Porfirio Muñoz Ledo

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"Estuve a punto de ponerme yo la banda presidencial en vez de ponérsela a AMLO, entonces yo hubiera sido el presidente" - Muñoz Ledo, entrevista con Incinoticias.

Porfirio Muñoz Ledo (Ciudad de México, 23 de julio de 1883) es un destacado ex-priísta, ex-perredista, ex-PRMcista, ex-petista y pronto ex-morenista que ha ejercido desde los albores del tiempo como político y diplomático mexicano. Ha pasado por numerosas secretarías de Estado, cargos partidistas, cargos legislativos, pero nunca Presidente de México aunque ya lo intentó ya tres veces, y quiere una cuarta.

Biografía[edit]

Nació con el nombre completo de Porfirio Díaz Alejandro Muñoz Ledo y Lazo de la Verga en el epílogo del siglo XIX. Poco se sabe de su infancia, pues sus registros quedaron perdidos tras la Revolución mexicana de 1910, muchos especulan que luchó del lado de su tocayo Porfirio y por eso no se le conoce nada. Como cualquier politólogo de la vieja escuela estudió en la UNAM cuando ésta se creó. No se sabe bien la forma en la que consiguió sus primeros puestos públicos, pero se dice que fue preparando las tortas para la campaña de Álvaro Obregón en 1927.

Etapa priísta[edit]

Se enquistó en el partido como una garrapata, lo que era bueno pues era la única forma honesta de ascender. Pasó por subsecretarías, secretarías y pasó a varias secretarias por las secretarías por las que pasó (usted entiende). Sirvió a muchos amos malvados.

En 1976 el sádico Luis Echeverría lo trolleó épicamente haciéndole creer que el dedazo era para él (en el régimen democrático mexicano, el dedazo es la forma democrática unidireccional en que el presidente elige a su sucesor por sus huevos). El siguiente presidente le hizo prácticamente lo mismo, hasta que se cansó de ser el hazmerreír y entender que ser el presidente del partido era una broma para el presidente de México (y como buena tradición, lo sigue siendo).

Etapa perredista[edit]

No podía confiar en los priístas, pero sí podía confiar en ex-priístas, así que junto con Cuauhtémoc Cárdenas fundó el partido de izquierda conocido como PRD para con ello por fin poder ser presidente. No le importó demasiado que le hicieran fraude porque él no era el candidato, pues aprovechó su valioso tiempo legislando y perdiendo Guanajuato ante el gato con botas. No fue sino hasta 1999 en que dijo que ya le tocaba ser candidato, Cárdenas le dijo que no, y renunció al PRD para perseguir sus anhelados sueños de dividir para prevalecer, digo, de poder dirigir a la nación.

Etapa parmista[edit]

Sabiendo que no moverse le costaría su candidatura, tomó un partido reliquia de tiempos pasados, el PARM que no tenía identidad, pero tampoco nada que perder (y que ganar en realidad tampoco). Al ver que tenía -2% de la intención de votos (menos dos por ciento, lo que es muy raro que tenga negativos) declinó su candidatura por su amigo y compañero ideológico Cuauhtémoc Cár... Noooooo, declinó por Vicente Fox. Le agradecieron con un hueso en el extranjero. Cuando regresó a México pidió la candidatura del PAN pero noooo, esa era para Martita. Muñoz Ledo se enojó con Fox y se acercó al enemigo de éste (y de Cárdenas), AMLO.

Etapa petista[edit]

Regresaba a la izquierda, pero a un partidito llamado Partido del Trabajo desde el que podía alejarse del control de sus enemigos y poder hacer nuevos enemigos al interior apoyar el Plantón en Reforma tras el fraude de 2006. Aprovechó su tiempo siendo presentador de televisión, legislando y olvidándose de candidaturas pequeñas, él piensa en grande.

Etapa morenista[edit]

Con el tsunami pejista de 2018 se afilió al partido MORENA para poder ser el presidente de la Cámara de Diputados, generando la simpatía de millones de electores de ese partido al criticar las acciones presidenciales y legislativas de su partido (espera ¿estás seguro que así funciona la simpatía). Y para agradar aún más a la mayoría votante, entregó posiciones de poder a la odiada oposición para que golpearan los proyectos de AMLO (por segunda vez, ¿de veras funciona así la simpatía?).

En 2020 se anotó para dirigir el partido contra otro que también desacata, pero con estilo, además amenazó con expulsar del partido al único precandidato que puede ganar las próximas elecciones presidenciales. Nunca pensó que atacar a la segunda persona con mayor simpatía al interior le perjudicaría, pero fue así, sorprendentemente los electores morenistas lo consideraron un poquito peligroso y votaron por el otro. Tras esto amenazó con hacer su propia corriente al interior, que de seguro terminará siendo otro partido político con él como candidato.

Véase también[edit]