Usuario:Elmaiden666/Goku (Figura de acción)
| ¡Hay gente trabajando en esta página! Vamos, no te arriesgues. ¿Prefieres editar un artículo o conservar tu vida? Circule... A menos que lleve 40 días abandonado, entonces sí edítalo |
En el mundo hay infinidad de figuras de acción de personajes importantísimos y muy queridos en la cultura popular, como Superman, Batman, el Jajas y esos rosarios raros que guarda tu mamá en su cajón de la ropa íntima. También las hay de grandes personajes japoneses, entre los cuales destaca Son Goku, protagonista de la ya no tan aclamada y nostálgica Dragon Ball Z. Las figuras de acción del ficticio artista marcial suelen ser increíblemente detalladas y su precio suele rondar entre los 200 euros y tu sueldo anual, aunque por alguna razón siempre venden más las de Bulma. Pero cabe la pregunta, ¿qué hace la gente en otros países que no tiene acceso a dichos juguetes? ¿Cómo hace un niño venezolano para reemplazar su figura de Súper Bigote por una de Goku? O un niño boliviano, que para divertirse tienen que hacer hombrecillos con hojas de coca escupidas porque lo único que importan en ese país es harina triple cero desde Perú. La industria nacional suele ser la respuesta, llegando a elaborar figuras de acción de una complejidad y detalle abrumadores, generalmente gracias al esfuerzo de empleados contratados en negro que valientemente trabajan dieciséis horas por día. Es por eso que en el presente artículo se explorarán distintos tipos de figuras de acción del emblemático guerrero japonés.
Goku como figura de acción en el hemisferio oriental
Goku tercermundista
En los años 90, Latinomérica fue testigo de un fenómeno cultural único: la llegada de Dragon Ball a través de neblinosas pantallas CRT. Por mencionar algunos ejemplos, los primeros cinco episodios sufrieron de una censura enorme así como de un cambio drástico de localización. Gokú no se llamaba así sino Zero, Krilin se llamaba Cachito, Bulma era conocida como Lena, Yamcha era Zedaki, Ten Shin Han era Shinto y Oolong se transformaba en una boticaria succionadora de venenos. Tras corregir esos errores más tarde, se emitió Dragon Ball Z, cuyas peleas incentivaron la comercialización de videojuegos, álbumes coleccionables, tinturas amarillas y sobre todo juguetes.
En Latinoamérica no había suficiente material, más que unas chapas de aluminio en el techo y barro moldeable, por lo que los diseñadores, utilizando la creatividad y unos tutoriales en videos VHS, pudieron diseñar al protagonista de pelos parados. En casos específicos, se requería engrudo casero, un cutter para cortar la tela y un poco de fé. En la actualidad, existen modelos más baratos adquiribles en AliExpress o MercadoLibre con capturas sacadas de un Motorola K1 para regalarle al sobrino de cumpleaños, quien le deseaba a Shen Long aquel regalo. He aquí unos 7 modelos (misma cantidad que las esferas del dragón), con sus características: