Edad Moderna

From Inciclopedia
Jump to navigation Jump to search
Edad Moderna
1453-1789
Parte de la Historia universal
Titanic Tenochtitlan.jpg
El Titanic arribando a Tenochtitlan en 1492, un hito de la Edad Moderna
Siglo XV
Siglo XVI
Siglo XVII
Siglo XVIII
Anterior Siguiente
Edad Media
Edad Contemporánea

¿Estás harto de la Edad Media y sus oscuridades? ¿Te aburren los monjes, los castillos y las cruzadas? ¿Te gustaría vivir en una época más dinámica y variada? Entonces no te pierdas la Edad Moderna, el período histórico que abarca desde el siglo XV hasta el siglo XVIII y que creó nuevas formas de arte, cultura, política y economía. La Edad Moderna fue un proceso histórico que se inició con el Renacimiento y terminó con la Revolución Francesa. En esta época podrás encontrar personajes como Cristóbal Colón, que descubrió América por casualidad y se creyó que había llegado a las Indias; Leonardo da Vinci, que pintaba monas con sonrisa misteriosa y hacía inventos que no funcionaban; Martín Lutero, que se rebeló contra la Iglesia católica y provocó una guerra de religiones; Carlos V, que heredó un imperio tan grande que no se ponía el sol pero tampoco podía gobernarlo; Isabel I, que reinó sobre Inglaterra con mano de hierro y peluca de algodón; y muchos más.

Podrás participar en eventos como el descubrimiento de América, que supuso el encuentro entre dos mundos y el exterminio de uno de ellos; la Reforma protestante, que cuestionó la autoridad del Papa y creó nuevas iglesias cristianas; la guerra de los Treinta Años, que enfrentó a católicos y protestantes (y a católicos contra católicos, porque ni entre ellos se aguantan) por motivos religiosos y políticos; la Revolución inglesa, que decapitó a un rey y estableció una república; y la Ilustración, que usó la razón para criticar la tradición y la superstición. Podrás disfrutar de los logros, como el desarrollo del comercio, la expansión colonial, el surgimiento del Estado moderno, el progreso científico y el esplendor artístico. No lo dudes más y ven a vivir la Edad Moderna, el mejor período histórico que encontrarás en el mercado. ¡Date prisa que se acaban! (Nota: esta oferta solo es válida para los europeos que protagonizaron la Edad Moderna. Si eres parte de los africanos, los asiáticos o los americanos que sufrieron la Edad Moderna, lo sentimos mucho pero no podrás disfrutar de nada de esto. Pero no te preocupes, siempre podrás resistir a la dominación o esperar a la descolonización. Gracias por su comprensión).

Ubicación históricotemporal

Persona típica de la modernidad.

La Edad Moderna se sitúa en el espacio y en el tiempo, aunque a veces parece que se pierde por el camino. En el espacio, la Edad Moderna abarca principalmente a Europa y a las tierras que los europeos fueron robando o invadiendo en otros continentes, como América, África y Asia. Sin embargo, no todos los lugares del mundo se enteraron de que existía la Edad Moderna ni les importó mucho. Por ejemplo, en China y Japón se quedaron tan tranquilos con sus imperios de siempre y no quisieron saber nada de los europeos; en el Oriente Medio y el norte de África se extendió el Imperio Otomano, que se dedicó a darle guerra a los europeos; y en Oceanía y algunas zonas de África y América los pueblos indígenas siguieron con sus costumbres de toda la vida hasta que llegaron los europeos a molestarles.

En el tiempo, la Edad Moderna se suele dividir en tres grandes etapas: el siglo XVI, el siglo XVII y el siglo XVIII. Cada una de estas etapas tiene sus propias movidas y líos, pero también hay algunas cosas que las unen y las diferencian de otras épocas históricas. Por ejemplo, en la Edad Moderna se produjo un gran avance de las ciencias, las artes, la filosofía y la política; se formaron los primeros estados nacionales y se consolidó el poder de los reyes chulos; se intensificó el comercio y la economía mundial; se produjeron grandes cambios sociales y culturales; y se vivieron numerosas guerras y broncas religiosas. Todo esto hizo que la Edad Moderna fuera una época muy movidita pero también muy liosa.

