Conductismo

De Inciclopedia
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Cita3.pngCada vez que aprieto esta palanca, ese tipo de la bata blanca me tira una bola de comidaCita4.png
La rata de laboratorio Nº 3, jactándose de haber adiestrado a B.F. Skinner
Cita3.png¡Maldición! Tengo que alimentar al perroCita4.png
Pavlov cada vez que escuchaba una campana
Conducta Diagonal

El conductismo, es el estudio experimental objetivo y natural de la conducta. En el plano pragmático, los estudiantes de psicología, debieron regalarse queso al micromamífero de la familia Muridae, para que realice un estímulo positivo y corroborar si alguno de éstos especímenes tenían rasgos megalomaníacos. No obstante, para comprender éste tema debemos remontarnos en primera instancia, a su aspecto histórico.

Historia

Los orígenes

La corriente psicológica mencionada con anterioridad fue iniciada en los Estados Unidos por John B. Watson, allá por la segunda década del siglo XX. Con el objetivo primordial de hacerse un hueco en la Historia de la Psicología Universal sin leer ni un solo libro sobre psicología y conseguir una plaza fija en la Universidad de su pueblo para seducir a sus jóvenes e impresionables alumnas en horas de tutorías. Desde su más tierna infancia, el bueno de John se sintió atraído por la investigación de las leyes del comportamiento humano, pero tras echar una ojeada en su biblioteca municipal a los ingentes manuales de psicología humanista, fenomenología, existencialismo, filosofía, psicología fisiológica, psicobiología, psicoanálisis y demás voluminosas secciones de divulgación psicológica, decidió sepultar tan decorativos y supérfluos ámbitos del conocimiento humano bajo la eficaz, cómoda y asequible teoría de la “Caja Negra”. El argumento principal que subyace a tan drástica decisión podría resumirse en unas escuetas palabras:

En la esquina inferior derecha, perro de Pavlov al escuchar una campaña

“Amigo mío, no tengo ni la menor idea de qué demonios ocurre dentro de tu portapeluquines, pero… ¿a quién le importa?”.

Así las cosas, estaba meridianamente claro que la única vía posible de investigación psicológica radicaba en el estudio concienzudo de lo realmente palpable, contante y sonante: la conducta. Lo cual, dicho sea de paso, proporcionaba al Sr. Watson una excusa excelente para dedicarse a tiempo completo a algunas de sus aficiones predilectas: el cine, el voyeurismo y la tortura psicológica.

En resumidas cuentas: no podemos observar lo que ocurre dentro de la cabeza del Sujeto Experimental Voluntario, o por lo menos, resultaría muy dificultoso leer todos esos libros publicados al respecto, así que explicaremos su comportamiento basándonos en las respuestas que emite ante los estímulos que le proporcionamos. O dicho de otra forma: “Mmmm…. Veamos qué pasa si estiramos al Sujeto por esta parte de aquí…”. El esquema es bien sencillo:

1º: Estímulo

2º: ¿?¿?¿?¿?

3º: Respuesta.

Esta teoría, que a primera vista nos recuerda una barbaridad a la teoría de la dominación mundial de los duendes de los calzoncillos, obtuvo un gran calado en el funcionalismo de la sociedad científica norteamericana de la época, que encontró aquí un estupendo modo de obviar sus limitaciones en materia de tradición investigadora y bagaje cultural en comparación con sus colegas estructuralistas europeos, a quienes cogieron totalmente desprevenidos, después de que interpretaran los primeros textos que publicaba el Dr. Watson en las más prestigiosas revistas de divulgación como un modo de acercar la investigación psicológica al ámbito del humor. Cuando se dieron cuenta de que la cosa iba en serio, ya era demasiado tarde.

Idiomas.png Inciso: La teoría de la dominación mundial de los duendes de los calzoncillos, protagonizada, como no podía ser de otra manera, por los duendes de los calzoncillos, es explicada en un capítulo de la serie de animación South Park.
Describe el método por el cual los susodichos duendes lograrán dominar el mundo a través de un maquiavélico plan en tres pasos que comienza con la recolección de un montón de calzoncillos con nocturnidad y alevosía. El plan es el siguiente:

1º: Recolección de calzoncillos.

2º: ¿?¿?¿?¿?¿?¿?¿?

3º: Dominar el Mundo.

En efecto, la analogía es sorprendente.

Unos años antes...

