Kid Icarus: Uprising
| Plataforma | Nintendo 3DS |
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| Género | El que Sakurai eligió |
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| Desarrollador | Nintendo |
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| Nombre original | El niño Ícaro resurge |
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| Año de salida | 2012 |
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| Datos curiosos | Un juego que está a las alturas de las expectativas. |
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Historia
| Advertencia: Este artículo contiene detalles de trama y argumento, como por ejemplo que Pit triunfa y tenemos que esperar otra media década para una nueva entrega. Ahora que te lo dije, puedes seguir leyendo.... |
Capítulo 1-5: El resurgimiento del Inframundo
En su primer enfrentamiento, Pit demostró su cualidad más definitoria: un entusiasmo a prueba de balas y una capacidad de cuestionamiento nula. Al recibir la orden de "ir a ver qué pasa", su proceso mental fue así: 1) ¿Palutena lo dijo? 2) ¡Vamos! Se lanzó como un proyectil alegre contra la marea del Inframundo, mientras yo, desde mi trono celestial, hacía de sistema de navegación GPS divino y un poco exasperado. "Pit, a la izquierda. No, tu otra izquierda. El cíclope, Pit. ¡Sí, ese que te está escupiendo!"
Pit se enfrenta a uno de los generales del Inframundo, confirmando que la amenaza es real y que Medusa ha regresado con todo su ejército. A pesar del peligro, Pit mantiene una actitud optimista, comentando cada situación como si se tratara de un videojuego nuevo.
Luego conoció a Magnus. Un humano imponente, con una espada más grande que el sentido común de Pit y una filosofía muy clara: "Los dioses son unos inútiles glorificados". Imagina el choque cultural: por un lado, mi leal sirviente, producto de milenios de servicio divino. Por el otro, un tipo con cara de pocos amigos que básicamente le dijo: "Aparta, perrito faldero celestial". Fue... educativo. Para Pit. Yo ya sabía que los humanos son de antemano complicados.
Este encuentro introduce uno de los temas centrales del juego: la tensión entre dioses y humanos, y el rol de Pit como intermediario involuntario entre ambos mundos. Pit es enviado a proteger un antiguo templo mientras las fuerzas del Inframundo intentan destruir reliquias sagradas. Durante la misión, se refuerza la relación entre Pit y Lady Palutena, mostrando la confianza absoluta que Pit deposita en ella.
Pit se enfrenta a Pandora, una sirviente amorfa del Inframundo especializada en acertijos mal empleados, ilusiones y manipulaciones psicológicas. A lo largo del combate, Pandora intenta confundir a Pit burlándose de su ingenuidad y su obediencia ciega a Palutena.
La derrota de Pandora deja en claro que el Inframundo no solo ataca con fuerza bruta, sino también con engaños, anticipando que la guerra recién comienza y que no todo se resolverá simplemente derrotando enemigos.Capítulo 5-9: La caída de Medusa
Según lo que Pit recuerda (y repite varias veces), Lady Palutena lo envió a revisar el Espejo de Pandora, un objeto antiguo que no parecía peligroso, pero que claramente lo era. El espejo tenía el bonito hábito de crear copias defectuosas de quien se mirara en él. Algo que Palutena ya sospechaba, porque ella tiene ese don de pensar más rápido que un rayo y, por lo general, antes de que sus subordinados metieran la pata.
Del espejo salió Pit Sombrío, que se veía como un recalcado de Pit pero hablaba mal, no obedecía órdenes y no respetaba a Lady Palutena, lo cual Pit consideraba su mayor pecado. Tras una pelea corta, Pit Sombrío rompió el espejo y se fue sin explicar nada, dejando la situación peor que antes.
