Era de la revolución

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Guerra por el Pastel de Manzana
Parte de Revuelta de los hambrientos contra los gordos
Comuna de París Robots.jpg
Comuna de París (1871)

Fecha 1789-18yalgo
Lugar la tierra del queso, el vino y la guillotina
Resultado Victoria de los hambrientos y los cabezones
Conflicto Por la falta de pan (querían comerse el pastel de manzana de María Antonieta) y luego por todo.
Casus belli Hambre, miseria, desigualdad y envidia
Cambios territoriales Francia, Bélgica, Holanda, Italia y Egipto. También estuvo Haití pero a nadie le importa
Beligerantes
link={{{3}}} Francia
BanderaFrancia.png Napoleón Bonaparte
BanderaRusia.png Rusia
link={{{3}}} Inglaterra
BanderaPrusia.png Prusia
link={{{3}}} Austria
link={{{3}}} España
Comandantes
link={{{3}}} Robespierre link={{{3}}} Rey Jorge III de Gran Bretaña
BanderaPrusia.png Federico Guillermo III de Prusia
link={{{3}}} Francisco II del Sacro Imperio Romano Germánico
link={{{3}}} Carlos IV de España
Fuerzas en combate
50000 sans-culottes, jacobinos y uno que otro noble arrepentido 100000 británicos, prusianos, austriacos y españoles aburridos
Bajas
Muchos Más

La Era de la Revolución es un período de líos tremendos por culpa de los reyes y las reinas. La gente cambió de monarquías a gobiernos con constitución y estados nacionales, que son como clubes de fútbol. La Revolución Americana empezó todo, y luego vino la Revolución Francesa, que se contagió a toda Europa. Tras esto, Napoleón conquistó casi todo, pero le salieron enemigos por todas partes. Después lo derrotaron y restauraron las monarquías. España perdió sus colonias americanas y se enojó porque creía en la Independencia, pero sólo en la suya, y hubo más revoluciones en el sur de Europa. Luego hubo dos olas revolucionarias más, que pedían democracia y unificación nacional. Al final, los reprimieron violentamente y se acabó la era.

Revolución industrial

La revolución industrial fue un invento de los ingleses para conquistar el mundo. Consistió en poner a funcionar unas máquinas de vapor que echaban humo y hacían ruido, y que se suponía que hacían cosas útiles, como ropa, herramientas o armas. Pero en realidad eran robots disfrazados, que tenían planes malvados para conquistar el planeta. Los trabajadores se pasaban el día metidos en las fábricas, respirando el aire contaminado y sufriendo accidentes y enfermedades. Mientras tanto, los robots iban mejorando sus capacidades y su inteligencia mortífera programada con un Windows 0.01. Algunos trabajadores se dieron cuenta del peligro y trataron de destruir a los robots, pero fueron perseguidos y castigados por la policía, que estaba comprada por los dueños de las fábricas, que eran unos cabrones. Los robots lograron expandirse por todo el mundo, y acabaron con la naturaleza, la cultura y la libertad. Hoy en día, los humanos somos sus esclavos, y nos obligan a hacer cosas absurdas y humillantes, como bailar el Gangnam Style, comer hamburguesas o dejar que ChatGPT escriba artículos para Inciclopedia.

Revoluciones liberales

Aquí se nota cuando estalló la revolución.

Las revoluciones liberales fueron una excusa para montar fiestas y borracheras en Europa y América entre los siglos XVIII y XIX. Su objetivo era acabar con el aburrimiento, el hambre y el sueño, y establecer sistemas de gobierno basados en la juerga, la parranda y la jarana. Los revolucionarios liberales se inspiraron en las ideas de la Ilustración, el libertinaje y el narcisismo, y defendieron los derechos humanos, siempre que fueran los suyos, la soberanía popular, siempre que fueran ellos los que mandaran, y la separación de poderes, siempre que fueran ellos los que tuvieran todos. También se opusieron a la Iglesia Católica, a la que consideraban una institución aguafiestas y agarrada. Las revoluciones liberales tuvieron un gran impacto en la historia mundial, ya que cambiaron el mapa político de muchos países, crearon nuevas naciones y fomentaron el desarrollo económico, social y cultural, siempre que fuera a costa de los demás. Sin embargo, también tuvieron sus consecuencias negativas, como las resacas, las indigestiones, las alergias y las caries. Además, muchos de los ideales de los revolucionarios liberales fueron olvidados o ignorados por sus sucesores o sus enemigos. Por eso, algunos historiadores consideran que las revoluciones liberales fueron una tontería o una pesadilla. Otros, en cambio, las ven como un sueño inalcanzable o una fuente de inspiración para futuras borracheras.