Asia oriental

Los europeos se metieron donde no les llamaban y quisieron mangonear en la región, pero se toparon con la mala leche de los chinos, los japoneses y los coreanos, que no se dejaron pisotear. Algunos de los follones más gordos de este período fueron:

Shogunatos

¿Quieres ser el amo y señor de Japón? ¿Te gustan las espadas, los samuráis y los ninjas? ¿Te aburre el emperador y sus pamplinas? Entonces no te pierdas los Shogunatos en la edad moderna, el sistema político que te hará sentir como un dios. Los Shogunatos en la edad moderna son sistemas políticos donde el shogun manda, el bakufu obedece y el daimyo colabora. Se originaron en Japón cuando el emperador se quedó sin poder y los señores se pelearon por él. En esta época podrás conocer a los primeros shogunes, que eran unos cracks con la katana y la política. Podrás hacer lo que te dé la gana, siempre que tengas un ejército y dinero. Podrás disfrutar de la paz, la cultura y el sushi. No lo dudes más y ven a vivir los Shogunatos en la edad moderna, el mejor sistema político que encontrarás en el Lejano Oriente. ¡Corre que vuelan! (Nota: esta oferta solo es válida para el 1% de la población que tiene poder. Si eres parte del 99% restante que trabaja para ellos, te jodes y bailas. Gracias por tu comprensión).

La llegada de los portugueses a China y Japón

En 1513, el intrépido Jorge Álvares llegó a China, donde plantó un palo con la bandera de Portugal y dijo: “Esto es mío”. Los chinos, que no entendían nada de lo que decía, le miraron con curiosidad y le ofrecieron té y arroz. Álvares pensó que había encontrado el paraíso y se quedó a vivir allí. Más tarde llegaron otros portugueses, como Rafael Perestrelo, que intentó comerciar con los chinos, pero no le dejaron pasar de Cantón. Los portugueses se conformaron con fundar Macao, una pequeña colonia donde podían hacer sus negocios y fiestas.

En 1542, el comerciante Fernando Méndez Pinto y dos compañeros se perdieron en una tormenta y acabaron en Japón, una isla llena de samuráis, ninjas y geishas. Los japoneses les recibieron con recelo, pero se interesaron por las armas de fuego que llevaban los portugueses. Pinto les vendió unos arcabuces y les enseñó a disparar. Los japoneses quedaron impresionados y pensaron que los portugueses eran unos dioses. Pinto aprovechó para contarles historias fantásticas sobre su país y su rey. También les habló del cristianismo, una religión que decía que había un solo Dios y que había enviado a su hijo a morir por los pecados de la humanidad. Los japoneses no entendieron muy bien de qué iba eso, pero algunos se bautizaron por si acaso.

El arma más poderosa de los coreanos contra los japoneses.

Dinastías chinas

Entre los siglos XV y XVIII, China tuvo tres dinastías con nombres onomatopéyicos: Ming, Qing y Ping. Eran los sonidos que hacían sus jarrones al caerse y romperse. Estos jarrones eran una obsesión para los emperadores, que los usaban para todo: decorar, regalar, esconder, amenazar… Los emperadores también se ocupaban de otras cosas, como construir obras faraónicas, coleccionar objetos raros, inventar cachivaches ingeniosos, pelear con todo bicho viviente, y mimar a sus pandas. Los pandas eran otra obsesión para los emperadores, que los querían como a hijos, pero también los usaban como moneda de cambio. Los emperadores también se interesaban por otras cosas, como el arte y la sabiduría, la sociedad y la religión, la historia y la moral ¿y de qué les sirvió? De Nada.

La guerra Imjin o invasión japonesa de Corea

Los japoneses eran unos samuráis que se aburrían en su isla. Querían conquistar China, pero para eso tenían que pasar por Corea. Así que se fueron a invadir Corea, pensando que sería fácil. Pero se encontraron con unas tortugas muy especiales, que eran unos barcos blindados que disparaban cañones. Los japoneses se asustaron y les llamaron “Bowser”, el malo de los videojuegos. Los coreanos se rieron y les llamaron “Mario”, el fontanero italiano. Los japoneses se enfadaron y les dispararon con sus arcabuces. Los coreanos se defendieron con sus arcos. Los japoneses y los coreanos se pelearon durante seis años, sin que nadie ganara ni perdiera. Al final, los japoneses se cansaron y se fueron a su casa. Los coreanos respiraron aliviados y celebraron su victoria. Los chinos miraron desde lejos y aplaudieron con las orejas.

