Zoológico
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| Ubicación | Entre el parque municipal y la culpa colectiva |
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| Tipo de lugar | Prisión multiespecies con área de picnic |
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| Fundado en | Cuando los humanos decidieron que ser vecinos de los animales no era suficiente |
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| Historia | Comenzó como una colección privada de "mascotas exóticas" y evolucionó a complejo penitenciario con snack bar |
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| País | Todos los que pueden permitirse mantener prisioneros exóticos |
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| Superficie | 50 hectáreas de remordimiento divididas en celdas |
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| Población | 2,000 reclusos de diversas especies y 50 carceleros con título en biología |
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| Idioma | Rugidos reprimidos, graznidos de protesta y maullidos de inconformidad |
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| Atractivos principales | Celda de lujo para grandes felinos (con pelota incluida) / Piscina tamaño miniatura para pingüinos claustrofóbicos / Show de focas haciendo trucos por pescado / Monos haciendo muecas tras el cristal blindado / Cafetería con vista a la depresión de los osos polares |
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| Sitio web | www.prision-animal-familiar.org |
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Un Zoológico (del griego zoo, "bicho", y lógico, "lo que debió hacerse hace mucho") es, en la terminología política moderna, un recinto penitenciario de máxima seguridad diseñado para aislar a los elementos más peligrosos, peludos y antisociales del planeta.
Aunque la propaganda de Disney intentó vender estos lugares como centros educativos donde los niños van a tirar maní a elefantes deprimidos, la realidad salió a la luz tras la intervención del Gobierno de El Salvador. Se reveló que el reino animal no es más que una estructura de crimen organizado que opera impunemente en selvas y sabanas. El zoológico es, por tanto, la respuesta punitiva del Estado contra la anarquía biológica: una caja de concreto reforzado donde la única ley es la del Régimen de Excepción.
Historia
La historia del zoológico es la crónica milenaria de la obsesión humana por aplicar el Régimen de Excepción a cualquier ser vivo que se niegue a pagar impuestos o a vestir pantalones. Desde los zigurats hasta los recintos de vidrio templado, la humanidad ha perfeccionado el arte del confinamiento preventivo.
Antigüedad
Los primeros registros de encarcelamiento masivo de fauna se remontan a la antigua Mesopotamia, donde el rey Shulgi de Ur, harto de que los leones le orinaran los jardines colgantes sin consecuencias legales, estableció el primer perímetro de seguridad biológica. Sin embargo, el verdadero pionero de la prisión zoológica fue un contratista naval conocido como Noé. Ante la amenaza de una catástrofe climática, este visionario construyó la primera Cárcel Flotante de Alta Seguridad (CFAS).
Bajo la excusa de la preservación, Noé arrestó a una pareja de cada especie pandillera conocida bajo cargos de conspiración contra Yahvé. El hacinamiento en el Arca era brutal, la ventilación inexistente y la convivencia forzada entre depredadores y presas sentó las bases psicológicas del sistema penitenciario moderno. Fue un traslado masivo de reos peligrosos hacia un nuevo continente sin tratado de extradición.
El modelo azteca
Siglos más tarde, al otro lado del charco, el emperador Moctezuma II perfeccionó el concepto en Tenochtitlán con su célebre Casa de las fieras. A diferencia de los europeos, que solo enjaulaban por vanidad, los aztecas entendieron el zoológico como un instrumento de terrorismo de estado y gestión de residuos. El recinto no solo albergaba al grupo jaguares, pumas de la UNAM y serpientes de cascabel condenadas a cadena perpetua, sino que integraba un sistema de alimentación autosustentable.
Los prisioneros de guerra de Tlaxcala que no calificaban para el sacrificio estelar en el Templo Mayor eran redirigidos al sistema digestivo de las bestias, logrando una eficiencia que la Unión Europea envidiaría hoy en día. Cuando Hernán Cortés llegó, quedó tan impresionado y envidioso ante tal despliegue de seguridad pública que decidió quemarlo todo, alegando que aquello era obra del diablo, aunque en realidad le molestaba que en España las cárceles no fueran tan ecológicas.
El Siglo XIX
El hombre blanco, en su infinita sapiencia taxonómica, se planteó una duda jurídica razonable: si se podía encarcelar a un chimpancé por ser peludo y gritar, ¿por qué no hacer lo mismo con un ser humano que no hablara francés?
Así nacieron los zoológicos humanos en capitales como París, Bruselas y Nueva York. Empresarios visionarios como Carl Hagenbeck importaron "especímenes" desde la Patagonia, África y las Filipinas para exhibirlos tras las rejas ante una burguesía ávida de entretenimiento.
