Luis Enrique
| Nacimiento Defunción | Gijón, Aun vive, y que la pila de la intensidad no se le funda en muchos años. |
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| Origen | Gijonudo, y no, Amunike no tuvo nada que ver. |
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| Sobrenombres | Lucho, Luis Padrique. |
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| Lugar de residencia | Gijón, |
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| Se dedica a | ex futbolista, entrenador y showman. |
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| Estado actual | estará haciendo flexiones por alguna parte. |
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| Hazañas logradas | Jugó en el Barcelona y en el Real Madrid, aunque esto último quiera olvidarlo. |
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| Relaciones | Leo Messi, Xavi Hernández, Pepito Guardiola, Emilio Butragueño |
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| Enemigos | el Real Madrid, Josep Pedrerol, Robert Moreno. |
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| Poderes especiales | Intensidad sobrehumana. |
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| Objetos | Andamio y tanga. |
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Luis Enrique Martínez García (Gijón, 1970) es un exfutbolista que ahora, como entrenador, se dedica a demostrar que los periodistas y los aficionados no tienen ni puta idea. Ni de fútbol ni de lo demás, por supuesto. Como futbolista era también bastante peleón y jugaba prácticamente en todas las demarcaciones, solo le faltaba la de portero. Esta polivalencia explica que tras su retirada hiciera sus pinitos como triatleta[1]. Como entrenador es igual de intenso y desquiciado que cuando jugaba, lo cual le ha llevado a cosechar una exitosa trayectoria basada en sus peculiares métodos de entrenamiento y motivación que producen un acojonamiento tal en sus jugadores que corren incluso más de lo que él mismo corría por el campo.
Trayectoria como futbolista
Inicios
Luis Enrique destacó por nacer muy joven en Gijón. Aunque muchos años después aficionados del Real Madrid atribuirían recurrentemente su paternidad a Emmanuel Amunike, este rumor ha sido desmentido por Luis Enrique, quien se ha referido al nigeriano como, simplemente, "un gran compañero y amigo".
Una curiosa compulsión marcaría su trayectoria, pasar siempre por el eterno rival del equipo de sus amores para acabar fichando por éste. Desde que dio sus primeras patadas al balón había deseado jugar con los benjamines del Xeitosa, archirrival del equipo de fútbol sala del colegio Elisburo donde se inició "para probarlo", y tras ello fichó finalmente por el Xeitosa. De ahí pasó a la cantera del Sporting de Gijón, el equipo de sus amores, pero pronto le cedieron a La Braña, un equipo más montuno. Tras esto firmó un precontrato con el Real Oviedo, "porque tenía que probarlo" con cuyo filial estuvo entrenando tres meses para finalmente volver al archirrival, el Sporting de Gijón, donde le pagaron el doble que a todos los demás jugadores. Pero que no se diga que fue por pesetero, que al Oviedo no solo le pagó con un buen plantón sino que le devolvió los tres meses de sueldo, bien por rectitud o bien porque no quería su sucio dinero, a saber. En su paso por el filial del Sporting coincidió con su amigo Abelardo, jugador de técnica mucho más mediocre y de luces un tanto cortas, en cuya compañía Luis Enrique siempre destacaba mucho más.
Real Sporting de Gijón
Si bien debutó en 1989 con el primer equipo, fue simplemente una novatada que el entrenador quiso gastarle, ordenándole, para agradar a la afición, correr como pollo sin cabeza por todo el campo (Luis Enrique, intenso como siempre, siguió a rajatabla las órdenes del entrenador). Tras las risas, le devolvieron al filial de una patada en las posaderas. Ya en la campaña 90-91 formó parte activa del primer equipo donde siguió corriendo como un pollo sin cabeza, pues seguía pensando que esto agradaría a los aficionados. Casualmente también se hinchó a meter goles y el equipo se clasificó para jugar la Copa de la UEFA gracias a sus tantos[2].
Al finalizar esa campaña el Fútbol Club Barcelona de Johan Cruyff puso sus ojos en él. Luis Enrique, que además de sportinguista era culé de toda la vida, estaba con el culo hecho agualimón de la emoción.