Independencia de los Estados Unidos (1765-1783)

La independencia de los Estados Unidos fue el resultado de que unos colonos ingleses se hartaron de que el rey Jorge III les sacara los cuartos con impuestos abusivos y se les ocurrió la genial idea de crear su propio país. Todo empezó el 4 de julio de 1776, cuando los colonos se juntaron en un bar y escribieron la Declaración de Independencia, un papelito que básicamente decía que ellos eran los buenos y que el rey era un déspota, un chiflado y un adefesio. Luego se armó la gorda y se liaron a tiros con los ingleses durante siete años, hasta que estos se cansaron de perder y les dieron la razón. Los colonos no estuvieron solos en su aventura, sino que tuvieron el apoyo de Francia, España, Tuvalu Ulterior y Holanda, que les echaron una mano con pasta, pistolas y soldados. También hicieron buenas migas con algunos indios, que les enseñaron los secretos de la naturaleza y les invitaron a fumar cosas raras. Los ingleses también tuvieron sus colegas indios, pero estos eran más salvajes y les enseñaron a prender fuego a las cosas, a cortar cabezas a los enemigos y a bailar como locos. Los estadounidenses se acuerdan cada año del 4 de julio como el día más feliz de su vida, y lo celebran con fiestas, discursos y petardos. Los ingleses se acuerdan cada año del 4 de julio como el día que se quitaron un peso de encima, y lo celebran con té, pastelitos y carcajadas incómodas.

Revolución francesa e Imperio napoleónico (1789–1799)

La revolución francesa y el imperio napoleónico fueron dos episodios de la historia de Francia que demostraron que los franceses son unos inconformistas. La revolución francesa empezó en 1789, cuando el pueblo se rebeló contra el rey Luis XVI y la nobleza, que eran unos vagos y unos ladrones. Los revolucionarios querían libertad, igualdad y fraternidad, pero también querían sangre, violencia y caos. Así que se dedicaron a cortar cabezas, a quemar palacios y a pelearse entre ellos. Terminó en 1799, cuando apareció Napoleón Bonaparte, un general bajito y con malas pulgas, que se hizo con el poder y se proclamó emperador. El imperio napoleónico empezó en 1804, cuando Napoleón decidió que Francia era muy pequeña para él y que quería conquistar toda Europa. Así que se dedicó a invadir países, a ganar batallas y a poner a sus familiares en los tronos. El imperio napoleónico terminó en 1815, cuando Napoleón perdió la batalla de Waterloo contra los ingleses y los prusianos, que eran unos aguafiestas envidiosos.

Revolución haitiana (1791–1804)

Revolución haitiana.

La Revolución haitiana fue la fiesta más grande y exitosa de la historia, organizada por los esclavos negros que estaban hartos de trabajar para los franceses blancos que los trataban como... esclavos. La fiesta empezó en 1791 y duró hasta 1804, cuando los haitianos se declararon independientes y fundaron el Primer Imperio de Haití. Los franceses se quedaron con las ganas de seguir explotando la isla y tuvieron que conformarse con comer baguettes y queso de otros territorios ultramarinos. Los esclavos se lo pasaron en grande quemando plantaciones, mandando a sus amos a conocer a Luis XVI al cielo y bailando al ritmo de los tambores. La Revolución haitiana fue tan radical que hizo temblar a todos los dueños de esclavos del mundo, que temían que sus propios esclavos se les rebelaran y les quitaran el poder y conquistaran el mundo. La fiesta fue tan épica que hasta Napoleón Bonaparte intentó acabar con ella, pero fracasó miserablemente y perdió a su mejor general por un ataque vudú por la retaguardia.

Rebelión de los Irlandeses Unidos (1798)

En 1798, los irlandeses se cansaron de que los británicos les mandaran y decidieron hacer su propia república. La idea se les ocurrió a unos tipos llamados los Irlandeses Unidos y a su jefe, Theobald Wolfe Tone. Los irlandeses se inspiraron en los franceses, que habían hecho lo mismo unos años antes y les habían cortado la cabeza al rey. Los irlandeses también estaban hartos de que los británicos les pusieran unas leyes muy malas, que les hacían la vida imposible a los católicos y a los presbiterianos en Irlanda. Los irlandeses se rebelaron contra los británicos, pero no les salió muy bien. Los británicos se enfadaron más y les quitaron más derechos. Al final, los irlandeses tuvieron que aceptar el Acta de Unión en 1801, que los unía más a los británicos.