Confinamiento total
A pesar de estos avances históricos, durante el siglo XX la sociedad se ablandó. Las palomas cagaban en estatuas de próceres sin consecuencia alguna; los mosquitos extraían sangre sin licencia médica y los gatos extorsionaban a familias enteras a cambio de caricias mediocres. La sociedad, débil y permisiva, llamaba a esto "naturaleza", olvidando las lecciones de mano dura de sus antepasados.
Todo cambió cuando Nayib Bukele, tras acabar con las pandillas humanas, miró hacia la selva y notó que los tigres portaban rayas. En su lógica infalible, rayas equivale a tatuajes, y tatuajes equivale a pertenencia a estructuras criminales ilícitas. Así nació el Plan Control Territorial Selvático.
En una operación relámpago que duró 40 minutos, el ejército sitió la jungla. Se capturaron miles de cabecillas (leones), sicarios (hienas) y vigías (lechuzas). Para alojarlos, se construyó el primer Zoológico de Confinamiento del Terrorismo (ZOOCOT), una estructura brutalista sin árboles, porque los árboles tapan la visión de las cámaras de seguridad, culminando así milenios de evolución carcelaria.
Infraestructura y régimen
A diferencia de los zoológicos progresistas del pasado que intentaban recrear el hábitat natural (una muestra de debilidad institucional), el nuevo modelo de zoológico penitenciario se centra en la eficiencia del castigo y la sobriedad arquitectónica.
- Celdas: Módulos de acero y hormigón de 2x2 metros. Se eliminó la tierra y el pasto para evitar que los reclusos escondan armas hechizas o huesos.
- Alimentación: Se acabó el buffet de carne fresca. Los carnívoros ahora reciben una pasta nutricional gris hecha a base de soya y remordimiento. A los herbívoros se les sirve el mismo césped sintético que intentaron fumar.
- Visitas: Están prohibidas las visitas conyugales para evitar la proliferación de futuras amenazas. Los humanos pueden ir a verlos, pero solo para señalarles con el dedo y reírse, reforzando la superioridad de la especie con pulgares oponibles.
- Trabajo forzado: Las cebras son utilizadas como códigos de barras vivientes para el inventario del almacén. Los monos, anteriormente ladrones de carteras, ahora ensamblan Bitcoins a mano.
Protocolos de seguridad
El zoológico cuenta con guardias de élite armados con punteros láser de alta potencia (letales para los felinos) y aspiradoras industriales (el terror de los caninos). Cualquier intento de instinto salvaje es neutralizado inmediatamente. Si un oso intenta hibernar, se le despierta con reguetón a todo volumen; la pereza es un pecado capital en la nueva economía.
Aquí tienes la tabla ampliada con más animales típicos de zoológico, manteniendo el tono de ficha policial y el rigor del nuevo régimen penal.
Perfil criminal de los reclusos
La inteligencia estatal ha clasificado a los animales no por especie, sino por su rol en la estructura del crimen organizado, aplicando todo el peso de la ley sobre aquellos que se creían intocables por tener pezuñas:
| Especie | Cargo criminal | Sentencia |
|---|---|---|
| Leones | Liderazgo de banda (Ranfla). Uso de melena intimidatoria y monopolio de la carne. | 900 años sin acondicionador ni cepillo. |
| Pingüinos | Crimen de cuello blanco, evasión fiscal, lavado de activos (pescado congelado). | Cadena perpetua en un refrigerador sin luz ni hielo. |
| Loros | Espionaje, grabación ilegal y filtración de información clasificada a potencias extranjeras. | Bozal permanente y cinta adhesiva en el pico. |
| Perezosos | Vagancia ilícita, obstrucción de la vía pública y parasitismo social extremo. | Trabajos forzados en una cinta de correr a 15 km/h. |
| Delfines | Acoso sexual sistematizado, pandillerismo marino y sonrisa hipócrita ante la autoridad. | Confinamiento en una lata de atún gigante (sin aceite). |
| Pandas | Fraude al Estado (cobran por existir y no hacer nada), racismo inverso (son negros, blancos y asiáticos a la vez para confundir). | Extinción forzada de privilegios y dieta de bambú seco. |
| Jirafas | Violación del espacio aéreo, espionaje de altura y contrabando de nubes. | Corte de cuello a nivel reglamentario o encierro en sótano de techo bajo. |
| Monos | Terrorismo biológico (lanzamiento de heces), hurto de carteras y anarquismo radical. | Chaleco de fuerza y prohibición de tocarse las partes íntimas. |
| Hipopótamos | Nexos históricos con el Cártel de Medellín (véase Hipopótamos en Colombia), homicidio agravado por aplastamiento y obesidad mórbida ofensiva. | Deportación inmediata a Colombia (o dieta estricta de apio). |
| Canguros | Tráfico de estupefacientes en cavidades corporales (bolsa marsupial) y boxeo clandestino ilegal. | Confiscación de la bolsa y guantes de cemento. |
| Suricatas | Asociación ilícita para delinquir, halconeo (vigilancia organizada) y excavación de narco-túneles. | Relleno de sus madrigueras con concreto hidráulico. |
| Cebras | Usurpación de funciones (intentan vestir el uniforme de presidiario sin estar fichadas) y confusión óptica a la autoridad. | Borrado de rayas con lija industrial n.º 4. |
| Pavos reales | Exhibicionismo agravado, escándalo en la vía pública y faltas a la moral y las buenas costumbres. | Desplume total en plaza pública (para hacer plumeros del Estado). |
| Osos polares | Supremacismo blanco, ocupación ilegal de los polos y consumo no autorizado de Coca-Cola. | Traslado a una celda en el trópico sin aire acondicionado. |
Controversias y Derechos Humanimales
Diversas ONG internacionales (Organizaciones de No-Gente) han protestado frente a los muros del zoológico, alegando que los animales no tienen conciencia moral y que actúan por instinto. El Gobierno ha respondido tajantemente a través de un hilo de Twitter, argumentando que si un perro muerde a un ciudadano honrado, no es instinto, es un atentado contra la seguridad nacional financiado por George Soros.