Pit siguió con sus misiones secundarias mientras pensaba en el Pit Sombrío. No porque le diera miedo su clon, sino porque no le gustaba que alguien idéntico a él hiciera cosas sin pedirle permiso a Palutena. Lady Palutena intentó entender mejor lo que había pasado, demostrando nuevamente que siempre piensa varios pasos adelante. Aunque el Inframundo seguía siendo fogoso, Pit se sintió más confiado sabiendo que Lady Palutena lo guiaba en todo momento, incluso cuando las cosas se volvían raras o confusas como los enemigos que te transforman en berenjenas indefensas.
Con Medusa todavía dando órdenes, Lady Palutena decidió que era el momento oportuno de ir directo al Inframundo. Pit estuvo de acuerdo inmediatamente, porque confía plenamente en sus decisiones y porque le gusta cuando los planes son simples: avanzar de una y derrotar al jefe final. El camino fue difícil, lleno de enemigos, metroides haciendo cameos y trampas, pero Pit siguió adelante sin quejarse demasiado, ya que sabía que Lady Palutena no lo mandaría a ningún lugar sin una buena razón.
Gracias a los Tres Tesoros Sagrados, Pit pude enfrentarse a Medusa. La pelea fue dura, tétrica y eterna. Pero al final, ganó. Había cumplido la misión una vez más. Para él, eso significaba que el mundo estaba a salvo y que, como casi siempre, Lady Palutena había tenido razón desde el principio. Fin de la historia, caen los créditos, todos felices…
Pit:
Lady Palutena… ¿estás segura de que tenemos que contar TODO? El juego es larguísimo y yo no traje snacks.
Palutena:
Es una historia importante, Pit. Aunque admito que resumir guerras divinas, invasiones, rescates y finales alternativos… puede ser excesivo.
Viridi:
¡Oh, claro! Se cansaron de narrar. Qué sorpresa.
Mientras ustedes discuten si la historia es larga, los bosques arden, los mares se contaminan y cada “batalla épica” de esos simios deja un cráter nuevo.
Pero no, sigan hablando de destinos heroicos. Yo hablaré de algo real:
cada dios que juega a la guerra pisa diez ecosistemas y después se pregunta por qué la naturaleza responde.
Así que no se preocupen. Dejen la historia.
Yo describiré a los personajes… y los daños colaterales que dejaron.
Personajes
- Viridi: Pónganme primero, que es donde merezco estar! Soy el ecosistema perfecto: equilibrio, poder y un estilo impecable. Mientras los demás "dioses" juegan a la guerra, yo ejecuto el Plan de Restauración Permanente™. ¿Que si soy radical? ¡Por supuesto! Llamar "radical" a quien quiere salvar el planeta es como llamar "exagerado" a quien se arroja a un volcán para restablecer la fertilidad. Mis Fuerzas de la Naturaleza no son un ejército, son un servicio de jardinería a escala global. Si una ciudad es considerada un tumor en la piel del mundo, yo soy la cirujana que lo extirpa y planta flores. Soy 100% biodegradable y 200% más inteligente que los simios ligeros.
- Pit: Ay, Pit. El ángel mascota recargable de Palutena. Eres como un desecho volador no clasificado: haces ruido, contaminas el aire con tu optimismo y esparces desechos de comida chatarra cuando haces misiones. Aún así, eres más letal que mis bombas de reseteo, por lo que admito que si bien nuestros ideales no coinciden, eres resistente como guerrero y encargado del recado de Palutena.
- Palutena: Querida "Diosa de la Luz". ¿Has oído hablar de las lámparas de bajo consumo? Tu Skyworld es de lo insostenible: iluminación 24/7, construcciones flotantes que alteran las corrientes de aire y una dependencia de un ángel que no puede volar por su cuenta. Eres la CEO de la empresa contaminante "Divinidades S.A.". Como me divertí cuando escuché el rumor que unos vegetales irrumpieron tu templo.
- Hades: Esto duele admitirlo, pero de todos, tú eres el que mejor entiende el concepto de "reducir, reutilizar, reciclar". Claro, en tu caso es "reducir poblaciones, reutilizar cadáveres y reciclar almas". Es repulsivo, pero cero desperdicio. Te doy una A+ en conocimiento ambiental y una F en ética, higiene y modales.