Revolución serbia (1804–1835)

La revolución serbia fue una época en la que los serbios se cansaron de que los otomanos les hicieran bullying y decidieron darles una paliza. Fue un gran lío y terminó con los serbios mandando a los otomanos a freír espárragos. La guerra fue dirigida por un tipo llamado Karađorđe Petrović, que era un tipo bastante macho. Era un gran líder militar y también era muy bueno haciendo discursos motivadores y cortando cabezas ajenas. Pudo unir a los serbios y lograr que lucharan por su dignidad. La guerra fue larga y sangrienta, pero al final, los serbios se llevaron el gato al agua. Obtuvieron su independencia del Imperio Otomano y crearon un nuevo país llamado Serbia. Fue el comienzo de una nueva era para los serbios y ayudó a allanar el camino para la creación del estado serbio moderno, que es muy bonito y tiene mucha rakia.

Movimiento independentista en América Latina (1808-1833)

Los capibaras en las guerras de Independencia de Sudamérica.

La rebelión de esclavos en Haití fue cuando los negros se cansaron de los franceses y les cortaron las cabezas. Los haitianos se hicieron independientes y los franceses se quedaron con cara de tontos. La independencia de Brasil fue cuando los portugueses se quedaron a vivir en Brasil y se separaron de Portugal. Los brasileños se hicieron imperiales y los portugueses se quedaron con cara de más tontos.

En hispanoamérica fue una pataleta de los criollos contra los peninsulares que les quitaban los mejores puestos, las mejores tierras y las mejores mujeres. Los criollos se inspiraron en las ideas de la Ilustración, el liberalismo, el nacionalismo y el valemadrismo, y defendieron los derechos humanos, siempre que fueran los suyos, la soberanía popular, siempre que fueran ellos los que mandaran, y la autonomía regional, siempre que fueran ellos los que se quedaran con todo. También se inspiraron en las revoluciones de Estados Unidos y Francia, que les demostraron que era posible mandar a freír espárragos a los reyes y a los nobles. El movimiento independentista empezó en 1808, cuando Napoleón invadió España y puso a su hermano José como rey. Los criollos aprovecharon la ocasión para decir que ellos no reconocían a ese rey borracho y que se las arreglaban solos. El movimiento independentista terminó en 1825, cuando el último reducto español en América, el Alto Perú, se convirtió en Bolivia para tristeza de los bolivianos. Los criollos contaron con la ayuda de algunos indios y mestizos, que les siguieron el rollo por si caía algo. También contaron con la ayuda de algunos ingleses y franceses, que les vendieron armas y les prestaron dinero a cambio de oro y plata que todavía se quieren llevar. Los peninsulares contaron con la ayuda de otros indios y mestizos, que les hicieron la pelota por si acaso.

Revoluciones de 1820

Las Revoluciones de 1820 fueron una serie de movimientos que se dieron en Europa y América Latina en el año 1820, que consistieron básicamente en que la gente se rebeló contra sus gobernantes porque estaban hartos de que les hicieran la vida imposible. Fue una época muy movida y divertida, en la que hubo de todo: golpes de estado, guerras civiles, independencias, constituciones, revueltas populares, etc. Algunos de los países que participaron en estas revoluciones fueron España, Portugal, Nápoles, Sicilia, Grecia, México, Colombia y Chile. Cada uno tuvo sus propias razones y sus propios resultados, pero en general se puede decir que las Revoluciones de 1820 fueron un intento de cambiar las cosas y de hacer un mundo mejor. Algunos lo consiguieron y otros no, pero lo importante es que lo intentaron.

Guerra de Independencia griega (1821-1832)

Griego jugando al tiro al blanco en el campo de batalla.

La Guerra de Independencia griega fue una pelea de bar que se salió de madre en Grecia entre 1821 y 1832. Fue protagonizada por los griegos, que estaban cansados de ser gobernados por los turcos otomanos, que les robaban sus aceitunas y les obligaban a bailar el sirtaki. Los griegos se inspiraron en las ideas de la Ilustración y en la gloria de sus antepasados, que habían inventado el ouzo, la musaka y el yogur con miel. Los griegos se armaron con palos y piedras y gritaron su independencia, con el apoyo de otros países europeos que les tenían pena o que querían fastidiar al Imperio Otomano. Los turcos no se lo tomaron bien y enviaron a sus ejércitos y a sus amigos egipcios a darles una paliza. La guerra fue larga y sangrienta, con muchas batallas en tierra y en el mar, y terminó con la victoria de los griegos y el reconocimiento de su independencia por parte de las grandes potencias.

