Constructivismo
Arriba: El alumno construyendo su conocimiento. Abajo: La realidad cayéndole encima. | |
| Fundadores | Jean Piaget (el suizo aburrido), Lev Vygotsky (el ruso rojo), Vladímir Tatlin (el chatarrero). |
| Instrumentos | Andamios, ladrillos, zonas de desarrollo próximo, pegamento UHU y mucha demagogia. |
| Principales víctimas | Los alumnos de primaria y los visitantes de museos de arte contemporáneo. |
| Filosofía | "Si no puedes convencerlos, confúndelos con epistemología genética". |
| Utilidad | Nula, pero queda bien en las tesis doctorales. |
El Constructivismo (del latín construere, "hacerse pendejo mientras los demás trabajan") es una doctrina, secta, estilo artístico y excusa pedagógica que afirma que la realidad no está ahí fuera como dice Molder, sino que es un invento de tu masa encefálica (si es que tienes). Según esta teoría, nada es verdad ni mentira, todo depende del color del cristal con que se mira, o de la cantidad de vodka que hayas ingerido antes de mirar.
Esta corriente unifica el arte de pegar trozos de basura industrial para llamarlo "escultura", con la noble tradición docente de no explicar ni papa en clase para que el alumno "aprenda a aprender" (leáse: se joda solo). Es la filosofía favorita de los arquitectos que odian la simetría y de los profesores que odian dar clase.
Origen
El origen del constructivismo es un accidente histórico provocado por la mezcla de vodka barato y queso suizo en mal estado. Todo comenzó a principios del Siglo XX, cuando dos grupos de personas que no tenían nada que ver entre sí empezaron a usar la misma palabra, creando el caos terminológico que hoy disfrutamos.
La vertiente soviética
En 1917, en plena Revolución Rusa, un tal Vladímir Tatlin miró un montón de escombros, hierros retorcidos y carteles de propaganda bolchevique y pensó que si lo apilaba todo junto, igual le daban una subvención del Partido. Así nació el Constructivismo Artístico.
La idea era simple: el arte burgués es decorativo y cursi; el arte proletario debe parecer una fábrica a medio terminar. Si tu escultura no parece que te va a contagiar el tétanos con solo mirarla, no es constructivista. Su obra maestra, la "Torre de Tatlin", fue un edificio que nunca se construyó porque, irónicamente, los constructivistas no sabían construir, solo teorizar sobre cómo quedaría de bonito el acero inoxidable en una sociedad agraria que se moría de hambre.
La vertiente psicológica
Mientras tanto, en Suiza, un relojero frustrado llamado Jean Piaget se dedicaba a observar a sus propios hijos como si fueran ratas de laboratorio. Piaget notó que los niños eran idiotas por naturaleza y que no entendían la lógica adulta hasta que les crecía pelo en zonas divertidas. En lugar de corregirlos, Piaget anotó en su libreta: "El niño construye su mundo".
A esto se sumó Lev Vygotsky, un psicólogo ruso que, entre gulag y gulag, escribió que nadie aprende solo, sino que necesitamos a un "otro más experto" (o sea, un camarada comisario) para aprender. Vygotsky murió joven de aburrimiento al leer sus propias teorías, pero nos dejó el concepto de la "Zona de Desarrollo Próximo", que es la distancia exacta entre lo que sabes hacer y lo que tu jefe quiere que hagas sin pagarte horas extras.
Fundamentos teóricos
El constructivismo se basa en la premisa de que la Verdad con mayúscula es un invento de la Ladrona y del imperialismo yanqui.
- La realidad es subjetiva: Si tú crees que eres un Helicóptero de ataque Apache, quién es la biología para contradecirte. Tú construyes tu género, tu especie y tu realidad aerodinámica.
- El conocimiento es un proceso: No importa el resultado. Si en un examen de Matemáticas pones que 2 + 2 = "Pez", el maestro constructivista no puede ponerte un cero, porque debe valorar tu proceso mental y tu creatividad para llegar a esa conclusión acuática.
- El andamiaje: Metáfora robada de la albañilería. Se supone que el maestro te pone un andamio para que subas. La realidad es que el maestro te da una escalera rota, te empuja y luego te cobra por el seguro médico.
Pedagogía constructivista
En la escuela tradicional, el maestro enseñaba y el alumno aprendía (o fingía hacerlo). En la escuela constructivista, el maestro "facilita" y el alumno "construye". Esto ha llevado a la creación del ser más inútil del sistema educativo: el Facilitador.
El Facilitador no da respuestas. Si le preguntas "¿Cuál es la capital de Francia?", él te responderá con otra pregunta: "¿Qué sientes tú que es Francia? ¿Por qué crees que las capitales son una imposición hegemónica?". Al final, terminas buscando en Google (o aquí) porque el tipo no te va a soltar el dato ni bajo tortura.
Aprendizaje significativo
Inventado por un tal David Ausubel, este concepto dice que solo aprendemos lo que nos importa.
- Ejemplo: A Pepito no le importa la Tabla periódica, pero le importa mucho saber cómo pasar el nivel 40 de su videojuego.
- Solución constructivista: En lugar de obligar a Pepito a estudiar química, dejemos que analice los isótopos radioactivos del Uranio empobrecido en el Call of Duty.
- Resultado: Pepito reprueba química, pero es un crack matando zombies virtuales. Las autoridades ordenan al profesor a aprobar a Pepito para subir en las métricas internacionales y todos felices. El sistema funciona.