Asia del Sur

La llegada de Vasco da Gama a la India

Los portugueses querían ir a la India a por especias, pero no tenían ni idea de dónde estaba. Vasco da Gama se ofreció a llevarlos en sus barcos. Era muy valiente, pero bastante perdedizo. Navegó por el mar buscando la India, pero cada vez que llegaba a un sitio pensaba que era la India. Llegó a Mozambique y dijo: “¡Hemos llegado a la India!”. Los africanos le miraron raro y le dijeron que no. Llegó a Mombasa y dijo: “¡Hemos llegado a la India!”. Los árabes le echaron a pedradas y le dijeron que no. Llegó a Malindi y dijo: “¡Hemos llegado a la India!”. Los indios le dieron un mapa y le dijeron que no. Al final, llegó a Calicut y dijo: “¡Hemos llegado a la India!”. El sultán le dijo que sí, pero que se fuera de allí. Vasco da Gama se enfadó y se fue con las manos vacías. Volvió a Portugal con unas pocas especias y muchos líos, luego murió en la India sin haberla conquistado.

El auge y la caída del Imperio mogol

Taj Mahal orgullo arquitectónico del Imperio mogol de Turquía en la India.

¿Quieres ser el dueño y señor de la India? ¿Te gustan los elefantes, los turbantes y los curry? ¿Te aburren los hindúes y sus castas? Entonces no te pierdas el Imperio mogol en la edad moderna, el sistema político que te hará sentir como un sultán. Es un sistema político donde el emperador mogol (que no mongol) manda, los nobles obedece y el pueblo paga. Se originó en la India cuando unos invasores musulmanes se hicieron con el poder y fundaron una dinastía. En esta época podrás conocer a los primeros emperadores mogoles, que eran unos cracks con el arco y la administración. Podrás hacer lo que te dé la gana, siempre que tengas un ejército y oro. Podrás disfrutar de la riqueza, la cultura y el tajín. No lo dudes más y ven a vivir el Imperio mogol en la edad moderna, el mejor sistema político que encontrarás en el Subcontinente indio. ¡Corre que se acaban!

Colonización británica y holandesa

La colonización británica y holandesa de Asia del Sur fue una competencia entre dos países que querían quedarse con todo lo bueno de una región que no era suya. Los británicos soñaban con poner torres con reloj y de las cinco en cada rincón del subcontinente indio. Los holandeses soñaban con poner tulipanes y molinos de viento en cada isla de las especias. Pero al final, ninguno puso nada de eso, sino que se dedicaron a saquear los recursos y a oprimir a los nativos. Los nativos se quedaron con las enfermedades, la esclavitud, el hambre y la violencia. Los europeos se fueron, pero dejaron sus problemas. Y sus torres y molinos se los llevaron a otros lugares más bonitos.

Medio Oriente y África del Norte

La caída de Constantinopla y el Imperio Otomano

Es uno de los mundiales más recordados.

La caída de Constantinopla fue el resultado de un partido de fútbol que se salió de control. El 29 de mayo se disputaba la final del Mundial de Fútbol Bizancio 1453, entre el Imperio Bizantino y el Imperio Otomano. El árbitro, que era un cruzado veneciano corrupto, le regaló un gol al equipo local, lo que provocó la ira de los hinchas otomanos, que estaban en la tribuna visitante. Los otomanos, liderados por el sultán Mehmet II el Conquistador, saltaron al campo y empezaron a golpear a los jugadores bizantinos, que se defendieron como pudieron. El emperador Constantino XI Paleólogo, que era el capitán del equipo bizantino, murió en la cancha, y su cuerpo fue pisoteado por la turba. Los otomanos aprovecharon el caos y tomaron la ciudad por la fuerza. La caída de Constantinopla marcó el fin de la Edad Media y el inicio de la Edad Moderna, así como el ascenso del Imperio Otomano como una potencia futbolística.

El Imperio Otomano fue un estado multinacional que dominó el mundo del fútbol durante siglos. Fue fundado por los turcos selyúcidas, que eran unos cracks con la pelota. Los otomanos se caracterizaron por su juego ofensivo, su fair play y su pasión por el deporte. Sin embargo, también fueron acusados de cometer faltas graves contra los pueblos rivales, como los armenios, los griegos o los búlgaros. El Imperio entró en decadencia a partir del siglo XVIII, cuando empezaron a aparecer otros equipos más competitivos, como los ingleses, los franceses o los rusos.