El perro de Pavlov en pleno proceso de condicionamiento

Parece ser que el Dr. Watson (que, como ya habrán podido deducir, adoptó este pseudónimo por ser un acérrimo seguidor de las novelas de Sir Arthur Conan Doyle) basó sus postulados en los estudios realizados por el eminente fisiólogo soviético Ivan Pavlov (Ивaн Пaвлов), que tras combatir en la guerra civil rusa simultáneamente en ambos bandos, se alineó astutamente del lado del régimen comunista una vez finalizada la contienda, y realizó unos famosos experimentos con perros, filetes de perros y descargas eléctricas.

No queremos aburrirles con pormenorizadas explicaciones y terminologías farragosas, así que resumamos el asunto de la siguiente manera: El camarada Pavlov comprobó la capacidad de su perro San Bernardo para generar ingentes cantidades de saliva ante la sola visión de la botella de Jack Daniels de contrabando que le solía proporcionar su maestro y mentor Bechterev. La circunstancia llamó su atención durante unos breves instantes, tras los cuales procedió a la rápida ingesta del preciado licor de un solo trago, previa ruptura del cuello de la botella en el dedo gordo del pie de la estatua de Stalin del salón, como acostumbraba a hacer cada mañana para combatir el proverbial frío de la madre Rusia. Cuando hubo finalizado su habitual desayuno, una feliz epifanía invadió su sistema nervioso. Esa misma mañana redactó el primer esbozo de su teoría del condicionamiento clásico, (posteriormente pavloviano, en un alarde de originalidad de la comunidad científica). El San Bernardo falleció pocas horas después, víctima de una serie de descargas eléctricas de voltaje sorprendentemente alto para haber sido aplicadas con una lámpara de gas. Aquella noche la cena resultó excelente. Algunos años después, y tras la muerte por envenenamiento de algunos suecos reticentes, Ivan Pavlov recibía el premio Nobel de Fisiología y Medicina por sus investigaciones sobre la formación del reflejo condicionado.

Skinner y su caja

El profesor Skinner preocupado por el funcionamiento de su célebre caja.

El modo en que el John B. Watson accedió a los estudios de Pavlov resulta, a día de hoy, un misterio sin explicación fidedigna, pero parece que tiene algo que ver con el Ku Klux Klan y ciertas actividades posteriormente consideradas por observadores internacionales de reconocida imparcialidad ideológica como "precedentes directos del McCarthismo más atroz". Por aquel entonces fue cuando Watson pronunció su famosa frase: "Dadme diez niños recién nacidos y yo haré con ellos un médico, un ingeniero, un arquitecto, un abogado... ¡Pero no me los déis de cualquier color, hombre!"

Se acercaban los años sesenta en los EEUU, la Guerra Fría empezaba a enfriarse demasiado tras la muerte de Stalin; el ingrediente principal de la Coca Cola todavía era la cocaína, y la sociedad norteamericana avanzaba con rumbo firme hacia la psicodelia lisérgica y barbuda de los locos y barbudos hippies, el amor libre y la guerra del Vietnam. En ese apropiado caldo de cultivo hace su aparición Burrhus Frederick Skinner, un chalado colombofílico de Pennsylvania que ya peinaba canas por aquel entonces y contempló la posibilidad de darse a conocer en el mundo científico tras cosechar minúsculos fracasos en el mundo editorial como autor de novela cómica con la actualmente celebérrima (ironías del destino) Walden Dos. El concepto por el que pasó a ocupar un lugar preferencial en los Manuales del Psicología (es decir, las páginas impares) no es otro que el Condicionamiento Instrumental o Condicionamiento de Perogrullo, también conocido hoy día, en un alarde de originalidad de la comunidad científica, como Condicionamiento Skinneriano. Más adelante comentaremos los pormenores; quédense por el momento con la idea de que se trata de algo relacionado con palomas, cajas y descargas eléctricas, y de que su hija recién nacida acabó pagando las consecuencias.

El Conductismo hoy

Tras unos años en la cresta de la ola, durante los que todos los psicólogos de la faz de la Tierra (excepto algún sobrino de Freud) se apresuraron especializarse con uno o varios Másters de Terapia Conductual (especialmente tras la desafortunada adpatación cinematográfica a cargo de Stanley Kubrick de La naranja mecánica de Burgess), los vaivenes de la comunidad científica provocaron el progresivo declive del entusiasmo por la modificación de conducta, en aras de conceptos más nebulosos y económicamente beneficiosos como la Inteligencia Emocional, las Sectas Satánicas y (¡otra vez!) el indestructible Psicoanálisis. No obstante, la práctica clínica sigue haciendo uso del arsenal técnico y terapéutico de todos esos lumbreras cuyo único obstáculo para alcanzar la gloria total y la reverencia sincera de la totalidad de sus colegas fue el no haber desarrollado su higiénica actividad en el Berlín de los años cuarenta. ¡Animalitos...!