Real Madrid Club de Fútbol[3]
Sin embargo, además de la oferta del Barcelona también apareció otra del Real Madrid. Si bien el club merengue le ofrecía un 15% menos de salario que el de la ciudad condal, Luis Enrique no pudo resistir la pulsión de "probar" qué se sentía al jugar para los blancos.
Luis Enrique en el Real Madrid hizo los peores promedios goleadores de su carrera, pero muchos culpan de estas estadísticas a los entrenadores que tuvo en el conjunto blanco, que decidieron retrasar su posición de delantero centro a lateral. Técnicos como Radomir Antic o Benito Floro siempre han defendido que explotaron a muerte la mejor de sus virtudes, esto es, ser un flipado agresivo y, recordemos, correr como un pollo sin cabeza. Consideraban por ello que tener metros por delante le favorecía y que, además, sus espasmódicas carreras asustaban a los delanteros de los equipos contrarios. Floro en concreto, famoso por su particular filosofía de juego que él mismo denominó "con el pito nos los follamos", ha presumido de que Luis Enrique bajo su mando probablemente evitó más goles contrarios con sus aspavientos de los que él mismo dejó de marcar por estar situado a ochenta metros de la portería contraria.
La llegada de Valdano al conjunto blanco no hacía presagiar ningún cambio, pero Míchel, centrocampista por banda y uno de los mejores amigos de Luis Enrique en la plantilla[4], se lesionó de gravedad. Como ocurrió con todas las decisiones acertadas de Valdano en su primera temporada, fue la feliz casualidad la que forzó que el asturiano pasara a jugar de nuevo en una posición más adelantada firmando su mejor campaña como madridista y haciendo un gol al Barcelona en el famoso partido que acabó 5-0, gol que Luis Enrique festejó con tal entusiasmo que sus propios compañeros dudaron de su salud mental. Ese año, hasta ganaron la Liga y todo.
La segunda y última temporada de Valdano comenzó con Luis Enrique encabronado en el banquillo. Se dice que el detonante de esto fue que el asturiano, con la sutileza que le caracteriza, trató de hacer ver al preparador argentino que no tenía "ni puta idea" de táctica, y más adelante incluso se descojonó de él en público al ser sustituido[5]. No viene al caso relatar todos los despropósitos que siguieron en la "Casa Blanca" aquella campaña, con media plantilla enfrentada con la otra media y acusaciones de filtraciones[6]. Nos limitaremos a decir que el equipo hizo una de las peores temporadas de su historia y que Luis Enrique, que terminaba contrato, decidió meses antes de que expirara que ya había "probado lo suficiente" la experiencia Real Madrid y se buscó nuevo destino. Además, en el Real Madrid no jugaba Abelardo[7] y esto le impedía destacar como creía merecer. Así, el Barcelona solo tuvo que desembolsar la cantidad de cero euros para incorporar al jugador.
A pesar de la ausencia casi total de goles y escasez de títulos, Luis Enrique siempre ha considerado su etapa en el Real Madrid como muy enriquecedora, sobre todo porque invirtió parte del sueldo que recibió en propiedades inmobiliarias que a día de hoy le siguen dando buenas rentas.
Fútbol Club Barcelona
Cruyff había hablado personalmente con Luis Enrique para convencerle de que fuera al Barcelona, pero el presidente del club, Núñez, mostrando su gran sentido del humor, había enviado antes de la presentación del asturiano en Barcelona la nota de despido con el finiquito al técnico holandés. Si bien el no poder estar a las órdenes del legendario técnico tulipán pudo suponer una decepción para Lucho, sabía que al menos se reencontraría con su amigo Abelardo, que había fichado por los culés un año antes y que sin duda le ayudaría a destacar como azulgrana, en el que, junto al Sporting, es el otro club de sus amores. Ahora sí que iba a hincharse a goles y trofeos.
Y el primer año ganaron muchos, el equipo, con Figo (de quien se decía que iba a seguir los pasos de Michael Laudrup, y vaya si los siguió), Ronaldo el gordo, el propio Luis Enrique, que ya no jugaba de defensa, y Abelardo haciéndoles brillar a todos era una apisonadora. Ganaron todo menos la Liga, que curiosamente fue para el Real Madrid[8].