El imperio Safavid

El imperio Safavid fue un estado persa que existió entre los siglos XVI y XVIII. Fue fundado por Ismail I, un descendiente de Safi al-Din, un líder sufí que tenía el poder de convertir a la gente al chiismo con solo mirarlos. Los safavidas se dedicaron a expandir su territorio y su fe por la región, enfrentándose a los otomanos, los uzbekos y los mogoles. Los safavidas se destacaron por su cultura refinada, su arte exquisito y su tolerancia religiosa, siempre y cuando fueran chiitas. Los safavidas también fueron famosos por su afición a las drogas, el alcohol y el sexo, lo que les valió el apodo de “los hippies de Oriente”. El imperio Safavid entró en crisis a partir del siglo XVIII, cuando sufrió invasiones, rebeliones y hambrunas.

Los uzbekos y los pashtunes afganos

Los uzbekos y los pashtunes afganos son dos grupos étnicos que habitan en Afganistán, un país que nadie sabe dónde queda ni qué hace y sólo lo conocen porque hay guerra. Los uzbekos son descendientes de los mongoles, los turcos y los persas, y se caracterizan por su habilidad para el comercio, la agricultura y el pastoreo. Los pashtunes son descendientes de los arios, los árabes y los indios, y se caracterizan por su habilidad para la guerra, la política y el opio. Tienen una larga historia de rivalidad y conflicto, que se remonta a la época de Alejandro Magno, cuando se pelearon por el control de toda esa arena que llaman hogar. Desde entonces, han estado involucrados en guerras civiles, invasiones extranjeras y revoluciones islámicas. Tienen pocas cosas en común, salvo su odio mutuo, su amor por las armas y su desconfianza hacia el gobierno central.

Europa

Renacimiento

El Renacimiento sigue impactándonos.

¿Estás harto de las pinturas medievales que parecen hechas por niños de tres años? ¿Te aburren los temas religiosos y los santos con cara de pene pena? ¿Te gustaría ver algo más alegre y realista, como desnudos, paisajes y retratos? Entonces no te pierdas el Renacimiento, la época en que los artistas se pusieron a copiar a los antiguos griegos y romanos. El Renacimiento fue un movimiento cultural que se dio entre los siglos XIV y XVI, y que cambió para siempre el arte, la literatura, la filosofía, la política y la religión. En el Renacimiento podrás admirar las obras maestras de genios como Leonardo da Vinci, que pintaba monas con sonrisa misteriosa; Miguel Ángel, que esculpía hombres musculosos con pene pequeño; Rafael, que hacía cuadros bonitos pero aburridos; Botticelli, que llenaba sus lienzos de flores y mujeres desnudas; Donatello, que no era una tortuga ninja sino un escultor; y muchos más. Podrás leer las obras de Dante, que se inventó un infierno con muchos castigos divertidos; Petrarca, que se enamoró de una mujer casada y le escribió poemas cursis; Boccaccio, que contó historias picantes sobre monjes y monjas; Maquiavelo, que enseñó a los príncipes a ser unos cabrones; y Erasmo, que se burló de todo el mundo con su Elogio de la locura. Podrás conocer las ideas de Copérnico, que dijo que la Tierra giraba alrededor del Sol y casi lo queman en la hoguera; Galileo, que confirmó lo mismo con su telescopio y tuvo que retractarse para salvar el pellejo; Kepler, que descubrió las leyes del movimiento planetario y se dedicó a hacer horóscopos; y Newton, que se le cayó una manzana en la cabeza y se le ocurrió la gravedad. Podrás viajar por el mundo con Colón, que descubrió América por error y se creyó que había llegado a las Indias; Magallanes, que dio la vuelta al mundo pero no llegó vivo; y Vasco da Gama, que llegó a la India por mar pero no le gustó lo que vio. Y podrás disfrutar de la belleza y el esplendor de ciudades como Florencia, donde los Médici mandaban más que el Papa; Venecia, donde había canales, góndolas y mucho lujo; Roma, donde el Vaticano gastaba más en arte que en caridad; y París, donde reinaba el amor cortés y la sífilis. No lo dudes más y ven a vivir el Renacimiento, la mejor oferta cultural que encontrarás en el mercado. ¡Date prisa que se acaban!

Reforma protestante

El protestantismo se hizo así de popular por su alta difusión en los medios impresos.