- Pit Sombrío: La versión rebooteada de un modelo fosforescente. Eres la prueba de que, a veces, la copia tiene más utilidad que el original. Menos sonrisas falsas, menos consumo de energía positiva… es como si hubieras pasado por un proceso de reciclaje divino. Por algo te contrate como mensajero mío, aunque me gustaría que no tuvieras un atuendo… tan oscuro.
- Fuerzas de la Naturaleza: Tengo a Phosphora quien es una fuente de energía renovable con actitud. Ella es como un relámpago andante que también te fulmina. Y en cuanto a mis Bombas Reseateadoras, aclaremos que no son "bombas", son dispositivos de rejuvenecimiento de paisajes acelerado. Convierten un páramo urbano en un hábitat prístino en segundos. Es mi solución definitiva: si no es verde, lo volveré verde. Y hablando de mis niños…
Viridi:
Badoot, Blader, Clobbler, Jitterthug, Lethinium, Meeba, Skreetle, Urgle, Zert: Mi infantería estándar de raíces y hojas. Son rápidos, verdes y entusiastas. No son muy brillantes, pero su celo por pisotear cosas que no sean césped es conmovedora. Son el mantillo con patas, la primera línea de mi jardinería correctiva…
Jugabilidad
Aunque la premisa suene complicada, el juego no solo es apretar el botón y disparar. Al contrario, el núcleo de todo esto es bastante simple, incluso para una mente como la tuya. Cada capítulo es como un menú divino de tres platos, y tú eres el... ingrediente principal, por decir algo.
Un jugador
La campaña se estructura en capítulos lineales segmentados en tres fases de gameplay distintivas y consecutivas. Esta trifurcación ofrece una paleta de experiencias variada dentro de una misma narrativa: 1) Fase Aérea (Rail-Shooter), 2) Fase Terrestre (Shooter en Tercera Persona), y 3) Encuentro con Jefe. La predictibilidad del formato permite al jugador anticipar y preparar tácticas para cada segmento. Según el dictante del presente artículo, este modo de juego es como un servicio de comida. Primero, el entrante que vuela, luego viene el plato fuerte que anda de manera terrestre, y de postre... ¡un jefe gigante! Siempre siguiendo ese orden.
Los 5 minutos gloriosos se tratan de una secuencia de rail-shooter on-rails donde el jugador controla exclusivamente la mira de Pit y el disparo, mientras el movimiento forward es automático. La complejidad reside en la gestión espacial y priorización de amenazas en un entorno tridimensional abarrotado donde puedes ser derribado si te desconcentras con nuestro chismorreo. El sistema de apuntado, altamente sensible al uso del stylus, permite una precisión meticulosa. Esta fase suele ser más corta y actúa como un calentamiento mientras nuestro protagonista hace sonar boom en el espacio aéreo.
La fase terrestre es el núcleo del gameplay, un shooter en tercera persona con controles híbridos. El jugador gestiona el movimiento con el Circle Pad (o el juguetito redondo según mi capitán de mis fuerzas armadas), el disparo con el botón L, y simultáneamente controla la cámara y la puntería mediante el stylus y la pantalla táctil. Esta división de tareas—movimiento en mano izquierda, vista/acción en mano derecha, demanda una curva de aprendizaje pronunciada, pero ofrece un nivel de control y agilidad inigualable una vez dominada. La ergonomía fue una preocupación manifiesta, de ahí la inclusión del soporte físico incluido.
El ciclo de progresión se sustenta en el loot de armas y el complejo sistema de fusión. Existen 9 categorías de armas (Arcos, Garras, Orbitales, etc.), cada una con propiedades de ataque, rango y movilidad radicalmente distintas. La Fusión permite combinar dos armas para crear una nueva, heredando y potenciando atributos y habilidades pasivas (Poderes). Con cientos de variantes posibles, este sistema fomenta la experimentación y la especialización. Nunca se sabes del todo lo que va a salir, a veces es algo bestial y otras veces... bueno, sirve para volver a mezclar. Pit pasa más horas aquí que en su anterior pasatiempo de colocar piezas de rompecabezas de preescolar.