Las dos siguientes temporadas, con Van Gaal en el banquillo, Luis Enrique fue convirtiéndose en un líder natural de la plantilla blaugrana por su intensidad malsana en el juego[9]. Luis Enrique cada dos por tres decía a Van Gaal que no tenía "ni puta idea" de llevar un vestuario, Van Gaal por su parte sonreía (o lo intentaba, hacía eso que sea que haga él) y le respondía "erres muy malo". Por fin Lucho encontraba un entrenador que hablaba el mismo idioma que él. Ganaron títulos como churros (solo se resistía la Champions) pero el momento de máxima felicidad llegó cuando Luis volvió a marcar en su antigua casa, el Bernabéu, al que fuera su equipo, festejando el gol con tal entusiasmo que sus propios compañeros dudaron de su salud mental, mientras la grada enviaba cariñosos recuerdos a su familia.
Sus últimos años como futbolista fueron un poco más tristes, ya que su amigo Figo decidió cambiar el Barça por el Real Madrid, ante la indignación de Lucho[10], coincidiendo esto con una nueva época de triunfos blancos y de fin de ciclo azulgrana. Aunque Luis Enrique fue nombrado como uno de los capitanes de la plantilla (en un Barça donde todos corrían como pollos sin cabeza esto cayó por su propio peso) pronto se vio opacado por la retirada de Abelardo. No pudiendo brillar como antes, terminó por retirarse él también un par de años después, para dedicarse a correr como pollo sin cabeza en el triatlón de aficionados.
Selección Española de Fútbol
Entre medias de todas estas cosas, Luis Enrique también jugó en la Selección Española. Lo más destacable de su carrera internacional fue ganar la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992 con la selección olímpica, victoria que a nadie importó demasiado. La presencia de Abelardo en la zaga permitió a Luis Enrique brillar en esta cita olímpica.
Ya en la absoluta, Javier Clemente prefería a Luis Enrique por delante de Míchel, a pesar de que en el Real Madrid Lucho era suplente suyo. De hecho, Clemente directamente no convocaba a Míchel, que se tenía que conformar con ver los partidos por televisión desde casa. El motivo era claro: Luis Enrique corría como pollo sin cabeza y metía la pierna sin pensárselo, mientras que Míchel no, no fuera a hacerse daño, oigh. Esto era pecado mortal en el ideal clementiano de fútbol: elevar lo tuercebotas a la categoría de arte.
Su momento más recordado llegó en el Mundial de Fútbol de 1994, cuando Tassotti le rompió las napias de un codazo dentro del área italiana. El árbitro, con su modélica imparcialidad tal y como reflejó la prensa italiana, pitó falta a favor de Italia por “recibir un golpe en el codo con la nariz de Luis Enrique”. El partido acabó con la eliminación española y la indignación generalizada. Curiosamente, dos años después muchos aficionados madridistas pedían a Lorenzo Sanz el fichaje de Tassotti. El fichaje nunca se materializó.
Trayectoria como entrenador
Como entrenador, Lucho es básicamente la versión extendida del Luis Enrique jugador. Intenso como si su sangre estuviera hecha de cafeína[11], con métodos excéntricos pero sorprendentemente efectivos y diciendo entre risas desquiciadas a jugadores, periodistas y colegas entrenadores que no tienen "ni puta idea". Jugadores que han pasado por sus entrenamientos coinciden en que con él se llega al éxito o a recibir terapia psicológica, sin término medio.
Inicios y Barcelona B
La primera oportunidad de entrenar se la dió el Barcelona de sus amores ofreciéndole el filial. Luis Enrique aceptó, si bien hubiera deseado haber entrenado antes al Real Madrid Castilla, por probarlo. Repetidas veces ha dicho que este filial del Barça es el equipo en el que más feliz se ha sentido, inculcando a los chavales el cruyffismo, pero un cruyffismo mejorado, ya que Cruyff, en el fondo, no tenía ni puta idea. El éxito fue rotundo, logró ascender al filial a Segunda División, lo que le llevó a ser fichado por un club de mayores. No queremos decir por un equipo de viejos, sino por uno que no era un filial.
