Drácula: Una historia de amor (película)
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Drácula: Una historia de amor (en inglés: Drácula: A Love Tale) es una película francesa que fue rodada en inglés para parecer un producto profesional y fue estrenada en 2025. Escrita y dirigida por Luc Besson, el autor asegura haberse basado en la novela original de Bram Stoker, pero si bien las entrevistas que concedió durante la promoción de la película parecían delatar que en su vida se había leído el libro y que quizás había visto demasiadas veces la versión cinematográfica de Francis Ford Coppola, el visionado de la película no solo confirma las sospechas, sino que confirma que además hay más plagios burdos que provienen de otras fuentes.
Argumento
El príncipe Vladislav de Valaquia y su princesa prometida Elisabeta[1] se dedican a hacer una ridícula guerra de almohadas y una no menos ridícula guerra de lanzarse tartas para después pasar a hacer petting[2] mientras les espiaban las criadas. Llegan los lugartenientes de Vlad y le urgen a ir a la batalla, pues los otomanos les atacan. Finalmente se lo llevan casi a rastras, pues el tipo seguía magreándose a la novia, la cual deciden enviar al castillo de unos primos que tienen para evitar que por accidente, o por mala hostia, los enemigos la maten. Vlad parte a la batalla con una armadura de dragoncito y la princesa se va por su lado con dos guardaespaldas mal pertrechados (¿qué podría salir mal?). Vlad y los suyos vierten aceite y lo queman no para lanzarlo a los otomanos, sino en el suelo que ellos mismos pisan, que aquí la estrategia militar es tan original completamente absurda, pero aun así ganan la batalla. Por su parte, a la princesa la persiguen algunos otomanos que por ahí quedan suelto hasta un lago helado que ellos mismos han minado con trampas para osos. Si bien caen en las trampas unos cuantos otomanos, esto a nadie le importa, y menos a sus jefes militares, porque son malos más bien anónimos, pero lo importante es que finalmente cae la princesa también. Pero ahí llega Vlad a rescatarla, quien no tiene mejor idea que lanzar su espada contra el enemigo que está junto a la princesa, logrando una perfecta brocheta de princesa y otomano, por lo que ambos mueren. Vlad no siente ni un pijo de culpabilidad por haber matado a su prometida, ni en este momento ni a lo largo del resto de la película. Pero se enfada mucho, maldice a Dios, mata a un cura que por cómo lo hace no sabemos si no le está empotrando y decide ponerse a buscar a la reencarnación de su prometida para reencontrarse con ella, pues él ha decidido que como era un alma pura (de ahí lo del petting) sin duda volverá a reaparecer en alguna corte con la misma apariencia física, y entonces podrán reanudar su amor y por fin acabar con el calentón.