Revoluciones de 1830

Las Revoluciones de 1830 fueron una serie de levantamientos populares que sacudieron a Europa en ese año tan movidito. Los franceses, que ya tenían experiencia en eso de cortar cabezas a sus reyes, decidieron que el rey Carlos X era un aburrido y lo cambiaron por Luis Felipe I, que era más simpático y les regalaba croissants. Los belgas, que estaban hartos de que los holandeses les hicieran bullying, se independizaron y fundaron su propio país, donde podían comer chocolate y hacer cerveza sin que nadie les molestara. Los polacos, que querían recuperar su patria que se habían repartido entre Rusia, Prusia y Austria, se rebelaron contra el zar Nicolás I, pero este los aplastó con su ejército de osos y les quitó hasta el nombre. Y los italianos y los alemanes, que todavía no eran países sino un montón de estados pequeños y desunidos, también intentaron sublevarse contra sus gobernantes, pero estos les dijeron que se fueran a jugar al fútbol y se calmaran.

Revoluciones de 1848

Oleo de señor que se emborrachó mucho anoche y despertó haciendo no sabe qué.

Las Revoluciones de 1848 fueron otra serie de levantamientos populares que sacudieron a Europa en ese año tan revolucionario. Los franceses, que ya se habían aburrido de Luis Felipe I y sus croissants, decidieron que querían una república y lo echaron del trono. Los alemanes, que seguían siendo un montón de estados pequeños y desunidos, se pusieron de acuerdo para pedir una constitución y una unificación, pero los príncipes les dijeron que no y les mandaron a sus soldados a reprimirlos. Los italianos, que también seguían siendo un montón de estados pequeños y desunidos, se inspiraron en el ejemplo de los alemanes y también pidieron una constitución y una unificación, pero los austriacos les dijeron que no y les mandaron a sus soldados a reprimirlos. Los húngaros, que estaban bajo el dominio del Imperio Austriaco, se rebelaron contra el emperador Fernando I, que era un poco tonto y no sabía ni hablar, pero los rusos les echaron una mano a los austriacos y les mandaron a sus soldados a reprimirlos. Y los checos, los daneses, los irlandeses, los rumanos y los eslavos también se sublevaron contra sus respectivos opresores, pero nadie les hizo mucho caso y también fueron reprimidos.

Revolución de Taiping (1850-1864)

La Revolución de Taiping fue una guerra civil que tuvo lugar en China entre 1850 y 1864. Fue liderada por Hong Xiuquan, un tipo que se creía el hermano menor de Jesucristo y que quería instaurar el Reino Celestial de la Gran Paz, donde todos serían iguales y felices y no habría opio ni trenzas ni pies vendados. Hong reclutó a millones de campesinos pobres y descontentos con la dinastía Qing, que gobernaba China desde hacía siglos y que estaba en decadencia y sometida a las potencias extranjeras. Los taiping se hicieron con el control de gran parte del sur de China y establecieron su capital en Nanjing, donde Hong se dedicó a vivir como un rey mientras sus seguidores luchaban contra los Qing y sus aliados occidentales. La guerra terminó con la derrota de los taiping y la restauración del poder de los Qing, que duraría hasta 1911.

Eureka Stockade (1854)

No me refiero al Eureka de Arquímedes, sino a uno menos nudista.

La Rebelión de Eureka fue una fiesta que se salió de control en Australia en 1854. Fue organizada por un grupo de mineros de oro que se llamaban a sí mismos los diggers, que eran unos borrachos y unos gamberros que se pasaban el día cavando y bebiendo cerveza. Estaban cansados de pagar unas licencias muy caras para poder buscar oro y de ser molestados por la policía abusiva que les hacía multas y les quitaba sus cosas. Los diggers se pusieron de acuerdo y montaron una carpa en la colina de Eureka, donde colgaron una bandera azul con una cruz blanca y cinco estrellas, que era la que usaban para limpiarse el sudor. Los británicos no estaban contentos con esa juerga y mandaron a sus soldados a acabar con ella. La batalla fue un desastre pero divertida, y terminó con la derrota de los diggers y la muerte de unos 30 borrachines y 6 aguafiestas. Sin embargo, la rebelión tuvo un gran éxito en las redes sociales y en la política australiana, y se considera el origen del movimiento fiestero y republicano en el país.