Una buena colleja a tiempo evita futuros hippies y comunistas. Sus hijos se lo agradecerán

Conceptos Básicos: El Conductismo y Tú

Terminología

  • Conducta: Absolutamente todo. El pensamiento no existe como tal; se trata de una Conducta Encubierta. Resulta curioso el hecho de que, si se estableciera oficialmente esta identificación entre pensamiento y conducta, las repercusiones legales serían bastante importantes, sobre todo en materia de delitos sexuales cometidos en los meses de verano. En fin, en resumidas cuentas se considera Conducta a toda respuesta del organismo ante un estímulo determinado.
  • Estímulo: Es aquello que provoca en un organismo algún tipo de respuesta.

- ¡Oiga, oiga, un momento! ¡Esa explicación es circular! ¡Las definiciones no son válidas! Es... es... ¡Una Tautología, eso es! ¡Tautológico, sí señor!

- Er... ¡Pero hombre, qué cosas dice usted! ¡Ha inventado una palabra! Je, Je, Je.. Er... No moleste, hombre, no moleste... Eumm... ¡Prosigamos, prosigamos!

  • Reforzador: Todo estímulo que aumenta las posibilidades de que se repita una determinada respuesta. Usted ahora mismo seguramente está pensando en bolitas de comida para hámsters, pero no se engañe: Toda su vida está condicionada por un programa de reforzamiento similar, aunque sustituyendo las bolitas de comida por unos sucios y miserables billetes. Y usted tampoco se diferencia mucho del hámster en que estaba pensando, salvo por el hecho de que el hámster tiene bastante más pelo que usted, y además no tiene que levantarse cada día a las siete de la mañana y trabajar trece horas aguantando a un jefe incompetente para conseguir sus bolitas de comida.
  • Castigo: Como inteligentemente ya habrá adivinado, se trata todo aquel estímulo que reduce las posibilidades de que se repita una conducta. Si ahora mismo está usted pensando en ratones y descargas eléctricas, recuerde la severa reprimenda en forma de patada en los testículos que recibió de parte de aquella señorita en respuesta a las poco recatadas proposiciones que usted le realizó, producto de una errónea interpretación de lo que usted consideraba "clarísimas señales de cortejo". Probablemente en aquel momento, una descarga eléctrica hubiera sido preferible. Usted tardó mucho en volver a dirigirse a una dama en esos términos. Su conducta había sido castigada con eficacia, sí señor.
Psicólogo Conductista preparado para extinguir una conducta indeseable
  • Extinción: Toda conducta que no es reforzada, se extingue. Este axioma impepinable de la psicología conductual explica meridianamente fenómenos tales como el hecho de que nadie dedica largas temporadas de su vida a actividades potencialmente poco reconfortantes como aprender a volar, hacerse invisible o comprender al sexo opuesto. A este fenómeno también se le conoce por el nombre de "Rendirse a la evidencia".

Condicionamiento

  • Condicionamiento Clásico o Pavloviano. Es el clásico. Vamos, el de toda la vida. El perro de Pavlov (y no le estamos insultando) se ponía muy contento cuando sonaba una campana, porque estaba acostumbrado a que le soltaran un filete (normalmente de perro) en similares circunstancias, así que babeaba una barbaridad ante el molesto tintineo. El babeo ante la carne (Respuesta incondicionada) se tornó babeo ante la mera campana (Respuesta condicionada). Los yonquis que piden a la puerta de las iglesias sufren de babeos semejantes ante el tañir de las campanas del edificio, sabedores de que un grupo de pías, bondadosas y poco musculadas ancianas se encaminan hacia allí con sus monederos repletos para alabar al señor y subvencionar al sacerdote. En otros experimentos, Pavlov utilizaba estímulos aversivos en lugar de apetitivos, como descargas eléctricas o fuertes ráfagas de aire; se trataba de los experimentos del aire condicionado. (Nota de edición: eliminar este chiste del artículo por ser posiblemente el peor de toda la Inciclopedia).
  • Condicionamiento operante o instrumental: B.F: Skinner, en un alarde de astucia, observó entre sus amadas palomas mensajeras que una conducta que iba seguida de un estímulo positivo tendía a repetirse, miestras que aquellas acciones cuya consecuencia era dolorosa y cruenta tendían a desaparecer (especialmente si la consecuencia era la muerte). Tras introducir a su hija recién nacida en una caja de su invención donde la sometía a programas de reforzamiento del más diverso pelaje, patentó el programa de reforzamiento de razón variable, por el que recibe un uno por ciento de las ganancias obtenidas por todas las máquinas tragaperras del estado de Nevada. No sabemos qué ocurrió exactamente con su hija, pero las últimas investigaciones apuntan hacia la teoría de que aún permanece en el interior de la caja.

