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Expresionismo

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Edvard Munch no era un alemán deprimido sino un noruego petulante, por eso El grito no es expresionismo de verdad.

¿Usted está frustrado porque su economía, moneda y estilo de vida se pauperizan y es demasiado cobarde artístico como para protestar en las calles? ¿Usted dibuja, canta, baila, diseña, escribe, etc. bastante mal, pero quiere expresar sus absurdos sentimientos de una forma espectacular de arte? Si ambas respuestas son sí, entonces el expresionismo es para usted.

Basta de perspectiva, armonía, colorimetría, ritmo o técnica, eso es para aristócratas que pueden pagar una lujosa escuela de Bellas Artes (o que tienen tiempo de ver tutoriales de YouTube), lo que a nosotros nos interesa son los sentimientos, y esos no importa si sean feos o bellos, buenos o malos, corruptos o pervertidos, depravados o degenerados. Los sentimientos como sean tienen derecho a ser expresados aunque el expresador sea pésimo en hacerlo.

Definición y origen

Gatito con patito (1915) expresa el dolor del militarismo utilitario del Imperio Alemán frente a las expresiones anárquicas internas.
Cita3.pngNo los quiero impresionar, yo los quiero expresionar.Cita4.png
Edvard Munch minutos antes de ser linchado por contar chistes malos.

La transición del siglo XIX al XX fue tan dolorosa como una patada en los cojones y tan sorpresiva como una patada en los cojones cuando no te la esperas, desencadenó numerosos cambios a los cuales como humanidad desafortunadamente sobrevivimos. Los burgueses se habían vuelto tan ricos que habían comprado un movimiento artístico, el impresionismo, cuyos artistas trabajaban como pintógrafos de la gente rica y esos cuadros eran la prensa rosa de la época. Si querías un retrato de la última fiesta que tuviste con tus amigos del club de yates tenías que comprar el cuadro de Renoir del mes.

Pero había otro mundo, el del pueblo desmillonario que tenía que trabajar durante toda su vida para comprar una servilleta de papel usada con la firma de Renoir. Ese pueblo no se impresionaba con el impresionismo, ¿para qué tener oleos de escenas cotidianas si ya existía la fotografía? (que tampoco podían costear, pero era menos pedante que una pintura). Ese pueblo quería expresar sus sentimientos y si alguien tenía sentimientos de sobra era el pueblo alemán de entreguerras, que había perdido la guerra contra Francia, ¡Francia! Los señores bandera blanca. El pueblo germano estaba endeudado, devaluado, constipado y amargado, su arte no sería normal.

Características

Impresionismo vs expresionismo de gente mandando el pack.

La única instrucción artística de los expresionistas era dibujar con crayones cuando eran niños de preescolar, y, bueno, no mejoraron demasiado al hacerse profesionales, eso se puede notar en un experimento realizado en Berlín en el año de 1925 en el que se montó una exposición expresionista, el público felicitó a una excursión de una guardería al museo, generando la Primera Guerra Civil Expresionista del siglo XX, lo que luego desencadenaría la Segunda Guerra Mundial, pero eso ya todos lo sabemos.

El expresionismo puede considerarse una tendencia psicológica grunge (donde la alegría se considera un sentimiento triste) más que un estilo artístico. Expresa la realidad pesimista, escéptica, distópica, caótica y no erótica (los diseños son chuecos y deformes, aunque los autores le echaban la culpa a su visión de la vida, la verdad es que les faltaban anteojos).

Capta los sentimientos de los seres humanos, en realidad sólo capta los sentimientos de los alemanes, que son una especie de eterno enojo con una elegante agresividad alcohólica, llevada luego a la literatura por Charles Bukowski (pero éste lo hizo con juegos de azar y mujerzuelas).

Expresionismo en las artes

Arquitectura

Existieron dos tipos de arquitectos expresionistas, los que decían que harían una casa con sus sentimientos expuestos que primero eran alabados, pero cuando nadie podía vivir en una metáfora sin calefacción, optaron por los segundos expresionistas que usaban materiales convencionales como piedras y ladrillos. Estos tenían técnicas muy parecidas a las actuales, con la diferencia de que parecían que sus edificaciones estaban hechas al estilo "maldita sea" y a punto de caerse.

