Calexit
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Calexit (porque a los yanquis les encanta juntar palabras como si fueran Lego: "California" + "exit", igual que Brexit o el futuro "Floridexit" cuando se hunda del todo) es el proceso independentista en plena ebullición que está llevando a California a separarse de los Estados Unidos por cualquier medio disponible: referéndum democrático, revolución armada con avocados como proyectiles o —la opción favorita de los memes— un terremoto imposible de magnitud 20 en la falla de San Andrés que convierta el estado en una isla paradisíaca con playas dobles, surf eterno y cero contacto con los fachos del interior.
Nadie sabe cuál vía triunfará, pero el estado ya es un circo apocalíptico: millones de firmas validadas, protestas convertidas en batallas frutales, federales desplegados y "expertos" virales prediciendo que la naturaleza misma hará el trabajo sucio.
Imagínatelo: la futura República Californiana tendrá presidente elegido por likes en Instagram, himno "California Gurls" de Katy Perry (con fuegos artificiales obligatorios), moneda Bitcoin o lo que Elon Musk tuitee esa semana, y bandera con un oso grizzly fumando un porro bajo un arcoíris.
California siempre ha vivido en negación permanente: "Somos progres, ecológicos, ricos y tenemos buen tiempo, ¿por qué compartir con gente que vota mal?". Ahora, con Trump de vuelta en la Casa Blanca, esa negación ha explotado en acción real. Calexit ya no es un delirio... está ocurriendo, y nadie sabe si terminará en democracia, guerra civil del guacamole o apocalipsis tectónico.
Antecedentes
Desde que California se unió a los Estados Unidos en 1850 (recién salida del horno de la Guerra México-Estados Unidos, todavía oliendo a pólvora y oro falso), los californianos han demostrado ser expertos en el drama familiar: más de 220 propuestas para dividirse, partirse, trocearse o directamente largarse solos. Básicamente, California nunca ha sido un estado... es una telenovela interminable titulada "¿Quién se queda con los avocados?", y en 2026 estamos en la temporada final, con todos los plot twists posibles.
Los primeros berrinches llegaron en los 1850, cuando norte y sur no se ponían de acuerdo ni en el color del cielo. El Pico Act de 1859 casi crea un territorio sureño separado, pero la Guerra de Secesión lo mandó todo al traste.
En 1941, los condados del norte proclamaron el Estado de Jefferson con barricadas y rabia rural. Duró semanas, hasta que Pearl Harbor unió a todos contra un enemigo externo.
El siglo XX y XXI trajo más intentos: propuestas de división en dos, tres o seis estados (el delirio de Tim Draper en 2014 falló estrepitosamente), y siempre la misma excusa: "el estado es demasiado grande/caótico/dividido".
Todos esos ensayos han preparado el terreno perfecto para el caos actual: Calexit está aquí, y viene con tres vías simultáneas.
Yes California
El Calexit moderno nació en 2015 con Yes California, que explotó tras la victoria de Trump en 2016, se hundió con el escándalo ruso de 2017 y resucitó tímidamente con otros intentos de división.
En 2025, con Trump de nuevo presidente, Yes California ha resucitado como fénix hipster: presentó millones de firmas el día de la investidura, superó todos los obstáculos legales y tiene el referéndum validado para marzo. Lideran la vía "pacífica", pero admiten que si Washington bloquea el voto... pasarán al plan B (o C: esperar el terremoto).
Situación actual
¡Está pasando de verdad! California es un reality show dirigido por Michael Bay con presupuesto ilimitado de Silicon Valley.
Un terremoto de 6.2 ya calentó motores en el sur, pero la estrella es la predicción viral de un megasismo de magnitud 20 que partirá literalmente la falla de San Andrés. Los memes muestran California navegando hacia Hawái, osos grizzly en tablas de surf y Trump construyendo "el muro natural más grande de la historia".
Mientras, las protestas han escalado a guerra abierta: agricultores de Ventura y Riverside vacían camiones de avocados contra barricadas federales. Calles cubiertas de guacamole, #AvocadoRevolution trending mundial y drones grabando todo para TikTok.
Gavin Newsom declara emergencia múltiple y suplica: "¡Por favor, parad de tirar los avocados! ¡El brunch sube de precio y los hipsters entran en depresión colectiva!"
Trump tuitea sin parar: "California quiere irse? ¡Que se vayan! Pero devuelvan portaaviones, subsidios y mis 55 votos electorales antes de que floten a China."
Elon Musk ofrece evacuación masiva: "Starships listos para llevar tech bros a la futura isla... o directo a Marte, donde no hay regulaciones ni agua."
Las tres vías de separación en curso
Vía 1: Referéndum democrático
Yes California lidera esta opción "civilizada". El referéndum está programado para marzo, pero Washington amenaza con intervenir judicialmente. Los independentistas confían en ganar por mayoría aplastante.
Vía 2: Revolución armada
Las protestas pacíficas derivaron en insurgencia frutal. Milicias improvisadas de agricultores con catapultas de avocados, tech bros con drones de Amazon y influencers transmitiendo batallas en directo enfrentan a federales. Es Mad Max pero con brunch.
Vía 3: Solución natural
La favorita de los conspiranoicos y memes. "Expertos" de TikTok predicen el Big One definitivo que separará California físicamente. Ventajas: independencia instantánea sin votar ni pelear. Desventajas: probablemente destruiría todo el planeta. Pero como dicen: "si vamos a independizarnos, que sea épico".
Argumentos a favor
- Somos la quinta economía mundial con sol eterno. ¿Para qué compartir?
- Política propia: marihuana gratis, regulaciones opcionales y abrazos a inmigrantes.
- Vía terremoto: isla automática con playas 360°.
- Exportar Hollywood sin censura federal y avocados ilimitados.
Argumentos en contra
- Totalmente inconstitucional desde 1869.
- Guerra civil innecesaria con fruta como arma.
- Magnitud 20 = apocalipsis global.
- Sin California, EE.UU. tendría republicanos eternos... pero al menos paz.
Opiniones en la calle
| Independentistas radicales | Unionistas aterrorizados |
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Consecuencias potenciales
Si gana el referéndum: separación pacífica (improbable, pero soñar es gratis).
Si triunfa la revolución: California independiente pero en ruinas cubiertas de guacamole eterno.
Si llega el terremoto: isla paradisíaca con Hollywood dominando el mundo... o cráter humeante y fin de la civilización.
EE.UU. sin California = dinastía republicana. California = utopía hippie-isleña, distopía millonaria o mito perdido.
Calexit genera memes infinitos, episodios especiales de Los Simpsons (California invadida por tiburones), debates eternos en X y hashtags como #AvocadoRevolution, #Magnitude20 y #CaliforniaIsland dominando tendencias mundiales. Es el símbolo máximo de la división yanqui, pero con más sol y brunch.