Inciclopedia y Conductismo

El mundo de las wikis en general, y el de esta magna Inciclopedia en particular, no es ajeno a las maquiavélicas e inflexibles Leyes del Reforzamiento, que gobiernan nuestras conductas convirtiéndonos en ilusos peleles inconscientes de los hilos que manejan sus acciones. Bueno, tampoco será para tanto. Veamos algunos ejemplos:

Sujeto Experimental Inciclopedista saludando
  • Incicastigo: El afanado y afanoso escritor novato, que a duras penas y tras varios intentos infructuosos, ha conseguido registrarse correctamente y dedica toda una tarde de su vida a estrujarse las meninges intentando redactar unas cuantas líneas coherentes (y tremendamente graciosas) sobre cualquier cosa en general, o nada en particular, contempla consternado cómo su recién publicado escrito es enviado inmisericordemente a la sección de borrado rápido junto con un oportuno comentario jocoso por parte de algún malvado usuario veterano, o es adornado con la foto de una humeante deposición canina o un dedo acusador calificando su trabajada obra como poco menos que el producto de una profunda oligofrenia mental congénita. Su conducta de colaborar en la Magna Inciclopedia (para entonces ya "frikada de fracasados desocupados y ociosos") es inmediatamente castigada, reduciéndose entonces las posibilidades de realización de futuras aportaciones de nobles intenciones. Decimos esto porque sí cabe la posibildad de que el otrora implicado escritor activamente colaborativo se torne iracundo vándalo resentido que insulta y blanquea páginas de usuario sin contemplaciones. En palabras del maestro de la Cultura Popular, Homer Simpson, digamos que "el peso del mundo ha machacado su espíritu". Muy triste, muy triste.
  • Incirreforzamiento: El maquiavélico, cuidadoso y astutamente elaborado Programa de Reforzamiento Oficial de la Inciclopedia permite reforzar las conductas colaboracionistas para con el Régimen Imperante mediante la administración de reforzadores simbólicos de gran valor sentimental para los usuarios. A pesar de no ser canjeables por dinero en metálico ni nada que se le parezca, su eficacia motivadora y reforzante es abrumadora entre la comunidad. Las archiconocidas estampillas y condecoraciones varias; los anhelados y prestigiosos premios mensuales e incluso anuales, y la amplificación de la difusión de una creación literaria mediante su destacación (¿se escribe así?) nada menos que en la portada de la Wiki, son potentes estímulos reforzadores de las conductas pro-inciclopédicas que logran la fidelización de los tan necesarios inciclopedistas.
  • Inciextinción: Fenómeno por el que un abnegado inciclopedista, harto de que sus artículos de 35.000K pasen una y otra vez más desapercibidos que los créditos finales de una película para adultos, desiste en su empeño de lograr el reconocimiento social a sus excelentes dotes de escritor y opta por dedicar su tiempo Internáutico a menesteres más gratificantes.

Ejemplo práctico de condicionamiento

Pase el ratón por los enlaces que siguen a continuación. Si todo va bien, usted desarrollará un condicionamiento que le hará más proclive a pulsar botones de un color determinado.

En contra.png ¡Apriétame! A favor.png ¡Apriétame! En contra.png ¡Apriétame! A favor.png ¡Apriétame! En contra.png ¡Apriétame! A favor.png ¡Apriétame!

¡Listo! Todos sabemos qué color prefierirá usted siempre a partir de ahora, ¿verdad? Pues entonces tenga cuidado con lo que hace por ahí, no vaya a dejar entrever según qué peculiaridades...

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Los rumores sugieren que sus autores fueron instruidos
por el mismísimo Miguel de Cervantes.