El hombre introspectivo, la pacifista Käthe Kollwitz expresa cómo el hombre bueno rehuye de la guerra buscando la paz dentro de sí mismo.

Los ejemplos son tantos y tan variados que no nos detendremos en reseñarlos... La verdad es que son edificios medianamente normales que se ven un poco más interesantes que los de la manzana, pero ninguno es lo suficientemente vistoso, famoso ni delicioso como para que nos importe.

Escultura

Típica escultura expresionista.

La escultura expresionista no tuvo un sello estilístico común, es más, no tuvo en sello, más allá de ser creado por europeos con dificultades motoras para esculpir de forma normal. En este terreno hay tres escultores (no, no que destaquen tres, sólo hay tres). El primero fue Ernst Barlach, alemán que nunca aprendió a esculpir personas de pie, por lo que sus representaciones siempre eran monjes cayéndose (o ya tirados) y gente sentada con cara de estreñimiento, sus obras se volvieron populares entre los recolectores de basura que las encontraban con invariable regularidad.

El segundo fue Wilhelm Lehmbruck que era casi una copia exacta que Barlach, tampoco esculpía gente de pie, sino flacos tirados en posiciones que dan ganas de darles una patada en el trasero. También hacía copias de El Pensador de Rodin pero con evidente anorexia y sin posición de pensamiento, sino de "me lleva el diablo".

La tercera, Käthe Kollwitz, era una activa militante socialista y feminista, por lo que no le quedó tiempo para aprender a hacer personas de pie, tuvo que conformarse con hacerlas sentadas (una posición más cómoda que sus contrapartes masculinos), creía que diseñando rostros con un profundo sufrimiento lograría hacer que su público se sintiera mejor.

Pintura

Zombies buscando cerebros. O algo muy por el estilo.
Cita3.pngQue no son zombies, son alemanes que sufren.Cita4.png
Ernst Ludwig Kirchner sobre los zombies que dibuja.

En antepenúltimo lugar, pero no más importante, se encuentra la pintura, arte que más sufrió los estragos del expresionismo y que más sobrevivió al proceso. Era bastante imposible encontrar claroscuros expresionistas, porque los autores sustituían al negro por el amarillo, generando una confusión de luces y sombras que era divertido para ellos pero que hacían que los críticos de arte sufrieran ataques. La temática sería disruptiva, no más burgueses haciendo picknick, ahora los cuadros eran de gente gritando y de... (viendo Google images en proceso)... obreros, campesinos, caballos, gatos, casas, árboles y lo que pareciera ser un hombre lobo y/o una iglesia, sufriendo por estar en posiciones dolorosas.

Serían dos grupos en los que se dividirían los pintores para pelear entre sí, cuando no peleaban tenían tiempo de pintar:

Los Die Brücke (equipo nudista, en español) que no les importaba el punto de fuga, la perspectiva, ni nada de lo que enseñan en escuelas de arte, tanto así que la escuela de Bellas Artes de Berlín fue convertida en una discoteca expresionista porque ya nadie la visitaba. Los Die Brücke basaban su filosofía en dos cosas: 1. Creían que podían pintar como sea mientras se entendiera qué pintaban; 2. Engañaban a las modelos para pintarlas desnudas diciéndoles que eran artistas famosos, cuando ellas se daban cuenta ya era muy tarde.

Ernst Ludwig Kirchner al no saber mezclar los oleos, terminaba pintando a la gente verde, eso aunado a la cara de pocos amigos que les ponía, siempre fueron interpretadas como pinturas zombies. Erich Heckel dibujaba gente con cara del monstruo de Frankenstein con expresión de "¿sí? Dime más". Karl Schmidt-Rottluff se esforzaba, sus diseños son como los que tendrá Cartoon Network en 2030 si sigue como hasta ahora. Otto Mueller sólo sabía dibujar rostros, pero cuerpos y paisajes los hacía en 5 minutos porque se aburría mucho.