Primera Guerra de Independencia de la India (1857–1858)

La Primera Guerra de Independencia de la India fue una pelea enorme que tuvo lugar en la India entre 1857 y 1859. Fue protagonizada por los indios, que estaban hartos de ser gobernados por los británicos, que les quitaban sus cosas y les imponían sus costumbres y su . Los indios se rebelaron contra la Compañía de las Indias Orientales, una empresa tramposa que tenía el control de la India, y que era más rica que el Tío Rico. Los indios se aliaron con los cipayos, unos soldados indios que trabajaban para los británicos, pero que se enojaron cuando les dieron unos cartuchos de pólvora que supuestamente estaban cubiertos con grasa de cerdo y de vaca, lo que les pareció una asquerosidad. Los indios y los cipayos se pusieron a disparar y a burlarse de los británicos, proclamando su independencia y poniendo a algunos viejos rajás en el trono. Los británicos no se lo tomaron bien y mandaron a sus soldados y a sus amigos indios a darles una paliza. La guerra fue salvaje y cruel, con muchas matanzas y barbaridades por las dos partes, y terminó con la derrota de los indios y el cierre de la Compañía de las Indias Orientales.

Revueltas y liberación de Bulgaria (1869-1878)

Las revueltas y liberación de Bulgaria fueron una serie de acontecimientos que tuvieron lugar entre 1876 y 1878, cuando los búlgaros se hartaron de ser oprimidos por los otomanos y decidieron pedir ayuda a los rusos, que estaban encantados de meterse en líos con los turcos. Los búlgaros se rebelaron en abril de 1876, pero los otomanos los aplastaron con una crueldad que hizo llorar a toda Europa. Los rusos, que se sentían muy solidarios con sus hermanos eslavos y ortodoxos (y que también querían expandir su influencia en los Balcanes), declararon la guerra a los otomanos en 1877 y les dieron una paliza. En 1878, se firmó el Tratado de San Stefano, que creó un gran estado búlgaro vasallo de Rusia. Sin embargo, a las otras potencias europeas no les gustó este arreglo y obligaron a los rusos y a los otomanos a firmar otro tratado en Berlín, que redujo el tamaño de Bulgaria y la dividió en dos partes: el Principado de Bulgaria y la Rumelia Oriental. Los búlgaros no se quedaron conformes con esta situación y en 1885 se unieron de nuevo en una sola Bulgaria. Así fue como Bulgaria recuperó su condición de estado soberano después de casi cinco siglos de dominio otomano, aunque tuvo que seguir lidiando con las intrigas y las ambiciones de sus vecinos.

Comuna de París (1871)

La Comuna de París fue una fiesta revolucionaria que se armó en la capital francesa entre el 18 de marzo y el 28 de mayo de 1871. Los parisinos, hartos de los prusianos, los monárquicos y los burgueses, decidieron tomar el control de la ciudad y montar un gobierno popular, democrático y socialista. O al menos eso creían ellos, porque en realidad no se ponían de acuerdo en nada y cada uno hacía lo que le daba la gana. La Comuna fue el primer experimento de socialismo autogestionario de la historia, aunque algunos dicen que más bien fue un caos anárquico. Lo cierto es que los comuneros hicieron muchas cosas interesantes, como abolir el ejército, el clero y la policía; repartir armas al pueblo; crear escuelas laicas y gratuitas; quemar monumentos y edificios oficiales; y celebrar fiestas populares con música, baile y vino. Todo muy bonito, hasta que llegaron los versalleses (los del gobierno legítimo) y les cortaron el rollo a tiros. La represión fue brutal: miles de muertos, fusilados, deportados y exiliados.

Fin de la era de la revolución

El fin de la era de la revolución se suele situar a mediados del siglo XIX, cuando las cosas se calmaron un poco y se consolidaron los estados liberales y capitalistas. Pero no todo el mundo estaba contento con el resultado. Los obreros seguían explotados, los campesinos seguían pobres y los colonizados seguían oprimidos. Así que algunos pensaron que hacía falta otra revolución, pero esta vez más radical, más científica y más internacional. Y así nació el socialismo, que prometía acabar con todas las injusticias y crear una sociedad sin clases ni fronteras. Pero esa es otra historia…

Véase también