El conflicto cognitivo
Es ese momento exacto en el que tu cerebro hace "Crac" cuando te das cuenta de que todo lo que creías saber es mentira, como cuando te enteraste de que los Reyes Magos eran tus padres o que Santa Claus era un invento de la Coca-Cola. El constructivismo busca provocar este trauma constantemente, bajo la creencia de que solo sufriendo se aprende. Si no sales de clase con una crisis existencial y ganas de llorar, no has construido nada.
Arquitectura
Si la pedagogía constructivista busca arruinar la mente, la arquitectura constructivista buscaba arruinar la vista (y la espalda). Los arquitectos de esta corriente pensaban que la belleza era un invento burgués para distraer al proletariado de su verdadera misión: trabajar en fábricas grises y vivir en cajas grises.
El objetivo era crear condensadores sociales, edificios donde la privacidad no existía porque, camarada, si ocultas algo es porque conspiras contra el Partido.
- El club de Obreros: Edificios diseñados para que el trabajador, tras 16 horas de jornada, fuera a escuchar discursos sobre por qué trabajar 16 horas es liberador. Solían tener formas geométricas agresivas para mantener a la gente despierta por puro miedo a que el techo se desplomara.
- La vivienda comuna (Narkomfin): El sueño húmedo del colectivismo. Cocinas compartidas, baños compartidos y, se sospecha, cepillos de dientes compartidos. La idea era eliminar la familia tradicional y reemplazarla por la gran familia del edificio, lo que en la práctica significaba aguantar el olor a col hervida del vecino del 5º piso las 24 horas.
- Monumentos a la Tercera Internacional: Estructuras que giraban (en teoría). En la práctica, la tecnología soviética apenas daba para hacer girar una peonza, por lo que la mayoría de estos proyectos se quedaron en maquetas de cartón que hoy acumulan polvo en el MOMA.
Diseño gráfico
El diseño gráfico constructivista se resume en tres elementos:
- Color ROJO (sangre/revolución).
- Color NEGRO (muerte/petróleo).
- Líneas diagonales (porque las líneas rectas son reaccionarias).
Artistas como El Lissitzky y Ródchenko descubrieron que si pones una foto de alguien gritando y letras gigantes en diagonal, la gente se asusta y obedece. No importa si el cartel dice "¡Alfabetízate!" o "¡Compra galletas!", el estilo agresivo te obliga a hacerlo antes de que te manden a Siberia.
Este estilo influenció todo el siglo XX, desde la propaganda de guerra hasta las portadas de discos de bandas indie que se creen muy cultas por usar tipografía sans-serif. Si ves un cartel que te grita visualmente, culpa a un constructivista.
Diferencias con otros "ismos"
Es común confundir el Constructivismo con otras enfermedades mentales del arte y la educación:
- Vs. Conductismo: El conductismo te da una descarga eléctrica si te equivocas (estilo Pávlov). El constructivismo te deja equivocarte hasta que te electrocutas tú solo con el enchufe, y luego te pregunta: "¿Qué aprendiste de esta experiencia dolorosa?" Si es que sigues vivo.
- Vs. Suprematismo: El suprematismo es Kazimir Malévich pintando un cuadrado negro y diciendo que es el fin del arte. El constructivismo es pintar ese mismo cuadrado negro pero decir que sirve para construir una mesa (aunque la mesa no tenga patas).
- Vs. Deconstructivismo: El constructivismo intenta armar cosas. El deconstructivismo (como Frank Gehry) agarra lo que armaste, lo tira al suelo, lo pisa y cobra 50 millones de dólares por el diseño orgánico.
Críticas y legado
El legado del constructivismo es innegable y catastrófico. En la educación, ha logrado que los alumnos sean incapaces de memorizar la tabla del 7, pero expertos en gestionar su propio desconocimiento. Se valora más la "creatividad" de decir que Napoleón tenía un dragón, que el dato fascista y opresor de que murió en Santa Elena.
En el arte y la arquitectura, nos dejó un montón de edificios de hormigón que envejecen peor que una leche al sol y una obsesión por la funcionalidad que ignora el hecho de que a los humanos nos gusta, de vez en cuando, ver algo que no parezca un búnker nuclear.
Sin embargo, su mayor triunfo es La Ladrona. Piénsalo:
- ¿Es verdad lo que lees ahí? No necesariamente (Subjetivismo).
- ¿Lo construyen entre todos? Sí (Colectivismo vygotskyano).
- ¿Es un caos de andamios informativos? Absolutamente.
Son, sin saberlo, los hijos bastardos de Tatlin y Piaget. Es por eso que Inciclopedia es mejor, es objetiva, elitista y ordenada.
¿Sabías que...
- ...si le dices a un profesor constructivista que la Tierra es plana, no puede decirte que no, solo preguntarte "¿y cómo afecta esa planicie a tu contexto socioemocional?"?
- ...la Torre Eiffel es lo opuesto al constructivismo porque es bonita y no sirve para nada, lo cual enfurece a los rusos?
- ...tu falta de ganas de trabajar es en realidad una "construcción activa de tu tiempo de ocio"?
- ...si construyes un mueble y te sobran piezas, estás haciendo deconstructivismo involuntario?
Véase también
- Unión Soviética
- Educación
- Ladrillo
- Nada
- Caos
- Arte moderno (o cómo lavar dinero legalmente)