Incilibros/Guía para colonizar un planeta

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¿Harto de la Tierra?, ¿cansado de tener que lidiar todos los días con la contaminación, la sobrepoblación, el tráfico y demás situaciones de la vida cotidiana?

Pues no espere más, ha llegado la hora de colonizar un nuevo planeta en el nombre de la humanidad. Sí, usted ha leido bien; colonizar su propio pedacito de universo.

Claro, no será nada sencillo hacer de aquel trozo árido de tierra, practicamente inhabitable en un paraíso terrenal que se encuentre a unos miles de kilómetros de su casa. En este manual, usted aprenderá lo necesario para tan noble propósito.

Consideraciones preliminares

Asegúrese de que el destino no se vea así

Por supuesto que debe de escoger un buen planeta para colonizarlo; o como dicen los sabios: terraformarlo. Como bien sabrá usted, gracias a sus amplios conocimientos de astronomía que no todos los planetas son candidatos para la terraformacíon.

Existen algunos cuya gravedad es tan grande que si pusiera un solo pie en ellos, su cuerpo acabaría hecho una masa compacta de muerte. En otros, al no existir atmósfera, el sol le calcinará por completo. Sin embargo, existen planetas donde las condiciones no son tan diferentes de las de nuestro planeta y sí, ¡hasta tienen agua! Simplemente busque un planeta de tamaño parecido a la Tierra, que posea atmósfera (no necesariamente respirable) y no tan lejos de aquí, sino corre el riesgo de llegar muerto de vejez a su destino.

Paso 1: Consiga los fondos

Todo mundo ha tenido que pedir limosna alguna vez

¿De verdad esperaba que este largo viaje le saliera gratis? ¡Iluso! No importa cómo, pero deberá de encontrar la manera de conseguir los varios millones de dólares en los que le saldrá la misión.

Algunos de los metódos más efectivos, son la limosna y los favores a altos funcionarios de los países primer mundistas.

Los prestamos bancarios siempre son de utilidad en estas situaciones pues todas las instituciones bancarias que se dignen de serlo estarán encantadas de prestar su capital a una misión de dudoso éxito. También puede usted pedirle prestado a sus amigos y familiares, aunque no lo vengan a ver porque siempre que se los pide, ellos se reportan enfermos o terriblemente ocupados.

El robo a transeunte puede resultar una opción tentadora, pero poco productiva. Vamos, piensa en cuantas personas deberás de asaltar para conseguir la plata necesaria. Tendrás mucha suerte si llegas a asaltar a algún tipo rico, pero aún así no creo que le saques más que una paliza propinada por sus guardaespaldas.

Cuando tenga el presupuesto de la expedición completo y en metálico, podrá continuar con el siguiente paso.

Paso 2: Construya la nave

Planos detallados de la nave

Ya que ha sido capaz de juntar todo ese dinero, está en perfectas condiciones económicas de construir la nave que llevará a nuestra especie a la verdadera era espacial.

Contrate suficientes ingenieros, técnicos, obreros y cualquier cosa que considere necesaria para hacer de su travesía un exíto. Pero tenga cuidado, siempre esté al tanto de los materiales usados, o de las especificaciones de la nave. No vaya a ser que le hayan puesto plástico en lugar de parabrisas o no saldrá con vida ni a la esquina de la plataforma.


No se preocupe por los planos, para eso trajo a los ingenieros. Eso sí, asegurese de que el transporte cuente con baño, no me creería si le dijera lo difícil que resulta defecar en gravedad cero. El espacio interior es indispensable, sobre todo si piensa ir acompañado. Guarde espacio para sus cosas, como su cepillo de dientes, su pasta de dientes, su videojuego. (Recuerde que el espacio exterior es sumamente aburrido, créame, lo va a necesitar).

Cuando la nave esté lista, tal vez quiera ir a darle una vueltita para probarla... ¿Verdad? Pues no. Definitivamente y absolutamente NO. Ni aunque sólo vaya de ida y de regreso a la Luna para probar si el portavasos funciona. Debe de esperarse hasta el día de la misión, así que déjese de tonterías y póngase a hacer ejercicio para que esté en forma y no se nos muera en el viaje.

Paso 3: Sobreviva al viaje

¿No quieres dar un paseo?

Viajar en el espacio no es cosa sencilla. Requiere de esfuerzo, dedicación y muchos, muchos, muchos, muchos, muchos, muchos, muchos... cojones. Allá en el espacio hay tormentas espaciales, rayos cósmicos, vientos solares, piratas interestelares y quién sabe cuantos peligros que acechan en el espacio.

Prepárese. Al salir de la atmósfera, dejará de existir la gravedad, por lo que debe procurar atar sus cosas algún lado, sino quiere tener flotando por doquier sus prendas íntimas. Pero eso no es lo más grave del asunto, sus valiosas pertenencias pueden introducirse en los controles de navegación y cuando eso suceda lo más seguro es que en poco tiempo usted esté saludando al Creador.

