God of War II
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| Plataforma | Esa consola que según tus papás te hacía violento |
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| Género | Mitología |
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| Desarrollador | Cory Barlog, la leyenda |
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| Nombre original | God of War 2: Electric Boogalo |
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| Año de salida | 2007 |
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| Datos curiosos | El final comienza... |
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God of War II es la segunda parte de la saga esa donde sus creadores se aburren del 80% de la mitología y deciden cargárselas con cada juego. En esta secuela, encarnas a Kagados Kratos, el mortal que haciéndole favorcitos a Ares se convirtió en Dios... No en el Espagueti Volador, sino en el Dios de la Guerra, mucho menos impresionante porque los griegos aún no conocían la gloria del Pastafarismo. Después de sufrir la traición más cruel del anime, Kratos decide matar a Zeus, pero viajando en el tiempo para cambiar su destino, muy al estilo de Volver al futuro y con todo el incesto que promueve la familia McFly en esa película.
Para sorpresa de absolutamente nadie, God of War II es igual a God of War I. Excepto que es God of War I en llamas, yendo a 190 kilómetros por hora mientras el conductor tiene una orgía salvaje, al mismo tiempo que es perseguido por helicópteros y ninjas. Y los ninjas también están en llamas.
Jugabilidad
(Kratos vs Coloso de Rodas. Representación precisa de un mosquito vs un humano al que no deja dormir)
Argumento
Después de varios años siendo el nuevo Dios de la Guerra, Kratos se encuentra harto de que los Dioses solo jueguen cruelmente con su destino —pero que para el lanzamiento del juego no sabíamos porque aún no existían las precuelas, pero shush, nadie debe saberlo—. Por lo tanto, Kratos decide destruir por mero capricho la ciudad de Rodas, después de todo, no cuenta como ser un criminal de guerra si eres el Dios de la Guerra. El Olimpo, más específicamente Zeus, se encuentra listo para darle su finiquito a Kratos, así que como si fuera el Hada Azul de Pinocho, le da vida a la estatua menos manchada de popó de paloma que encontró: El Coloso de Lana Rhoades Rodas. Nuestro espartano favorito no tenía problema alguno con derrotarlo, pero Zeus le dijo que podría ganarle más fácilmente si le aceptaba su sable de luz super chungo llamado La Hoja del Olimpo, el arma con la que derrotaron a los Titanes de Attack on Titan. Kratos cuestiona porque querría aceptar su ayuda, pero Zeus solo le dijo "Tu confía" y él sin dudar aceptó. No obstante, la espada absorbía todos los poderes de Kratos como Dios y transformándose en un mortal, algo que descubriría de la manera más humillante posible. Vulnerable, Kratos se aferraba a la vida como podía pese a la terrible pena ajena que daba frente a su ejército, momento que solo empeoró cuando Zeus le clavó la Hoja del Olimpo. Kratos pensaba que todo esto de la guerra se trataba de sentir profundamente el calor de la batalla, no de sentirla profundamente, de modo que juró vengarse de Zeus por su alta traición.
Descendiendo lentamente al Hades, de nuevo para variar, la Titanide Gaia, quien además era la narradora de la historia, interviene para salvar a la bola de billar blanca. ¿Cómo? Básicamente le dijo: "Kratos no te mueras, morirse es de putos". Y él le respondió: "Soy griego, nosotros inventamos la homosexualidad. Pero de todas maneras me ofende, ahorita mismo me salgo del inframundo... ¡AAAAARGHHH!". Y así lo hizo. Una vez afuera, Gaia le cuenta a Kratos que una vez crio al joven Sheldon Zeus, quien eventualmente traicionó a los Titanes como venganza por todo el daño que Cronos, su padre, le causó a todos sus hermanos en el Olimpo. En otras palabras, Zeus es racista y cree que todos los Titanes son iguales. Por si fuera poco, Gaia le sugiere, por no decir que le ordena, a Kratos encontrar a las Hermanas del Destino. Ellas son un grupo de tres hermanas que en su tiempo libre son una banda y en otro brujas que pueden viajar en el tiempo, con su ayuda, Kratos podría llegar momentos antes de ser traicionado por Zeus y con suerte evitar ser su propio abuelo. Kratos contempla con entusiasmo esta opción, porque comprende que no todos sus problemas deben resolverse como en su pueblo, ósea a espadazos. Además, el Fantasma de Esparta le pide a uno de sus soldaditos —el cual no tiene nombre en el juego, así que lo llamaremos Perico de los Palotes— que buscará refuerzos en Esparta mientras él va a cumplir su nueva misión. Aunque igual para estándares griegos, solo los idiotas creen que pueden desafíar su destino, pero dejémoslo ser.
Sin embargo, como todas las brujas viven en ranchos lejanos, presuntamente para que nadie más las tilde de estafadores y las quemen en el proceso, Kratos comprende que podría ser un viaje muy largo y aburrido. Por lo tanto, durante el trayecto decide ser un buen samaritano e ir ayudando a algunas celebridades de la mitología griega. Primero asiste al Titán Tifón, quien tenía una basurita en el ojo, así que Kratos resolvió su problema arrancándole el ojo, la molestia de eso será tan grande que ya no tendrá tiempo de pensar en lo otro. Después ayuda a Prometeo, quien estaba siendo devorado eternamente por un águila, todo porque tuvo la osadía de darnos el fuego. Igual Kratos se da cuenta de que Prometeo es masoquista y disfruta ser devorado, así que lo complace arrojandolo al fuego mientras tiene un orgasmo.
Personajes
Kratos
Zeus
(Imagen del meme de Omni-Man. ¿Realmente creíste que te ayudaría? ¡Piensa hijo mío, piensa! Mi manera es la manera de los dioses, el ciclo termina aquí. -El Padre del Año) El Dios de la abstinencia sexual, ser apodado "El cornudo de los dioses" es solo una campaña de desinformación promovida por Kratos.
Gaia
Objetos
Producción
En 2005, Gordo War pasó a ser uno de los juegos más vendidos de aquel año, por lo que los mortales se deslumbraron que Sony tenía un personaje ilustre como Mariano en la Nintendo o el Master Chef en la XBox. Debido a que la historia de Kratos es merecedora de una epopeya, todavía tenía tela que contar. Santa Mónica Studios decidió hacer una secuela. No por ambición creativa… sino porque el oráculo les dijo a Cory Balrog y a sus súbditos: “Había plata, abundaba la sangre, con gritos de sobra por cierto: prosigan con la franquicia”.
El estudio fue bendecido por Hefesto, debido a que forcejeaban la PS2 exprimiendo cada mega de RAM que haría que la consola fuera una freidora de carne con tanto trabajo que hacía su procesador. En el apartado gráfico, no usaban Shaders, sino más bien Light Max precalculado para arreglar la iluminación, que para los menos experimentados en la materia fue un acto de brujería. La IA, por su parte se dormía con mayor frecuencia que Morfeo hasta que el enemigo se acercaba a cierto radio de Kratos para tener la actitud preterintencional de querer exprimirlo como una vid.
Aparte de la comprensión y descompresión de los esqueletos usando unidades vectoriales, los desarrolladores hicieron una ilusión óptica digna de Hécate para que los jefes grandes luzcan…grandes. Algo no visto desde el trucazo de la neblina de Silencio Gil. God of War 2, por ese entonces, fue un milagro de la ingeniería digna del Olimpo, donde una consola del 2000 hacía cosas que no debería poder hacer que como último recurso iban a emplear contribuciones biológicas a favor del macrocosmos, si cierto mini juego lujurioso se trababa en medio del gameplay.