"Mi gato atropellado"', Vasili Kandinski, 1925.

Los Der Blaue Reiter (en español, el equipo fumata) no les importaba el punto de fuga, la perspectiva, esto está claro, pero tampoco les importaba que se entendiera qué pintaban, si es que ellos mismos hubieran sabido qué estaban haciendo. Se burlaban de los pintores tradicionales que sí sabían pintar, sobre todo de cierto pintor amateur que hacía paisajes, que terminaría en el ejército decepcionado del arte.

Vasili Kandinski creaba formas subjetivas de sus sentimientos geométricos felinos, Franz Marc creaba formas subjetivas de sus sentimientos animalescos de granja, Paul Klee creaba formas subjetivas de sus ¿sentimientos?, sin ir más lejos, todos los Der Blaue expresaban subjetivamente sus sentimientos más subjetivos que a la vez eran sentimientos, por así decirlo, si esta explicación le pareció confusa, imagine sus dibujos.

Más tarde llegarían los Neue Sachlichkeit que son los expresionistas anti-expresionismo, o sea, los que habían hecho la carrera de Bellas Artes y estaban hasta los cojones de sus colegas; los del grupo de Viena que eran austriacos pervertidos que sólo se dedicaban a hacer expresionismo de burdel; y como hispanohablantes nos interesan (?) el argentino Enrique Sobisch que dibujaba copas de fútbol y asados, los mexicanos Diego Rivera (el Shrek de la pintura) y Rufina Tomoyo y Oswaldo Guayasamín con un estilo que te hace sentir mal por tener comida y sus personajes no.

Literatura

"Hay inciclopedistas que editan un día y son buenos. Hay otros que editan un año y son mejores. Pero los hay que editan toda la vida: esos son virgos totales." - Bertolt Brecht.

En la literatura sucedió lo mismo, gente que no sabía escribir garabateó las hojas con lápices de colores, lo que para su desdicha fue interpretado como una obra maestra del arte plástico, pero no como literatura. Esta expresión se le dejó a la gente que supiera lo básico de las letras, que en lugar de facilitarse la vida escribiendo listas de supermercado como los dadaístas, se lo curraron con temas como el miedo a la guerra, el miedo a la locura, el miedo al amor, el miedo a la naturaleza, el miedo a perderse y el miedo al Coco propio miedo, revelando (según nuestros expertos antropólogos literarios que contratamos para el artículo por una millonada de dinero) que los escritores expresionistas eran miedosos.

El autor busca mostrar su particular visión. Formalmente, renuncia a la gramática y desancosejablemente también a la ortografía, presentando un escrito crudo y épicamente confuso de leer sin comas o acentos.

En la narrativa, el más conocido fue Franz Kafka que en La Metamorfosis expresó lo absurdo de tener que ir al trabajo y su esperanza de despertar convertido en una cucaracha para tener justificado el día, en El proceso aplicó una visión absurda sobre un sistema penal en que no se respeta la ley (en Europa fue visto como ciencia ficción expresionista, en Latinoamérica se etiquetó en el género costumbrista), en El castillo trata sobre la alienación, la burocracia, y la frustración, aparentemente interminable, de los intentos de un hombre por ponerse pantalones.

En la dramaturgia Bertolt Brecht resalta con La ópera de los tres centavos que no era ni una ópera ni valía tres centavos, pero que retrataba el drama de un héroe que al mismo tiempo era un criminal condenado que gracias al personaje Dios Máquina es perdonado de la horca, recibe un título de noble y unos pantalones nuevos. Por alguna razón que todavía nadie entiende, esta obra hizo enojar a los líderes nazis de la época que persiguieron a Brecht para condenarlo a muerte por traición al país, pero escapa a Helsinki donde recibió unos pantalones y un título nobiliario (igual que su personaje), además del Premio Lenin de la paz que es como el verdadero premio Nobel, pero comunista.

