pizca de asco. Sin embargo, lo nuestro no funcionó y se volvió de vuelta al espacio. Me dijeron por ahí que ahora es señora de compañía. Honestamente, le deseo lo mejor.
F: Nos informan desde producción que conoces a un tal Lovecraft.
- CT: Augh, ni me hables de ese tipo. Tuve una relación peliaguda con él. Lo conocí en un bar, en uno de mis días de inspiración, donde subía a Arkham. Mientras planeaba como matar al bartender, entra el Lovecraft ese borracho, preguntando si esta era la casa de apuestas. Al verme, piensa que está alucinando y me pregunta de que voy disfrazado. Le pegué tremenda ostia, y entonces dice que es un escritor fracasado, y que le gustaría hacer un libro sobre mí. Total, acepto, el notas ese escribe el libro y se hace famoso. Inmediatamente se gasta el dinero en drogas y barcos, dejandome a mí más pobre que el vagabundo de tu esquina. Caí en una fuerte depresión, ni siquiera ver a mi pareja desnuda podía alegrarme. Fue entonces que dejé mi sueño de dominar el mundo y me retiré para siempre a R'lyeh.
F: Por último, ¿sabe usted que la Iglesia de Cthulhu lleva años esperando su regreso?
- CT: No puedo hacer nada más que decirle la verdad a ese grupo de malolientes frikis. Aquí estoy, pueden buscarme y preguntarme, y mi respuesta no cambiaría. Aún así, que sepan que Cthulhu siempre respetará a los que lo ven como el sumo sacerdote del que hablan. Mis gustos se han expandido a otras cosas, como descubrir otras especies, engendrar a más monstruos de pesadilla o salvar al mono-demonio-mutante feo de cojones.
F: Señor Cthulhu, muchas gracias por dejarme hablar con usted. Sabemos lo dificil que es hablar con sinceridad en estas épocas.
- CT: Para nada, gracias a usted por darme la oportunidad. Ahora, si me permite, voy a devorar su alma.
F: Muy bien... ¡¿que?!