Implicaciones psicológicas

Pasar tanto tiempo en un espacio tan reducido tiene sus consecuencias. Quizá le debimos haber advertido a los claustrofóbicos antes de iniciar el viaje en una nave tan chiquita. Pero debimos hacer muchas otras cosas que no hicimos.

Otro de los riesgos que sufre la mente humana es la soledad. Por más que desees estar solo, la soledad siempre te seguirá, especialmente si no hay nadie más con usted. Seguramente sufrirá paranoía, al leer esto. O quizá esquizofrenia.

La gama de enfermedades mentales que puede contraer en una odisea espacial es casi infinita.

Paso 4: Establezca una base

Más o menos así se vera su nuevo hogar ya terminado

Bueno, finalmente ha llegado a su nuevo hogar. Pero ahora debe de ponerse a trabajar. No se puede quedar a la intemperie todo el día, ¿verdad? Sus días en la calle pasaron hace largo tiempo... Ahora, seguro que recordó traer el material para la construcción, le será indispensable en las pésimas condiciones en la que se encuentra su módulo de aterrizaje.

Así que si desea sobrevivir a la noche, lo mejor es que empieze a cavar un buen foso de donde sacar agua. Caliente esa comida medio rara que parece pasta de dientes y abriguese.

Hogar, dulce hogar

Con todos los materiales que ha traido desde la Tierra, usted deberá construir una base resistente al calor abrasador, al viento inmisericorde y que tenga las mismas comodidades de una casa de clase media. (Pero por favor, no se espere televisión por cable, lo único que podrá ver son las colorídas barras de su aparato al no existir transmisiónes).

El agua es indispensable para sobrevivir, debido a la evidente falta de cerveza en su nuevo hogar, así que no tomará nada más que agua y pura agua.

Recuerde jamás salir sin su traje espacial o no vivirá para ver a sus nietos jugar a la pelota en gravedad cero, ni siquiera vivirá lo suficiente para respirar por última vez.

Cuando su base y demás instalaciones de vivienda y comida estén listas, es momento de continuar con la colonización del planeta.

Paso 5: Contaminar a más no poder

¡Que bien! Lo esta logrando

¿Cómo pensaba calentar el planeta? ¿Con su hornito de juguete? Pues no. Le parecerá raro (Le hablo a usted, ambientalista de pacotilla) que tengamos que contaminar el planeta para calentarlo y hacerlo sustentador de vida... Pero ¿has intentado evolucionar a 80º bajo cero? Dígaselo a los que verdaderamente lo han logrado y vamos a ver sino no le dan una buena infección como castigo a su insolencia.

Pero basta de criticarlo. Lo único que tiene que hacer en esta ocasión es comenzar a crear fábricas, muchas, pero muchas fábricas.

En realidad no interesa si son de zapatos de comida rapída o de armas. Lo único que de verdad le debe de interesar es que lanzen toneladas de smog a la atmósfera de su nuevo planeta. Eventualmente, el planeta se convertirá en el nuevo tercer mundo (en algunos casos, será literal) donde las empresas humanas más contaminantes y con los desechos más toxícos que se pueda imaginar se vendrán a establecer; y vendran inmigrantes desde la tierra en busca del "sueño extraterrestre" aunque al final solo encuentren trabajos mal pagados, leyes migratorias racistas y discriminación. (cualquier parentesco con el mundo de hoy en el mundo del mañana, es pura coindicencia).

Una vez que su planeta sea la cuna de algunas de las ciudades industriales que más desechos arrojen al aire, continue con el siguiente paso.

Paso 6: Pueble la nueva Tierra

Que no se le vaya a olvidar el NO usarlo

¡Si señor! Su planeta es prospero y lleno de belleza natural. Ahora que esta viejo y ha dedicado su vida a asegurar el futuro de la humanidad en el espacio, es hora del paso más divertido y mas facíl, que bien pudo hacer en la Tierra sin problemas y por el cual valio la pena tantos años de duro esfuerzo.

Precisamente lo que esta pensando. Es hora de reproducirse como viles conejos, y de llenar este nuevo mundo con sus vástagos y con la escoria humana mas inmunda que se encuentre en la Tierra; al fin esos siempre se multiplican rapidamente (y fijese, sin siquiera usar calculadora).

En este paso no queda nada mas que explicar, usted ya sabra exactamente como proceder. Y sino, siempre puede buscar en esta misma enciclopedia algún metodo efectivo para realizarlo,

Últimas recomendaciones

Seguramente se estará preguntando ¿Y ahora que hagó?. Simple: Nada. A estas alturas tiene un pie en la tumba. Pero será por siempre recordado como alguien que dio le infundío de nuevo esperanza a la humanidad. No se ilusione, no lo digo yo; lo dice el obituriario y la placa que estan reservadas para usted en cuanto parta al más alla.

Por mí no se preocupe, que me hare rico como accionista mayoritario de su pequeño proyecto de colonización. Mis mejores deseos a su nueva civilización.

FIN