|
==Controversias==
La película '''''Superman''''' (2025), dirigida por [[James Gunn]] —alias "El Pistola" para detractores que añoran el cine con filtro sepia y angustia existencial—, se alza como el antídoto definitivo contra el trauma post-Snyder que padecía DC. Mientras '''''El hombre de acero''''' (2013) —también conocida como '''''Personal Jesus: El Musical Kryptoniano'''''— insistía en que [[Superman]] era un mesías con crisis de identidad y padres biológicos que hablaban como profetas bíblicos, Gunn opta por un giro revolucionario: hacer de Clark Kent alguien con quien tomar una cerveza sin que te sermonice sobre el pecado original.
===Comparación con la versión de Snyder ===
En cuanto a taquilla, las cifras bailan como Lois Lane en una taberna kryptoniana. Domésticamente, la nueva película superó los $291 millones de Man of Steel... pero solo si ignoramos que $291M en 2013 equivalen a $407M hoy. Un "récord" con asterisco, como vender kriptonita falsa en el mercado negro. Globalmente, Snyder sigue reinando con $670M frente a los $426M de Gunn. Según el propio Gunn, la razón sería que "Superman no tiene la misma notoriedad fuera de EE.UU."... o quizá los extraterrestres de otros planetas prefieren el drama cósmico al optimismo ''woke''.
=== El dilema del mesías===
El dilema del mesías se redefine radicalmente. En la visión de Snyder (2013), [[Jor-El]] ([[Russell Crowe]]) enviaba a Kal-El a la Tierra como un regalo divino, con plan incluido para salvar a la humanidad de sí misma. [[Zod]] era el "Satán" que obligaba a Superman a romperle el cuello en un acto bíblico. Hasta Pa Kent (Kevin Costner) sacrificaba su vida para enseñar que ocultar poderes era más sagrado que salvar padres. Todo coronado con ángeles que cantan en kryptoniano.
Por contra, en Gunn (2025), Jor-El (voz de [[Bradley Cooper]]) resulta ser un supremacista espacial que quería que su hijo creara "un harén" y dominara la Tierra. El giro fue tan chocante que los espectadores creyeron era un montaje de [[Lex Luthor]] (interpretado por un Nicholas Hoult tan maquiavélico que hasta vende kriptonita en eBay). Superman, horrorizado, borra el mensaje y lo reemplaza con videos de sus padres adoptivos, los Kent, haciendo picnic. Gunn justifica: "No va en contra del personaje. En los cómics ya se jugó con esto". Es decir: el mesías se volvió hijo de granjeros que eligió ser bueno porque sí.
===Diferencias de tono===
El tono marca otra trinchera. Snyder convirtió Metrópolis en un cuadro de [[Caravaggio]]: sombrío, violento, con Superman como un Cristo que flota entre edificios derrumbados. Gunn, en cambio, pinta la ciudad como un mural pop. Su humor se plasma cuando Lex Luthor discute moralidad mientras come Cheetos, y Guy Gardner ([[Nathan Fillion]]) luce un corte "tazón" tan fiel al cómic que hasta los extras se ríen de él.
En la acción, mientras en Man of Steel Superman y Zod destruyen medio planeta, en Superman (2025) el héroe tarda el doble en vencer al "kaiju" porque se detiene a salvar gatos y ancianos. Como dijo un fan: "Superman no mata kaijus, los convence de ir a terapia".
=== Polémicas y recepción crítica===
Las polémicas también divergen. Gunn declaró la guerra al nihilismo: "Superman es la historia de América: un inmigrante que cree en la bondad básica humana. Y a quien le moleste, que se fastidien". Esto generó acusaciones de wokeísmo, como las de Dean Cain (Superman en los 90) que criticó que Gunn enfatizara "lo del inmigrante". Pero también elogios por el optimismo: "Gunn entendió que Superman es de esos tipos que 'de tan buenos, parecen tontos'", defendió un crítico.
En el legado, la guerra de fandoms tiene cifras reveladoras. La crítica en Rotten Tomatoes favorece claramente a Gunn (83% vs 57% de Snyder), al igual que el público (91% vs 75%). Las frases emblemáticas lo resumen: Snyder dejó un solemne "Debes decidir si saltas o no al huracán, hijo", mientras Gunn responde con un irónico "Lex, ¿en serio usas mi ADN para cultivar tomates?".
Mientras los "Snyder Cult" lloran en redes porque "Gunn ridiculiza personajes de nuestra infancia", el público general salió del cine "sonriendo de oreja a oreja". Quizá porque, como resume un fan: "Con Snyder sentías que Doomsday destruía una ciudad real; con Gunn, que el kaiju necesita abrazos".
===Conclusión===
La conclusión es ineludible: si Snyder hizo de Superman un dios atormentado, Gunn lo convirtió en el vecino que te ayuda a cambiar una rueda. Uno fracasó en crear un universo; el otro inicia el suyo con una cura de humildad intergaláctica. Y aunque la taquilla global aún prefiera al Cristo kryptoniano, el mensaje es claro: en 2025, la bondad ya no es pecado, es revolución.
|