¿Estás harto de la Iglesia católica y sus abusos? ¿Te molestan los impuestos, las indulgencias y los dogmas? ¿Te gustaría tener una relación más directa y personal con Dios? Entonces no te pierdas la Reforma protestante, el movimiento religioso que desafió el poder del Papa y creó nuevas iglesias cristianas. La Reforma protestante fue un proceso histórico que se inició en el siglo XVI, cuando un monje alemán llamado Martín Lutero clavó sus 95 tesis en la puerta de una iglesia y dijo “aquí estoy, no puedo hacer otra cosa”. Lutero criticó la corrupción, la simonía y la venta de indulgencias de la Iglesia católica, y propuso una nueva doctrina basada en la sola fe, la sola gracia, la sola Escritura y el solo Cristo, aunque tenía los cojones en la garganta todo el rato porque estaba seguro que lo iban a quemar. Su ejemplo fue seguido por otros reformadores como Juan Calvino, Ulrico Zuinglio, Juan Knox y Enrique VIII. Estos crearon nuevas iglesias como los luteranos, los calvinistas, los anglicanos y los presbiterianos, ¿por qué? Porque un único Cristo no era suficiente. La Reforma protestante provocó una reacción de la Iglesia católica, que inició la Contrarreforma para defender su autoridad, su doctrina y sobre todo sus ingresos. También provocó una serie de guerras religiosas entre católicos y protestantes, que causaron millones de muertos y dividieron Europa. No lo dudes más y ven a vivir la Reforma protestante, la mejor oportunidad para elegir tu propia iglesia. ¡Date prisa que se llenan!

Absolutismo

El absolutismo fue un sistema político que consistía en que el rey hacía lo que le daba la gana y nadie podía chistarle. Era el representante de Dios en la tierra, y por eso se creía con derecho a exprimir al pueblo, meterse en guerras, quemar herejes o casarse con sus primas. Se extendió por Europa de la mano de reyes como Luis XIV de Francia, que se casó con su prima; Felipe II de España, que se casó con su prima; o Iván el Terrible de Rusia, que no se casó con su prima porque no le gustaba, pero lo hubiera hecho si hubiera querido. Para mantenerse en el trono, contaban con la ayuda de la nobleza, el clero y el ejército, que también se casaban entre primos. Usaban la propaganda, el arte y la cultura, para hacerse los magníficos, y para justificar la endogamia. El absolutismo se fue al garete cuando surgieron movimientos que le plantaron cara al rey y le pidieron derechos y libertades, y que no se casara con sus primas porque los hijos salían además de feos, tontos y que ellos los tenían que reinar de todos modos.

Capitalismo

Hamburgués: Burgués de hamburgo. En el siglo XVI.

¿Estás harto de la economía feudal y sus limitaciones? ¿Te gustaría tener más libertad y oportunidades para comerciar y enriquecerte? ¿Quieres formar parte de una nueva clase social que desafía el poder de los nobles y el clero? Entonces no te pierdas los Inicios del Capitalismo en la edad moderna, el sistema económico que cambió el mundo y creó nuevas formas de producción, consumo y explotación. El Capitalismo en la edad moderna es un sistema económico basado en la propiedad privada de los medios de producción, el libre mercado, la competencia, la acumulación de capital y la búsqueda del beneficio. Se originó en Europa entre los siglos XV y XVIII, gracias a factores como el desarrollo del comercio, la expansión colonial, la revolución comercial, la revolución agrícola y la revolución industrial. En esta época podrás encontrar los primeros capitalistas, como los banqueros con sombrero de copa, los comerciantes extragordos, los burgueses con voz chillona y los empresarios. Podrás participar en actividades económicas como la banca, el comercio internacional, la manufactura y la agricultura comercial. Podrás disfrutar de los beneficios del capitalismo, como el crecimiento económico, el progreso técnico, la innovación y la diversidad. No lo dudes más y ven a vivir los Inicios del Capitalismo en la edad moderna, el mejor sistema económico que encontrarás en el mercado. ¡Date prisa que se acaban! (Nota: esta oferta solo es válida para el 1% de la población que posee el capital. Si eres parte del 99% restante que trabaja para ellos, lo sentimos mucho pero no podrás disfrutar de nada de esto. Gracias por su comprensión).

