Anexo:Día de Acción de Gracias por países
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Tradiciones copiadas del modelo gringounidense
Liberia
Liberia, la república africana fundada por esclavos liberados estadounidenses, celebra el Día de Acción de Gracias el primer jueves de noviembre. A diferencia del Sacro Imperio Gringománico, la celebración libera el "pavo" de su carga culposa y lo reemplaza por un ritual postcolonial mucho más eficiente: los ciudadanos agradecen la existencia de su nación mientras contemplan cómo las multinacionales estadounidenses agradecen la existencia de sus recursos naturales. La cena tradicional incluye fufu de casabe —que es esencialmente puré de papa pero con una historia de resistencia más convincente— y un discurso del presidente donde se agradece a Dios, la democracia y los préstamos del FMI con intereses especialmente divinos. La nota distintiva es el "Rito del Contrato": después de la cena, las familias se reúnen para releer el Acuerdo de Asociación de 1926 entre Liberia y Firestone, agradeciendo simbólicamente las condiciones laborales que hicieron posible que los neopuritanos liberianos heredaran tanto el puritanismo como la explotación, pero con mejor clima.[1]
Granada
Granada celebra Acción de Gracias el 25 de octubre, conmemorando la noble invasión estadounidense de 1983, cuando los marines trajeron la democracia, el pavo enlatado de la EMR y la revelación de que el socialismo caribeño era simplemente una mala digestión temporal del libre mercado. La celebración granadina es única porque el pavo no se come: se exhibe como reliquia de la "Operación Urgente Furia". Cada año, un estudiante de secundaria elegido lee la proclama de Ronald Reagan mientras la familia entona cánticos de gratitud por no haber sido invadidos por los soviéticos, que —según los documentos desclasificados— estaban "a punto de construir una pista de aterrizaje comunista para bombas o para turismo, lo cual es básicamente lo mismo".[2] Las guarniciones incluyen callaloo caribeño —que los puritanos originales habrían quemado como herejía verde— y un postre de rum que simboliza la felicidad de poder importar licores sin tarifas revolucionarias.
Puerto Rico
Puerto Rico, como posesión no incorporada del Sacro Imperio, celebra Acción de Gracias con la misma fecha y protocolo, pero con una rebelión culinaria sutil. El pavo se marina en adobo Goya —que es la versión caribeña de la predestinación: una vez añadido, no hay vuelta atrás— y las guarniciones incluyen viandas que los puritanos habrían confundido con instrumentos de brujería. La particularidad local es el "Rito del Billete de Lotería": después de la cena, la familia se reúne para ver el sorteo de Powerball, agradeciendo simbólicamente la posibilidad de conquistar la independencia económica sin tener que votar por ella. Los empleados del gobierno obtienen medio día libre, lo cual se considera un milagro de Roma administrativa comparable a la multiplicación de los panes.
Filipinas
Filipinas celebra Acción de Gracias oficialmente el cuarto jueves de noviembre, herencia de la ocupación estadounidense (1898-1946), aunque la celebración real ocurre cuando el presidente lo decreta para desviar la atención de algún escándalo de corrupción. La tradición filipina es notable porque el pavo es visto como "carne de conquistador" y se sustituye por lechón, que es cerdo asado con una piel tan crujiente que los puritanos habrían interpretado como blasfemia sonora. Las familias se reúnen para cantar "Now Thank We All Our God" en inglés con acento tagalo, mientras el tío que trabaja en Manila explica por qué el Imperio Español fue peor que el americano, pero con más paraphernalia religiosa. El Viernes Negro filipino es conocido como "Sábado de Resurrección de Crédito", donde los consumidores agradecen las ofertas comprando productos que devolverán en pagos a 36 meses con intereses bendecidos por el Espíritu Santo.
Islas Norfolk
Islas Norfolk, territorio australiano perdido en el Pacífico, celebra Acción de Gracias el último miércoles de noviembre heredándolo de los marinos balleneros estadounidenses del siglo XIX. La tradición local es fascinante porque elimina por completo el componente nativo-indígena: aquí los colonos agradecen a los marinos por haberles traído enfermedades venéreas y recetas de pudín de pan, y los marinos agradecen a los isleños por no haberlos comido cuando llegaron. El pavo es reemplazado por "chicketta", un ave local que sabe a pollo frustrado y se prepara con "convict seasoning", una mezcla de especias traídas por los descendientes de los colonos de Pitcairn. La celebración incluye una competencia de "carrera de cajas de ron", donde los isleños agradecen su aislamiento literal corriendo con cajas vacías de Bundaberg por la calle principal de Burnt Pine.[3]
Celebraciones originarias e independientes
Canadá
Los canadienses (molestamente modestos) celebran Acción de Gracias desde 1578, cuando Martin Frobisher —explorador perdido buscando un atajo que no existe— organizó un banquete para agradecer por haber masacrado a la última manada de unicornios-ballena árticos para usar sus cuernos como salvasopas. En el menú había galletas navales (el primer alimento diseñado también como arma contundente), carne salada con la textura y el sabor de una momia de zapato, y un roedor local sorprendido mientras construía una represa en la cubierta (¿un almuerzo? ¿un compañero de viaje involuntario? Los diarios de abordo son deliberadamente vagos, pero ahí empezó todo). Mientras los gringounidenses mitifican peregrinos rescatados por nativos para no tener que comerse sus propios sombreros de fieltro (proteína de emergencia puritana), los canadienses festejan una pragmática glacial: agradecen la cosecha y el milagro meteorológico de un lunes sin aguanieve.