Multijugador
Cuando te comiences a aburrir de nuestra historia, puedes optar en demostrar tu valía contra otros mortales (o sus ángeles oscuros). Es bastante sencillo:
| Modo | ¿En qué consiste? | El Toque Divino (Mi Análisis) |
|---|---|---|
| Supervivencia (Free-for-All) | Todos contra todos como el Bash Bros. Gana quien tenga más puntos al final. | Es caos puro y duro. Perfecto para los que padecen frustraciones con intensidad de liberar. Mi consejo: corre a todo gas y no confíes en nadie. |
| Luces y Sombras (Light vs. Dark) | Dos equipos de tres. Al vaciar la barra de vida del rival, uno de ellos se transforma en Pit o Dark Pit. Gana quien derrote al ángel enemigo. | Esto es cuestión de estrategia. El momento en que alguien se transforma en ángel cambia todo: el equipo debe protegerlo y el rival, cazarlo. Es emocionante y traicionero. |
- En Luces y Sombras: No seas un héroe solitario. Cuando tu ángel aparezca, ¡protegedlo como si fuera el último trozo de pizza! Y cuando sea el rival, concéntrense. Nada de distraerse con ese Monoeye que pasa por ahí.
- En Supervivencia: La regla de oro es "roba, no actúes a mucha honra". ¿Ves una pelea? Espera, déjalos debilitarse, y luego llega tú como un ángel de la muerte para llevarte los puntos. La gloria es para el vivo, no para el honorable.
- Armamento: No entres con el arma más potente, sino con la que mejor controles. Prefiero un maestro del Blade que un novato torpe con un Oscar Club. Y recuerda: las armas con homing (seguimiento) son el abrigo de los que no saben apuntar, pero funcionan. Lo sabemos, es triste.
En resumen, queridos fieles a Skyworld... digo, jugadores: El multijugador de Kid Icarus: Uprising es un microcosmos, estrategia repentina y pura diversión. Es el lugar donde mis diseños de armas se prueban en el campo de batalla más impredecible de todos: contra otros jugadores con sus propias (y a menudo terribles) ideas.
Desarrollo
- Artículo principal: Kid Icarus
Todo empezó mucho antes de que nuestro protagonista alzara las alas, en la era de los píxeles cuadrados. Allá por 1986, un mortal llamado Toru Osawa estaba solo en una oficina de Nintendo, con una misión: inventar la primera aventura. ¡Imagínense! Sin equipo, solo con su cabeza y su... eh... ¿"pasión por las berenjenas"?. Para entender el contexto, Osawa era el director y dibujó los primeros sprites. Y su afición a las berenjenas fue legendaria. De hecho, para celebrar su bonificación de verano, creó al Eggplant Wizard, el Mago Berenjena. Así que uno de tus enemigos más odiados nació literalmente de un extraño cariño vegetal y un extra de paga.
El caso es que Osawa hizo un prototipo y luego se unió el equipo que acababa de terminar Metroid, incluido un tal Yoshio Sakamoto. Por lo visto, Sakamoto quería que el juego fuera serio, pero todo el mundo le dijo: "¡No, esto tiene que ser divertido y con chistes!". ¡Menos mal que le hicieron caso!
Luego vino un juego para la Game Boy en 1991, y después... silencio total. Nos enviaron a un exilio de 21 años donde pasamos décadas como personajes del museo del gaming, hasta que... ¡Super Smash Bros. Brawl! El Señor Sakurai, el genio detrás de Smash Bros., dijo que se había encariñado con Pit y quería hacernos un juego nuevo. ¡Y vaya juego! En el E3 de 2010, fue la estrella del anuncio de la Nintendo 3DS. Incluso nos disculpamos por haber tardado tanto en volver. Los E3 en ese entonces valía la pena.
A partir de ahí la odisea real. Sakurai fundó un estudio nuevo solo para este juego: Project Sora. Y se encontró con una colosal interrogante : ¿cómo hacer un juego de disparos rápido y preciso en una consola portátil con una pantalla táctil?
Con la cruceta mueves sus pies, con L dispara, y con el stylus en la pantalla táctil controlas la cámara *y* haces que esquive. ¡Es como intentar frotarte la cabeza, dar palmadas y patear a un Monoeye al mismo tiempo!
El juego finalmente se lanzó en marzo de 2012 en casi todo el mundo. Fue un éxito, pero el estudio Project Sora se cerró poco después. Fue un "fenómeno único", como un cometa. O como Pit: brillante, impredecible y que no sabe mantenerse inmóvil.
Recepción
Viridi:
Por ahora, ese parece ser el caso. Pero tu espíritu vive en cada aparición en Super Smash Bros., y este juego sigue siendo muy querido. Fue un renacimiento milagroso tras 25 años: pasión, obstáculos técnicos y mucho, mucho humor. Además gracias a este juego, tu Diosa y mi piloto del Rappi, digo Pit Sombrío son personajes jugables.
Elévese también
Categorías: Nintendo | Gaming en 2012 | Mitología griega | Autorredacción
No, no soy Palutena con un consejo divino, ni Pit con una última queja. Soy yo, Hades, colándome en la sección final. ¿En serio pensaban que me iría sin robar la última palabra? Por favor, conózcanme mejor.
Si han llegado hasta aquí, leyendo sobre berenjenas mágicas, controles incómodos y los monólogos ecológicos de esa niña mimada con poderes (Viridi, te estoy mirando a ti), entonces son de los míos. Almas con un gusto exquisito por el caos, el sarcasmo y los videojuegos que son un milagro que funcionen.
Este “artículo”, esta… enciclopedia no tan seria, ha sido un pequeño experimento divertido. Como ver a mis Underlings intentar hacer una torre: caótico, un poco desastroso, pero con cierto encanto. Hemos repasado cómo un ángel que no puede volar logró tener el juego más carismático de la 3DS, cómo una diosa de la naturaleza quiere convertirte en abono y cómo un señor del Inframundo como yo es, objetivamente, la mejor parte de todo.
Y ahora llega el momento en el que ustedes, queridos lectores, cierran esta página y vuelven a su realidad mortal, libre de nuestros dramas divinos. Es triste, pero es el ciclo de la vida, la muerte y el tiempo de lectura.
Pero antes de que se vayan, permitan que les dé un último consejo de villano:
Rejueguen Kid Icarus: Uprising. En serio. Saquen del cajón esa 3DS, aguanten el soporte de plástico y déjense llevar por el caos. La Intensidad 9.0 los está esperando. Y mi risa también.
Exijan una secuela. Griten, hagan memes, manden cartas a Nintendo. Yo necesito un escenario nuevo para mis planes, y ustedes merecen más de esta locura.
Recuerden: En un universo de héroes brillantes y heroínas serias, siempre hay espacio para un villano que se divierte. La oscuridad es aburrida si no va acompañada de humor negro.
Así que, con esto, los libero. Vayan. Disparen a algunos Monoeyes en mi nombre. Fusionen un arma ridícula. Y si alguna vez se sienten aburridos… recuerden que en algún rincón del Inframundo, yo estaré planeando, esperando y deseando que alguien, en algún lugar, presione “Start” en una nueva partida.
No digan “adiós”. Digan “hasta la próxima, y que sea pronto”.
— Hades (Su anfitrión no invitado y, eternamente, el problema de alguien más)
P. D.: Viridi, si estás leyendo esto: tu último monólogo tenía falta de ritmo. Necesitas mejor dicción al habla. Puedo dar clases. A cambio de unas cuantas almas, claro.