Huelga a la japonesa

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Nihonnoban.png Konnichiwa!! Este artículo habla sobre la isla de China donde todos juegan Dragon Quest y se masturban entretienen viendo anime.

Si no es de tu agrado, tienes el derecho de hacerte un harakiri.


Cita3.pngPika pika pika, ¿pika? ¡Pika chuuuuu!Cita4.png
Pikachu iniciando una huelga en protesta por los abusos sepsuales de su amo.
Cita3.pngDe parte de un puto japo, gilipollasCita4.png
Takeshi Kitano incitando a sus empleados a una huelga contra Jolibud.
Cita3.pngQuizás quisiste decir: Leyenda urbanaCita4.png
Google sobre Huelga a la japonesa
Ni siquiera las organizaciones niponas secretas no gubernamentales se salvan de una huelga a la japonesa. Aunque usted no lo crea, fueron contratados para hacer una huelga de 4 horas, pero la extendieron otras 20.

Una huelga a la japonesaTM es un movimiento de protesta laboral característico de Japón. Consiste en que los trabajadores de una empresa o sector determinados, hartos de sufrir a manos de sus jefes, se dedican a trabajar mucho más concienzudamente y el doble de tiempo que en condiciones normales. Las reacciones de los empresarios ante este tipo de situaciones suelen resultar sorprendentes, como sufrir convulsiones y emitir sonidos vocálicos muy estridentes al tiempo que golpean la mesa o pared más cercana con una o las dos manos.

Historia

Los trajadores japoneses siempre han sido, ante todo, muy respetuosos hacia los códigos de conducta laboral.

La primera huelga a la japonesaTM de la que se tiene noticia acaeció durante la primera mitad del s. XVII. Fue llevada a cabo por los samurais rivales de Musashi Miyamoto, en protesta por la constante y denigrante opresión que Musashi ejercía sobre ellos. Así, el día elegido, todos ellos se reunieron y acudieron a enfrentarse a él con ánimos renovados por partida triple. Por desgracia para ellos, el propio Musashi fue quien recibió el encargo de las autoridades de reprimir la protesta.

El sangriento fracaso de aquella huelga impactó profundamente la mentalidad colectiva japonesa, hasta el punto de que habría que esperar a las últimas décadas del s. XX para ver una huelga al estilo nipón otra vez. En este caso, las categorías inferiores del fútbol japonés declararon una huelga en masa como protesta por el despido del comentarista que narraba todos los partidos. La huelga consistió en la celebración simultánea de unos ochocientos partidos por todo el archipiélago japonés, lo cual provocó un auténtico torbellino de explosiones de energía y violentos terremotos que sacudieron todo el sudeste asiático. Al menos, el speaker recuperó rápidamente su trabajo.

Actualmente, algunas fuentes poco fiables están intentando desmontar la teoría de las huelgas a la japonesaTM tachándolas de leyendas urbanas. Todo parece claramente un pérfido intento de Jimbo Wales de estimular una de ellas entre sus esclavos colaboradores, a fin de que donen editen con más énfasis y le hagan mucho más rico.

Modus operandi

Veamos a continuación los pasos que atraviesa una huelga a la japonesaTM hasta alcanzar el rotundo éxito habitual:

Motivos

Las razones que pueden impulsar a un/a ciudadano/a japonés/a a emprender una huelga suelen ser una o varias de las siguientes:

  • Acoso sepsual por parte de su jefe/a.
  • Acoso sepsual por parte de sus compañeros/as.
  • Acoso sepsual por parte de sus empleados/as.
  • Sepso forzado por parte de su jefe/a.
  • Sepso forzado por parte de sus compañeros/as.
  • Sepso forzado por parte de sus empleados/as.
  • Acoso sepsual y sepso forzado por parte de su jefe/a, compañeros/as y empleados/as.

Si a pesar del cumplimiento de todas las condiciones anteriores el/la ciudadano/a japonés/a decide no emprender ningún tipo de respuesta y además llega a disfrutar durante los abusos, entonces no es huelga a la japonesaTM, sino hentai. En el caso de que sí decida comenzar una protesta laboral, se continúa al paso siguiente.

Preparación

Godzilla y sus amigos planificando cuidadosamente la huelga violenta del día siguiente.

En Japón, los empleados siempre se toman las huelgas muy en serio. Lo habitual es que la jornada previa dediquen buena parte de su tiempo en abastecerse para el duro día que se les avecina. Grandes reservas de café, sandwiches, sushi, consoladores con forma de pokémon... ningún complemento o avituallamiento debe faltar. También es habitual que se reúnan todos los participantes para decidir un adecuado reparto de roles: quién trabajará hasta el límite, quién fregará los suelos cada veinte minutos para limpiar el sudor, quién limpiará las excreciones de los sufridos huelguistas... etc.

Ejecución

Al fin llega el gran día. El empleado o empleados (los japos adoran las masificaciones así que las huelgas también tienden a ser masivas) acuden diligentemente a su lugar de trabajo, en muchas ocasiones antes incluso de que este se encuentre abierto. Esto provoca, a menudo, que derriben las puertas o entren por las ventanas para calmar un poco sus ansias de huelga.

Y manos a la obra. Durante aproximadamente las siguientes 24 horas, los empleados trabajarán como si fuesen hormigas obreras, tomando una taza de café vía intravenosa (para no perder tiempo en levantarse e ir hasta la máquina expendedora del pasillo) cada dos o tres horas. Cuándo toque ir al baño, dejarán a sus respectivos perros-robot-mascota continuando su tarea. Si alguno de los trabajadores muere como consecuencia del esfuerzo intensivo, su cadáver será rápidamente arrojado por la ventana más próxima y rápidamente reemplazado por algún voluntario escogido al azar y por la fuerza. Ante todo, la producción no debe decaer en ningún momento.

Consecuencias

Empresario japonés entrando en la oficina el día de la huelga.

El empresario nipón de turno se pondrá tan contento con las ganancias extra obtenidas durante la jornada de huelga que, tras comprarse un nuevo yate de lujo y tres masserattis e irse de vacaciones a Kawaii, subirá los sueldos de forma general a razón de un céntimo de yen por cabeza. Los empleados, felices ante el logro de sus objetivos, montarán una espectacular fiesta que casi siempre terminará en una brutal orgía de violaciones, con furries de por medio.

Las huelgas a la japonesaTM también suelen ser motivo de gozo y satisfacción para Pedobear, en tanto que mientras los huelguistas se dejan la piel en el trabajo, sus hijas pequeñas permanecen mucho más tiempo a solas e indefensas en sus casas. Pedobear approves.

Exportación del modelo

Sorprendentemente, las huelgas a la japonesaTM no han tenido ningún tipo de éxito fuera de las fronteras del país nipón. Según parecen haber desvelado prestigiosas investigaciones científicas, los empresarios del resto del mundo también se ponen muy contentos triplicando su producción, comprándose el yate y los masseratis y yéndose de vacaciones a Kawaii. Lo que no suelen hacer es acomenter la subida de sueldos, más bien tienden a bajarlos para provocar nuevas huelgas en los días siguientes.

Enlaces a la japonesa

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