Gamergate

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Cita3.pngGAMERS RISE UP!Cita4.png
— Grito de guerra gamer
Cita3.pngYa, sácale los íconos machistas y el fanservice y que represente a las mujeres fuertes y decididasCita4.png
Anita Sarkeesian metida como consejera en la creación de un videojuego
Cita3.pngListo, está hecho. Ahora, ¿jugarías este videojuego sin que te ofenda?Cita4.png
Desarrollador de videjuegos consultándole a Anita para que su juego no sea funado por los SJW y las feministas
Cita3.png¿Estás loco? Eso de los videojuegos es para vírgenes sin vida, yo no le hago a esas mierdasCita4.png
Anita Sarkeesian a punto de ser golpeada hasta el hastío echada de la misma compañía

Gamergate es el nombre por el cual se conoce a un controvertido y a la vez estúpido episodio dentro del mundo de los videojuegos. Se trata de una ridícula guerra cultural entre los seguidores del feminismo nazionalsocialista (más conocidos como "feminazis") y los Hardcore Gamers seguidores de Un Tío Blanco Hetero y en muchos casos simpatizantes de la llamada Alt-right.

Anita Sarkeesian[edit]

-Clama que los gamers son misóginos
-No le gusta un puto juego con protagonistas o desarrolladoras femeninas

Todo este batiburrillo comienza cuando una tipa canadiense llamada Anita Sarkeesian realiza una serie de vídeos conocidos como Tropes vs Women en el cual se ponía a explicar sus paranoias acerca de que todos los videojuegos eran un artilugio misógino.

Pero la mejor parte viene cuando esta señora se dedica a por ejemplo, matar prostitutas en Hitman (Acción que no sólo es opcional sino penaliza al jugador) para demostrar sus teorías cutres de opresión gamer.

La llegada de los 4chaneros[edit]

Gamers según Anita

Es bien sabido que a día de hoy, 4chan ha dejado de ser una plataforma destinada a subir fotos de penes y hentai para convertirse en la web favorita de la Alt-right, que viene a ser algo así como unos nazis cutres de imitación. Los tipos estos, que es difícil saber si son nazis de verdad o sólo adolescentes trolls con hikikomori, decidieron unirse a la gresca poniéndose a acosar y a insultar a todo el mundo.

Fue así como los usuarios de /pol/, que viene a ser algo así como una banda de neonazis obesos, decidieron que los únicos que podían ostentar el título de nazis eran ellos y no las feminazis, que poco o nada tienen que ver con el nazionalsocialismo más allá de sus ganas de censurar y prohibir aquello que no les gusta. Así comenzaba la más épica, y a la vez ridícula, campaña de acoso en la historia de los videojuegos, tan grande que hasta los periódicos no especializados se pusieron a publicar los hechos debido a la escasez de noticias decentes.

La llegada de la prensa[edit]

Es bien sabido que la prensa y los videojuegos no son muy amigos. Allá por los Años 90 y los comienzos de los Años 2000 cuando apareció el Grande Fausto, a las televisiones y periódicos les encantaba echar la culpa de todas masacres estudiantiles y demás crímenes a los videojuegos. Pero con la llegada del movimiento de lo políticamente correcto, había que buscar una nueva excusa para culpar a los videojuegos de algo. Efectivamente, ahora todos los gamers, aparte de ser gordos y frikis que viven en sótanos, son unos fascistas de la Alt-right que odian a las mujeres y a las minorías.

¿Son los gamers fascistas?[edit]

Los Gamers contraatacan

Las investigaciones socio-psicológicas por parte de expertos de Forocoches demuestran que un gran número de Hardcore Gamers son Incels nerds con Hikikomori, que debido a sus frustraciones sexuales deciden relajarse apreciando a personajes como Samus Aran o Lara Croft. Las feministas pretenden acabar con esto y los gamers se han levantado en armas para que no les quiten las tías buenas de los juegos. De allí a apoyar a VOX en su cruzada contra las feministas solamente hay un paso.

Conclusión[edit]

La verdad es que de todo este batiburrillo de idiotas insultándose entre sí y creyéndose que están en una especie de guerra santa, ya sea defendiendo los dogmas feministas o cabreándose porque han metido mujeres, poco se puede sacar en claro. La verdad es que lo único que podemos aprender del Gamergate es que el ser humano es el único animal lo suficientemente gilipollas como para montar un escándalo internacional solamente porque en un videojuego haya personajes Homosexuales

Véase también[edit]

La publicidad demuestra que los gamers son unos malvados machistas