A. S. Roma
La Italia del catenaccio parece ser el lugar menos indicado para un cruyffista, pero alguien tenía que demostrar a esos italianos que no tenían ni puta idea de fútbol. A ver quién partía a quién las narices ahora. Iba a ser su segundo entrenador su ex compañero en el Barça, Iván de la Peña, quien le recomendó "para ir preparando el terreno" que fuera a vivir un barrio en el que todo el mundo era seguidor el eterno rival, la Lazio, equipo en el que De la Peña había jugado con más pena que gloria. De la Peña adujo no se qué problemas y al final no fue su segundo, retirándose entre risas. Por lo que sea esta elección de barrio sentó mal a la afición romanista, que le llamaba demente durante los partidos (cosa que a Luis Enrique no le sentaba mal en absoluto, e interpretaba como una muestra de apoyo). Los resultados fueron más bien mediocres regulares pero al final logró ganarse el respeto de los jugadores, cuando estos entendieron que dar tres pases seguidos no era incompatible defender con dureza, única cosa que antes sabían hacer. Luis Enrique abandonó la Roma con destino al Real Club Celta de Vigo: se sintió incomprendido en Italia y quería volver a casa, así que se conformó con un club que, al menos vestía los mismos colores que el que hubiera sido su destino natural tras la Roma, la Lazio.
Real Club Celta de Vigo
Si quedar séptimo con la Roma en Italia no puede considerarse un éxito, ser noveno con el Celta está mucho mejor visto. En Vigo se guarda un gran recuerdo de su paso por el club, en el que Luis Enrique quiso demostrar ser todo un trabajador del fútbol subiéndose a un andamio. Literalmente, porque colocó un andamio en el campo de entrenamiento al que se subía para dar instrucciones a sus jugadores, a quienes no consideraba lo suficientemente intensos, gritarles que no tenían ni puta idea de jugar, y todo esto mientras hacía dominadas cada quince minutos. Luis Enrique se hubiera quedado en Vigo para siempre, pero meses antes de que acabara la temporada ya era un secreto a voces su fichaje por el Barcelona (esto me quiere sonar de otro apartado, ¿verdad?).
Fútbol Club Barcelona
Luis Enrique volvió al segundo club de sus amores con una premisa clara, enseñar a Leo Messi cómo jugar al fútbol pues, según el asturiano, el argentino no tenía ni puta idea. Así mismo consideraba que el estilo del Barça, heredado de su amigo Guardiola, que tampoco tenía ni puta idea, debía ser mejorado manteniendo el toque pero alejándose de la blandenguería autocomplaciente y añadiendo garra e intensidad.
En un primer momento, no se sabe bien la razón, estas ideas fuerza generaron roces y tensión con los pesos pesados de la plantilla, y hubo mucha tensión entre Lucho y el astro argentino hasta que Xavi Hernández, capitán del equipo que sabía lo que era jugar con ambos, les sentó y les pidió que se calmaran, sugiriéndoles que se relajaran un poco viendo cortar el césped del Camp Nou.
En lo sucesivo las cosas mejoraron significativamente y esa temporada el Barcelona logró un triplete histórico. El tener ahora a Messi como aliado y no como enemigo dentro de la plantilla hizo que se obrara el milagro y que incluso un futbolista tan vago como Neymar Jr corriera como un chiflado[12]. También quiso hacer de Luis Suárez un delantero más afilado, insistiéndole en que jugara "con más mordiente". Durante las dos siguientes los éxitos siguieron, alternándose con pullas de Lucho hacia los periodistas y hacia el Real Madrid durante las ruedas de prensa: "yo soy mucho más radical respecto al Real Madrid que Piqué porque lo he probado, cuando él lo pruebe, entenderá lo que digo". Todas estas provocaciones absurdas le encantan, dice, y las define como "la salsa del fútbol". Finalmente Luis Enrique dejó el cargo por agotamiento, se ve que ni él mismo pudo soportar por más tiempo su propia intensidad.
