Cámara fotográfica
Invento que nos permite guardar en una imagen el recuerdo de un tiempo pasado, la cámara fotográfica se convierte a menudo en cruel juez de nuestro presente, al mirar nuestras fotos de hace unos años y comprobar que hemos engordado, o al hojear el álbum de fotos de algún amigo y descubrir que nos ha fotografiado la calva en todo su esplendor.
No obstante, para compensar estos malos tragos, la cámara de fotos suple la pérdida de memoria que sufrimos durante una borrachera, con instantáneas en las que aparecemos con la corbata por sombrero, o semidesnudos, bañados en alcohol y abrazando a alguna especie de troll encerrado en pasaporte de mujer u hombre, según el grado de embriaguez.
Historia
A partir del siglo XVI, algunos científicos y un gran número de vagos experimentaban con las reacciones químicas de las sales de plata. Esos tiempos sin apuro explican que se hayan demorado más de 100 años en darse cuenta que estas sales reaccionaban a la luz solar. Mientras estaban en eso, inventaron un dispositivo llamado cámara oscura que, como su nombre indica, provenía de las oscuras artes de la magia negra, y permitía obtener la proyección tridimensional plana de una imagen sobre la parte de su superficie interior.
Cansados de mirar cuadros con mujeres gordas, el porno del Renacimiento, algunos acaudalados se concertaron con los científicos y vagos y se dieron a la proeza de crear un medio que permitiese reproducir múltiples veces a las mismas gordas para poder dejarlas debajo de la almohada y de esta forma conciliar el sueño. Algunos señores bastante raritos, pagaban más dinero por tener bajo la almohada retratos de hombre, además de comprar el silencio de los científicos.
Fue así como a principios del siglo XIX fue creado el daguerrotipo, la primera fotografía práctica, y hasta aquí dejamos el tema porque todo se empieza a complicar en demasía: aparecen Talbot, el momento Kodak, el flash en cubito y la máquina de sacarse fotos carnet en los supermercados.
Componentes de la cámara
Objetivo
Corresponde al juego de lentes que normalmente va delante del cuerpo de la cámara y que permite encuadrar el paisaje que se quiere retratar, lo cual es una curiosidad porque los lentes tienen forma circular. Hay distintos tipos como el objetivo normal de 50mm (permite fotografíar escenas comunes y corrientes), el macroobjetivo (permite por ejemplo obtener imágenes de una macro de Excel) y el teleobjetivo (permite retratar un aparato de televisión).
Subjetivo
Es lo mismo pero sirve para fotografiar sujetos, normalmente fotos de cursos del colegio.
Diafragma
Se encuentra indistintamente en el objetivo o subjetivo. Elemento multipropósito que además permite la anticoncepción y que no se caigan los interiores del cuerpo humano al suelo, aquí el diafragma es el método de apertura del sistema óptico de la cámara. Cuando este elemento se encuentra en un subjetivo de grandes dimensiones puede ser utilizado como guillotina.
Elemento fotosensible
Normalmente se trata de un pitufo pintor un poco gay más bien hiperrealista, que se encarga de retratar en segundos la escena que se fotografía. Luego, el elemento fotosensible se encarga de enviar por fax la imagen a la película o a la tarjeta de memoria.
Fotómetro
Este elemento se utiliza para medir la luz y obtener una exposición adecuada de la película o del chip fotosensible de la cámara. La utilización en modo manual generalmente es preferida por las personas que les gusta demorarse en tomar la foto para dar la idea de extremo cuidado en la calidad de la imagen que buscan obtener.
Existe una versión por separado del fotómetro, que es utilizada normalmente por presumidos, indies, cineastas y fotógrafos ladrones profesionales para jactarse de su condición superior sobre el resto de los seres humanos.
También se utiliza como elemento para medir cuántas personas han aparecido en una fotografía en un metro determinado. Ideal para las fotos finish, sobre todo en las carreras de 110 metros vallas o las de 50 metros pisando mierdas y soretes.
Flash
El flash tiene la misión de iluminar una escena durante la noche, por medio de una potente luz que por breves instantes aclara la escena con la potencia del rayo X.
Muy utilizado para documentar hechos bochornosos, el flash tiene una serie de ventajas respecto de la iluminación normal:
- Pone los ojos rojos, dando una expresión vampiresca, muy útil en fiestas de disfraces.
- En la fotografía retrata blanca la piel del rostro y otras partes, con lo cual se eliminan las barreras raciales.
- Descarga más rápido la batería, abreviando la molestia de la sesión fotográfica.
Visor
Normalmente se utiliza para encuadrar la escena que se quiere fotografiar. Para ello hay que tener cuidado de sacarle la tapita al objetivo o subjetivo, porque de lo contrario sólo obtendremos imágenes de una noche sin luna dentro de un pozo, y no a Tio1.jpg montado sobre un pony en una plaza, que lleva horas esperándote.
Mal uso de la cámara
Dedito en el objetivo
Es el tipo de foto que saca el zoquete de tu amigo, con menos idea de fotografía que un chimpancé tuerto. Pasas media hora posando con cara de imbécil, teniendo que agarrar de la cintura a tu amiga la fea porque tus amigos se pillaron a las buenas, y encima con el sol de cara que apenas si te deja distinguir dónde queda el soplagaitas de tu amigo, que después de tres cuartos de hora, saca una imagen en la que descubres al momento que no se ve la mitad. En la otra mitad, eso sí, ha sacado sus huellas dactilares y bien de cerca, para que puedas encarcelarlo por haber cometido tal acto impúdico.
Foto movida
La foto movida es el resultado de intentar obtener una imagen con una mano mientras con la otra se sostiene la botella de whisky. Aparentemente la procedencia de esta práctica es el hábito de escribir borracho, con el objetivo de lograr un efecto más artístico en el trabajo fotográfico. Sin embargo, si de lo que se trata es de documentar por ejemplo una reunión familiar, una foto movida sólo garantizará que la abuela y sobrinos se verán reducidos a unas largas líneas y manchones que bien podrían utilizarse en el test de Rorschach.
Flash apagado
A pesar de considerarse un error común (bueno, no pretendemos que sea especial), el flash apagado permite normalmente capturar imágenes de entes del más allá y de parientes convertidos en fantasmas, así como obtener excelentes escenas para la fotonovela del Proyecto de la Bruja de Blair.
No tiene cobertura
Cuando la cámara de fotos no tiene cobertura, no podemos enviar las fotos por blutú ni Inflarojos
Lado bueno y lado malo
Cualquier cámara fotográfica tiene el extraño don de retratar dos partes de tu personalidad encerradas bajo el mismo cuerpo. Se dice que una cámara ha sacado tu lado bueno cuando eliges una fotografía de una tanda de unas 200, en la que no se ven tus dientes mellados, ni tu ojo pizpireto, ni las entradas que tienes en la cabeza, ni tu creciente joroba, ni el tamaño de tu nariz que dejaría seco un bacalao con sólo olerlo. Tu lado malo aparece en el resto de las fotos, en las que te enfocan el cogote por detrás, o el pecho blanco y los brazos morenos, o un ojo guiñado y la lengua fuera, o tu cara de sorpresa al ver que metiste el teléfono móvil en el cubata, o cuando sales babeando...
Los humanos nos empeñamos en sacarnos fotos con el lado bueno, piensen en la de imágenes que tuve que tirar cuando no había fotografía digital... ¡¡Cajas enteras!!