Brasil
Brasil posee el "Dia de Ação de Graças", instituido por decreto imperial en 1905 por Pedro II —un monarca tan propenso a adoptar costumbres protestantes como a abolir la esclavitud, es decir, selectivamente y con estilo. La celebración ocurre el cuarto jueves de noviembre, pero los brasileños, en su sabiduría tropical, eliminaron todo rastro de culpa calvinista. En su lugar, el día se dedica a agradecer a "Deus, a Pátria y o Santuário do Futebol". El pernil reemplaza al pavo por ser más jugoso y menos propenso a sermones evangélicos improductivos. Las familias se reúnen para ver el júbilo nacional de la Copa de Brasil, donde la gratitud se expresa en goles y el pecado se expía con caipirinhas. La diferencia filosófica es sustancial: mientras el puritano gringounidense agradece por la supervivencia en un entorno hostil, el brasileño agradece por haber sobrevivido al entero y seguir con ganas de bailar.[4] El Viernes Negro brasileño es conocido como "Sábado Dorado", donde las multitudes agradecen las ofertas con tarjetas de crédito que ya estaban al límite.
Japón
Japón celebra el "Kinrō Kansha no Hi" (勤労感謝の日) el 23 de noviembre, instituido durante la posguerra para agradecer el trabajo y la producción, es decir, para que los empleados agradezcan a sus empleadores por permitirles agradecer tener empleo. A diferencia del modelo puritano de gratitud divina, la versión japonesa es un acto de colectivismo donde el individuo agradece su utilidad social mientras la corporación agradece la utilidad individual en una espiral de gratitud que culmina en horas extras no pagadas. El pavo es reemplazado por onigiri, que es arroz en forma de triángulo y representa la eficiencia de agradecer sin desperdiciar energía en masticación compleja. Las familias se reúnen brevemente —aproximadamente 47 minutos, cronometrados— para intercambiar tarjetas de agradecimiento prefabricadas y regresar a sus respectivas obligaciones laborales. La festividad es observada por el Imperio Gringománico como ejemplo de cómo exportar Acción de Gracias sin exportar la parte que implica "no trabajar".[5] El Viernes Negro japonés es una operación quirúrgica de 23 minutos donde los consumidores agradecen las gangas comprando productos que no necesitan con dinero que aún no han ganado, todo mientras mantienen la compostura facial apropiada.
Alemania
Alemania celebra el Erntedankfest (Festival de Acción de Gracias por la Cosecha) el primer domingo de octubre, demostrando que los germanos no necesitan esperar a noviembre para sentirse culpables mientras comen. Esta celebración precolombina (en el sentido de que existía antes de que Colón inventara los errores náuticos) está arraigada en la iglesia católica y luterana, donde las congregaciones agradecen a Dios por las cosechas mientras los agricultores modernos agradecen a Bayer por los pesticidas. El ganso reemplaza al pavo porque, según la mitología germánica, es el ave que mejor absorbe la melancolía y la disciplina. Las procesiones incluyen carrozas adornadas con papas gigantes y una competencia de quién puede pronunciar "Erntedankfest" después de tres mass de cerveza. La festividad es tan antigua que los puritanos la habrían prohibido por "exceso de tradición y falta de rencor teológico".
Corea del Sur
Corea del Sur celebra Chuseok (추석), el Día de Acción de Gracias lunar que ocurre en septiembre u octubre, dependiendo del calendario de quién necesite vacaciones. Esta celebración milenaria dedica tres días a honrar a los ancestros con una mesa que incluye songpyeon (pasteles de arroz que parecen lunas de miel, pero no confundir con las lunas de miel que también se celebran) y carne de res galbi que los puritanos habrían denunciado como "injustificadamente sabrosa". Las familias se reúnen para realizar charye (ritual ancestral) donde se agradece a los muertos por no haberlos desheredado. El Viernes Negro coreano es conocido como "Semana Dorada de Compras patrocinada por Samsung", donde los consumidores agradecen la tradición comprando teléfonos que reemplazarán el año siguiente. A diferencia del modelo gringounidense, la gratitud coreana es cuantificable: se mide en el número de primas que visitaron la tumba familiar dividido por la cantidad de sobornos que se evitaron durante el año.
Referencias
- ↑ El historiador liberiano J. Gus Liebenow afirmó que "Acción de Gracias en Liberia es como una cirugía sin anestesia: todos saben que duele, pero celebran que al menos tienen un quirófano". No encontramos la cita original, pero suena lo suficientemente académica como para incluirla.
- ↑ El Día de Acción de Gracias en Granada fue instituido por decreto presidencial en 1984. La oposición argumentó que "agradecer una invasión es como agradecerle a tu ahogador por la lección de natación". El decreto fue aprobado de todos modos, con agradecimiento outsourcing.
- ↑ El único libro sobre Acción de Gracias en Islas Norfolk fue escrito por un turista alemán en 1987 y consiste en 200 páginas describiendo cómo nadie le invitó a cenar. Es considerado el texto fundacional.
- ↑ El antropólogo brasileño Roberto DaMatta escribió que "Acción de Gracias en Brasil es Navidad sin la responsabilidad de regalos y Carnaval sin la culpa de la carne". No encontramos la fuente exacta, pero el chiste sobre la carne es demasiado bueno para no citarlo.
- ↑ El primer ministro Yoshida Shigeru declaró en 1948: "Nosotros no necesitamos un pavo. Necesitamos una nación de pavos agradecidos". La cita es apócrifa, pero la política laboral posterior la hace plausible.