Selección Española de Fútbol
Tras el gran papel desempeñado por la Selección Española en el mundial de Rusia, que pasaría a los anales de la comedia deportiva, la RFEF presidida por Rubiales el besucón decidió contar con Luis Enrique como técnico para reconstruir el desastre. En su primera etapa como seleccionador planteó, cómo no, un fútbol intenso y ofensivo (sus jugadores debían gritarle a los rivales "¡No tenéis ni puta idea!" con un progresivo relevo generacional de viejas glorias por jóvenes que corrían como pollos sin cabeza. Todo iba extraordinariamente bien hasta que Lucho sufrió una tragedia personal que le hizo apartarse temporalmente del cargo[13].
Durante su ausencia, el que había sido su segundo, Robert Moreno, clasificó brillantemente a la Selección para la Eurocopa, y cuando Luis Enrique estuvo listo para volver... pues Moreno no estaba del todo dispuesto a soltar la silla. Quería que, en todo caso, se sentaran los dos en la misma silla. Luis Enrique interpretó esto como una deslealtad de un interino arribista que no tenía ni puta idea y Moreno, con los resultados en la mano, le decía a Luis Enrique que el que no tenía ni puta idea era él. Finalmente la Federación apostó por Lucho y Moreno salió eyectado de la selección, no aceptando Luis Enrique tenerlo a su lado ni como utillero. "¡Toma, Morenooo!" fue lo que le dijo Lucho tras la última reunión de ambos con Rubiales (quien despidió a Moreno dándole un piquito).
España jugó dos grandes citas bajo el mando de Luis Enrique: una Eurocopa y un Mundial. En ambos fueron eliminados por penaltys ya que Lucho consideraba una tontería entrenarlos "lanzando un penalty apenas se corre ¿cómo vamos a entrenar eso?". En la Euro el equipo llegó a semifinales y en el Mundial a octavos de final, lo que promedia palmar cuartos de final, siendo un guiño de Lucho a su etapa como jugador de la selección. También jugaron una Nations League en la que obtuvieron el subcampeonato, pero como era entonces una competición muy nueva, no había referencias para promedios de este tipo, de ahí el relativo éxito.
Las viejas polémicas con la prensa madridista volvieron porque Lucho no convocó a ningún jugador del Real Madrid Club de Fútbol para las grandes citas, cosa que medios como AS y Marca querían que hiciera para demostrar imparcialidad y que había moderado su conocido antimadridismo, incluso aunque el número de jugadores españoles titulares en el club blanco oscilara entre uno y ninguno. Siguiendo su herencia cruyffista a quien sí convocó fue al por entonces novio de su hija Sira, Ferrán Torres, jugador del Barcelona.
La trayectoria de Luis Enrique hace pensar que en un futuro tal vez desee entrenar a la Selección de Portugal.
Paris Saint-Germain Football Club
El siguiente, y por el momento último destino de Lucho como técnico es el Paris Saint-Germain, lo que hace sospechar que su club francés favorito es el Olympique de Lyon. Su primer éxito fue convencer a Nasser Al-Khelaïfi de que dejara irse a Kylian Mbappé al Real Madrid. Al-Khelaïfi al principio miraba este movimiento con sospecha, pensando que tal vez a Luis Enrique, a pesar de todo, le quedara algo de simpatía con su antiguo club que le impulsara a propiciar este dudoso traspaso, pero el tiempo ha demostrado que Lucho no ha podido hacer mayor favor no solo al PSG, sino también al Fútbol Club Barcelona.
A partir de ahí ha armado un equipo que, según sus palabras, es una puta máquina porque "todos corren como pollos sin cabeza". A sus ya conocidas estrategias de presión e intensidad malsana ha añadido el tirar el balón a tomar pol culo y echarlo fuera, subordinando la posesión a la posibilidad de presionar agresivamente al rival cuando saque unos metros más cerca de su área. Todos sus jugadores irían con un cuchillo entre los dientes, si los árbitros se lo permitieran, lástima que éstos tampoco tengan ni puta idea.
Los éxitos no se han hecho esperar, varias ligas, un sextete, e incluso han sido subcampeones en el Mundial de Clubes, quedando solo por detrás del Chelsea y del autoproclamado campeón, Donald Trump. También han ganado la Champions dos años seguidos, y tras conquistar la segunda orejona en tanda de penaltis (penaltis que, lógicamente, no entrenaron) manifestó sobre el camino al éxito, no tener él mismo ni puta idea de cómo lo había logrado: "Esto como solo se lo he visto hacer al Madrid, no tengo ni idea de cómo va".
¿Y después?
Luis Enrique ha manifestado que podría batir un récord siendo la primera persona que juega en el Real Madrid y en el Barcelona y entrenando a los dos, sin embargo también lo descarta porque, después de todo, lo de estar en el Madrid ya lo ha probado.
También ha manifestado que su sueño sería retirarse dirigiendo a su amado Sporting de Gijón ¿previo paso por el banquillo del Real Oviedo?. Allí su segundo sería sin duda Abelardo[14], lo que garantizaría un brillante ocaso a su trayectoria como técnico.
Carácter y personalidad
Aunque pueda parecer intenso y atrabiliario es un tipo bastante cachondo que incluso se montó un Twitch cuando fue seleccionador, en el que confesó que gusta de usar tanga como ropa interior. Se define como gijonudo y siempre se está moviendo más que una pulga en un canguro, lo que explica que en su madurez esté secándose como una pasa, sin coger un gramo de grasa. Respecto a su época de jugador solo ha cambiado en las canas, en las arrugas y en que se ríe más (de todo el mundo).
Notas
- ↑ También para demostrar que Robinho, quien como triatleta corría, luego bicicleta y luego nada, tampoco tenía ni puta idea.
- ↑ Huelga decir que en Gijón no la han vuelto a ver más gorda, y en la actualidad se dan por contentos si se mantienen en Segunda División, por lo que Luis Enrique allí es toda una leyenda. Abelardo no tanto.
- ↑ La información de este apartado ha sido obtenida tras una ardua investigación, ya que el propio Luis Enrique se ha esforzado por eliminar todo rastro de su paso por el club de Chamartín, incluso llegando a colorear con unos rotuladores azul y granate aquellos cromos en los que aparecía vestido de blanco.
- ↑ Y tras su lesión, más amigo todavía.
- ↑ Estas cosas, viniendo de Luis Enrique, son nada personal ni nada de particular, pero Valdano no lo entendió así.
- ↑ En efecto. Los aficionados madridistas más veteranos saben que lo de la 2025-26 no es nada que no se haya visto antes.
- ↑ Curiosamente, un año antes de que Luis Enrique se marchara, el Real Madrid había sondeado el fichaje de Abelardo. La directiva pensó que sería interesante tener al dúo
cómico completo, pero Abelardo finalmente se decidió por el Barcelona y eso empezó a remover algo en Lucho, y ya sabemos qué pasó después. - ↑ El nuevo técnico blanco, Fabio Capello, lamentó mucho no poder contar con Luis Enrique, de quien opinaba que hubiera encajado muy bien en su sistema con nueve defensas centrales.
- ↑ Así como por su entendimiento con la prensa, en una entrevista a pie de campo dijo a Josep Pedrerol que sus preguntas eran "Una tontería"
- ↑ "No es que se vaya... ¡es que mira dónde se va!", llegó a manifestar, visiblemente decepcionado.
- ↑ Se ha mantenido en una gran forma física porque, según explica, hace burpees y sentadillas cada media hora, incluso mientras duerme.
- ↑ Neymar por otra parte era un jugador que agradaba a Luis Enrique, ya que de niño se había probado con el Real Madrid para finalmente fichar por el Barça y declararse culé de toda la vida
- ↑ Por muy paródico que sea este artículo, este tema se trata con total seriedad. Luis Enrique y su familia han demostrado una entereza admirable al transformar su dolor en la Fundación Xana, que ayuda a personas que atraviesan situaciones similares. Eso está muy por encima de cualquier éxito deportivo.
- ↑ Abelardo, al igual que su amigo Luis Enrique, ha desarrollado su propia carrera como técnico. Mucho más gris y mediocre, como no podía ser de otra manera. Ya ha dirigido al Sporting de Gijón, con no excesiva fortuna.
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