Arnold Schönberg, después de 92 horas seguidas de crear partituras.

Música

¿Recuerdas cómo tu profesor de música te golpeaba violentamente por usar tonalidad? Es que no sabía que tu estilo es el expresionismo, donde importa más comunicarse a través de los signos del alma (derechos reservados del expresionismo) fuera de toda regla técnica. Aquí el compositor era sólo un instrumento para que las notas fluyeran libremente, lo que no le impedía cobrar por sus obras, pero lo importante era la libertad creativa que se tuvo. Sin embargo no todo fue tan lindo, la interpretación se escuchaba como una pelea de gatos en el techo, así que Arnold Schwarzenegger Arnold Schönberg tuvo que llegar a darle un poco de orden inventándose un dodecafonismo, que se basa en hacer música libre, pero no música tonta.

La ópera (una extraña fusión entre teatro, música y convención cosplay) tomó los aspectos expresionistas para destacarse entre el público emopresionista de la época. Wozzeck de Alban Berg (compositor que tiene una mirada turbia y no me quedaría sólo con él en una habitación) resalta entre todas las demás por su fuerte posición de mandar al diablo al expresionismo en cuanto a lo técnico, pero abrazarlo en cuanto a la temática de narrar auditivamente la historia de un desquiciado que tiene un conflicto personal con una banana que le habla, toda una obra maestra.

Cine

¿Se ve divertido verdad? Pues no debería serlo, el cine expresionista debe ser una experiencia irreal y perturbadora.
Artículo principal: Raro

El cine expresionista alemán (licencia en trámite) es la forma un tanto extraña y un tanto Wtf? que que tenían los artistas de hacer cine sin saber hacer cine, lo que resultó en obras de talante amorfo, pero bastante aclamadas por los snobs petulantes de todas las épocas.

Se caracterizaba porque los fondos debían parecer lugares inhabitables para cualquier persona con... digamos, cuerpo humano... pero que representaran las ideas profundas del vago al que le compraban los escenarios. Edificios con formas imposibles, calles que se angulaban para no llevar a ningún lado, personajes que tenían que doblar su cadera 180° con respecto a su abdomen para poder pasar por los escenarios (era doloroso, pero ¿qué arte no lo es?), haciendo una atmósfera que debió haber sido colorida como las pinturas, pero como los cineastas eran pobres, debieron rodar en blanco y negro y por eso se ve tétrico, etc. El perfecto ejemplo de todo esto es El Gabinete del Dr. Caligari, una obra maestra para que gente extraña tenga un tema de qué hablar con otra gente extraña.

Hubo más películas con otras "temáticas", entrecomillas, porque la temática era accesoria a las ambientaciones: en 1922 Murnau creó la primera película de Drácula, pero para no pagar derechos de autor le puso otro nombre (de verdad) y así nació Nosferatu, una sinfonía de fealdad, contratando a un vampiro de verdad para que actuara de vampiro de mentiras (también de verdad). Luego Fritz Lang se puso a hacer muchas películas, pero la única que he visto es Metrópolis (de 1927) que relata como en el lejano futuro de 1950 los androides tomarán la ciudad y harán el amor con los obreros emancipados, o algo así.

Si era tan guay ¿por qué terminó?

Como todo en la vida llega a su final, sobre todo si se tiene al régimen nazi detrás suyo con la intención de exterminarlo. Sucedió que a partir de 1937, el joven pintor del que los expresionistas se burlaron porque usaba perspectiva en sus pinturas, se hizo del poder en Alemania y decretó que el expresionismo y las demás vanguardias eran Arte degenerado, en concupiscencia con imponer su "arte heroico" (que eran machos muy arios y muy idealizados).

Las obras de arte "degeneradas" se expusieron para que la gente pudiera ver la diferencia con el arte "heroico", y sí, el público visitó 1000 veces más la sala colorida que la sala nazi, por lo que las obras fueron enviadas a campos de concentración y sus creadores fueron destruidos en el fuego, excepto los que escaparon a Estados Unidos o a Tuvalu Ulterior.

Expresionese con