Sailor and the Seven Ballz

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Cita3.png¡Qué hermosa película!Cita4.png
Pedofilo sobre Sailor and the Seven Ballz

Sailor And The Seven Ballz es una pelicula animada de 2000 fácilmente descrita como la mayor colección de fetiches jamás creada. Esta película está oficialmente prohibida en Suiza, Arabia Saudita, Polonia] y Venezuela por su contenido obsceno.

Trama[edit]

La trama consiste en Sailor Moon que invita a muchos personajes importantes de animes y manga a su boda. En algún momento la fiesta se pone caliente y los distintos personajes empiezan a divertirse como cerdos en el barro y el novio de Sailor Moon comienza a masturbarse con imágenes de Minnie Mouse] disponibles en Playtoon. Mientras tanto, una Dragon ball comienza a flotar y encaja en la vagina de las niñas, haciéndolas crecer una extraña protuberancia. La película termina con una megaorgía, el ingenuo espectador que vomitará en el baño debido a la animación de de alta calidad y el doblaje realizado por profesionales, y el FBI que entra a su casa para arrestarlo por posesión de pedopornografía.

Críticas[edit]

La película hizo que todos estuvieran de acuerdo, tanto entre los expertos en el campo de la pornografía como no. Aquí hay algunas críticas:

Cita3.pngSi esta película fuera el PBI español, le daría un -7%.Cita4.png
Mariano Rajoy sobre Sailor and the Seven Ballz
Cita3.pngNos equivocamos al no bombardear a los japoneses dos vecesCita4.png
Bill Clinton sobre Sailor and the Seven Ballz
Cita3.pngEs muy bueno... como laxante.Cita4.png
Nacho Vidal sobre Sailor and the Seven Ballz

Sequel[edit]

Así es, también hay un sequel. Nada inusual, solo Goku quien es violado por un grupo de alienígenas y clones de personajes de varios animales y manga. Todo comentado por el narrador de Dragon Ball Z.

Curiosidades[edit]

  • Hubo propuestas para prohibir la película internacionalmente, hechas por los propios personajes, porque temían que arruinara su reputación. La propuesta no fue aprobada debido al veto de Japón, cuyo primer ministro había recibido el equivalente a 17.000 dólares por los productores de la película para evitar que la propuesta de prohibirla tuviera éxito.
  • En 2000, el gobierno Aznar decidió tomar medidas drásticas y poner una cuota de 500.000 bolivares en cada copia de la película vendida. El impuesto fue abolido sólo un mes después, porque el estado no cobraba dinero ya que nadie compraba la película.