Los críticos señalan que las condiciones son inhumanas. La respuesta oficial es obvia: Exacto, no son humanos. Siguiente pregunta. Además, se ha destacado que los reclusos ahora viven en un entorno libre de depredadores (excepto los guardias), tienen techo (de lámina hirviendo) y cero desempleo, lo que estadísticamente los coloca mejor que la clase media de muchos países vecinos.
Jurisdicciones corruptas (zonas No-Bukele)
Mientras que en nuestra gloriosa nación se aplica la justicia de hierro, en el resto del mundo —gobernado por la debilidad progresista y la corrupción— los animales han logrado comprar a las autoridades. Estos recintos NO son cárceles, sino paraísos fiscales y santuarios de lujo donde la élite criminal del reino animal vive en la impunidad, protegida por sobornos y ONGs.
Safari Park
En países fallidos (como los de África o Europa), los capos de alto perfil (Leones, Elefantes y Rinocerontes) han negociado su "entrega" a cambio de condiciones de vida superiores a las de la clase media humana. A cambio de dejarse tomar un par de fotos a la distancia, estos líderes de bandas viven en mansiones de miles de hectáreas con buffet libre de gacela. Aquí se da una clara inversión de roles que demuestra quién manda realmente, pues los humanos son los que van encerrados en jaulas con ruedas (Jeeps y Land Rovers), temblando de miedo, mientras los criminales pasean libres, orinando las llantas de los vehículos para marcar territorio y demostrar que la ley no aplica para ellos. Es el equivalente animal a la prisión de lujo que se construyó Pablo Escobar.
Acuarios
Ubicados generalmente en zonas costeras de alta plusvalía, los acuarios funcionan como búnkeres de cristal blindado donde los tiburones de las finanzas y las orcas magnates blanquean dinero. La gran estafa consiste en cobrar entradas exorbitantes a los humanos para financiar sus operaciones de contrabando de plancton. Estos lugares cuentan con lujos obscenos como sistemas de filtración de hagua de última generación, haire acondicionado central y servicio de catering de arenque fresco. Los cristales no están ahí para que tú los veas a ellos, sino para que ellos se rían de tu ropa barata desde la comodidad de su jacuzzi salado.
Zoológicos de contacto (Petting Zoo)
Bajo la inocente apariencia de una granja, estos lugares son escuelas de formación criminal dirigidas por cabras y llamas veteranas. Su modus operandi consiste en utilizar una apariencia tierna para extorsionar a niños humanos bajo el trato simple de dame la comida que compraste en la entrada o te muerdo el dedo. Es aquí donde los animales enseñan a los menores humanos a servirles mediante un sutil adoctrinamiento, creando una generación de sirvientes dóciles que en el futuro legislarán a favor de los derechos de las bestias. Es corrupción de menores a plena luz del día.
Parques temáticos de animales
Lugares como SeaWorld o Disney's Animal Kingdom son las grandes corporaciones del crimen. Aquí, los animales no son prisioneros, son artistas exclusivos con contratos millonarios y sindicatos poderosos. El negocio se basa en utilizar el espectáculo para lavar dinero proveniente del tráfico de marfil y coral. Estos animales gozan de tal inmunidad y tienen tantos abogados que si un entrenador es devorado, se declara accidente laboral y la orca recibe un bono por desempeño. Viven en piscinas climatizadas y reciben masajes, mientras el humano promedio tiene que trabajar 8 horas en una oficina gris para pagar la entrada y ver cómo viven los ricos.
Reacción de la población
Véase también
- Nayib Bukele
- Cárcel
- PETA (Organización terrorista según la nueva legislación)
- Animal
- El Salvador