Midas

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Además de todo, llegó a tener orejas de burro en un inesperado giro argumental.

Si has escuchado una fábula sobre los peligros de la codicia, seguramente has escuchado la leyenda del Rey Midas (dueño de Frigia, defensor de la ciudad de Gordium y tocacojones de Asiria en los Siglos VIII y VII negativos), si no has escuchado esta leyenda es que eres un centenial y tus abuelos son milenials.

Además de su evidente y comprobable existencia histórica, también es conocido por la mitología griega como aquel que pidió de deseo transformar todo lo que tocara en oro, lo que si no se toma en cuenta la inflación y la saturación en el mercado de este metal, suena bastante bien, si no fuera porque no pidió de deseo también poder comer y beber oro.

Midas mitológico

Como todos los mitos buenos, sus versiones son vagas, contradictorias y a menudo con más sexo del necesario. Aquí las mezclaremos todas para que tenga aún menos sentido:

Antes de ser rey, Midas era pastor de cabras (porque está muy pasado de moda este oficio de pastor de ovejas...) de esos muy sencillos y prácticamente desprovistos de ambiciones de la gente de la ciudad; el mayor logro de Midas durante todos estos años fue freír un huevo y no quemarse. Esto fue hasta que fue adoptado por el rey Gordias que le desagradaban especialmente las ovejas pero que adoraba a las cabras, él estaba casado con la diosa Cibeles (que en ese momento no era Hera). Luego le metieron muchos mitos de que era floricultor y que la cola siempre le olía a rosas (según el rarito de Herodoto). Tuvo según unos, un hijo que mataba a los extranjeros por no hacer agricultura con él, pero sobre todo los mataba si hacían agricultura con él, aunque más que nada, los mataba si lo ignoraban sobre hacer agricultura con él; otros mitos dicen que tuvo una hija llamada Zoé que no mataba a nadie, así que la preferimos a ella.

"Una niña extremadamente rubia ¡Que miedo!"

Midas acostumbraba coleccionar borrachos, un día, los campesinos le trajeron uno que a penas podía mantenerse en pie. Midas, que era fanático de conocer borrachos famosos, reconoció de inmediato que era Silenio, por su rostro afilado, sus modales finos y sus patas de cabra. Ese era padre adoptivo de Dionisio, el más famoso de la Cultura etílica. De esta forma el rey se codeaba con los grandes.

El undécimo día de juerga, el rey reunió una procesión festiva de entre los invitados. A Sileno le regaló un burro, porque sabía que prefería montar en burro (en verdad, había montado al rey la noche anterior). Los demás acompañaron al invitado a caballo, en carretas y en bicicleta. Cantando y regocijándose fueron al país donde se alojaba Dionisio. Se encontraron con el dios, que estaba buscaba a su maestro. Se alegró cuando vio a Silenio. "Desea para ti lo que quieras", le dijo el dios al rey, por ese servicio te concedo un deseo "¿Qué regalo quieres? ¿Follarme?"

Midas dijo: "Oh, haz que todo lo que toque se convierta en oro". Dionisio se rió del deseo del rey y dijo: "Tú, rey, deberías haber elegido un regalo mejor como superpoderes o vino ilimitado. Pero tu deseo se cumplirá." Tan pronto como Midas se despertó a la mañana siguiente, se cepilló los dientes y disimuló su mal aliento. ¡En cuestión de segundos, el cepillo, la pasta y el Listerine™ se volvieron dorados! Así es, en oro puro como nunca verás a menos que seas un buscador de oro. Midas subió sus instrumentos de aseo a Instagram luego fue a buscar algo de comida. Para su tristeza, los cubiertos y el pan que comería también se convirtieron en oro, el sirviente que lo servía se convirtió en oro con solo un toque del pulgar del rey, ¡incluso cuando Midas fue a aliviar la tensión, su pequeño juguete se convirtió en oro!

Ordenó rápidamente que ensillaran su caballo y le pusieran una manta porque los caballos de oro no galopan mucho, fue detrás de Dionisio. Midas saltó de su caballo y se arrodilló ante el dios: "Perdóname, dios, por mi deseo", se lamentó, "y líbrame de mi tormento". Dionisio se río mucho de todas las personas que se habían muerto vueltas oro y le dijo "Ve al río Paktolos y sumérgete completamente en el agua. Así lavarás tu deseo". Sin dudarlo, Midas corrió al río, se arrojó al agua y también se lavó la cabeza, el cabello y su pequeño juguete. Desde entonces, se ha encontrado arena dorada en el río y olor a borracho.

Midas histórico

Uno que se llamaba Mita (o Midas Próculo) que era rey de Frigia hasta que unos rándoms saquearon Gordio y se suicidó comiendo oro hasta estallar. Se casó con una mujer griega y fue el primer rey extranjero que mandó un soborno al Oráculo de Delfos para quedar bien con los griegos.

No se conoce demasiado de la vida de esta persona, lo más probable es que nunca haya existido históricamente y el mitológico sí, es la culpa de los griegos por no saber documentar, en fin. Midas era tan buen gobernante que hizo que su ciudad fuera visitada por los turistas, pero sobre todo por los saqueadores, que antes de él no iban ni siquiera a pasear, eso le daba bastante estilo. Frigia mantuvo su mayor esplendor, quizá por eso se empezó a decir que todo lo que tocaba se convertía en oro, como una forma de decir que no era una desgracia como los demás reyes del Asia Menor. Su esposa griega luego de enviudar inventó el dinero acuñado, aprovechando la fortuna de su esposo muerto para poner su cara en las monedas y que la gente siempre lo recordara como el rey peor dibujado de la historia.

Galería de víctimas de Midas

Otra gente que no se sabe bien si existe o no