Armas de fuego

¿Estás cansado de las espadas, las lanzas y los arcos? ¿Te gustaría tener un arma más potente y letal? ¿Quieres hacer más ruido y humo cuando peleas? Entonces no te pierdas las armas de fuego, el invento que revolucionó la guerra y la caza. Las armas de fuego en la edad moderna son dispositivos que lanzan proyectiles mediante la combustión de una sustancia llamada pólvora. Se inventaron en China, pero se popularizaron en Europa entre los siglos XV y XVIII. En esta época podrás encontrar armas de fuego de todo tipo y tamaño, desde pistolas y mosquetes hasta cañones y morteros. Podrás usarlas para disparar a tus enemigos, a los animales o a ti mismo en un pie. Podrás disfrutar de sus ventajas, como su mayor alcance, su mayor penetración y su mayor intimidación. Y también podrás sufrir sus inconvenientes, como su mayor peso, su mayor coste y su mayor riesgo de explosión. No lo dudes más y ven a probar las armas de fuego en la edad moderna, el mejor regalo que puedes hacerle a tu dedo índice. ¡Date prisa que se agotan!

Las primeras revoluciones inglesas

Oliver Cromwell

Lord Protector Grinch.jpg

Fue el grinch original. Era un inglés que odiaba la navidad porque era una fiesta pagana y católica, y porque le parecía muy aburrida. Así que cuando se hizo con el poder, la prohibió y mandó a sus soldados a cerrar las iglesias y los pubs donde la gente celebraba. También le tenía manía al rey Carlos I, que era un tirano que quería mandar sin el Parlamento. Así que lo capturó, lo juzgó por traición y lo mandó a cortar la cabeza. Luego se hizo llamar lord protector y gobernó como un dictador puritano.

Las primeras revoluciones inglesas fueron una serie de conflictos que se dieron en Inglaterra entre los siglos XVII y XVIII, cuando los ingleses se cansaron de tener reyes que eran unos tiranos, unos locos o unos católicos. La guerra civil inglesa fue una lucha entre el rey Carlos I y el Parlamento, que terminó con la decapitación del rey y el establecimiento de una república dirigida por Oliver Cromwell, un puritano que prohibió la diversión. La revolución gloriosa fue una invasión holandesa liderada por Guillermo de Orange, que derrocó al rey Jacobo II y le dio más poder al Parlamento, a cambio de que le dejaran fumar marihuana. La revolución industrial fue una transformación económica y social que convirtió a Inglaterra en la primera potencia mundial, gracias a la explotación de los recursos naturales, la innovación tecnológica y el trabajo infantil. Las primeras revoluciones inglesas tuvieron consecuencias políticas, religiosas y culturales, como el nacimiento del constitucionalismo, el anglicanismo y el té de las cinco.

Los estados y reinos de la Edad Moderna en Europa

Los reinos europeos eran muy respetados en ese entonces.

Los estados y reinos de la Edad Moderna en Europa fueron una serie de entidades políticas que se formaron entre los siglos XV y XVIII, cuando los europeos se dedicaron a pelearse entre ellos por el poder, la religión y el dinero. Los estados y reinos de la Edad Moderna en Europa se pueden clasificar en cuatro tipos: los imperios, los reinos absolutistas, las repúblicas y las confederaciones. Los imperios fueron estados que se expandieron por otros continentes, como el Imperio Español, que conquistó América con espadas y enfermedades; el Imperio Portugués, que conquistó Brasil con azúcar y esclavos; o el Imperio Británico, que conquistó India con té y opio.

Los reinos absolutistas fueron estados que se gobernaron por la voluntad de un rey todopoderoso, como Francia, donde Luis XIV se creía el rey sol; España, donde Felipe II se creía el rey católico; o Rusia, donde Iván el Terrible se creía el zar. Las repúblicas fueron estados que se gobernaron por la voluntad de una asamblea de ciudadanos, como Venecia, donde los comerciantes mandaban más que los políticos; Génova, donde los banqueros mandaban más que los comerciantes; o los Países Bajos, donde los tulipanes mandaban más que los banqueros. Las confederaciones fueron estados que se formaron por la unión de varios territorios con cierta autonomía, como Alemania, donde cada príncipe hacía lo que le daba la gana; Suiza, donde cada cantón hacía lo que le daba la gana; o Polonia, donde cada noble hacía lo que le daba la gana. Los estados y reinos de la Edad Moderna en Europa tuvieron relaciones de cooperación y conflicto, que se manifestaron en alianzas, guerras y tratados.

El poder francés

¿Estás cansado de los reyes débiles y los nobles rebeldes? ¿Te gustaría tener un monarca absoluto y centralizado que gobierne con mano de hierro? ¿Quieres formar parte de una nación poderosa y prestigiosa que domine Europa y el mundo? Entonces no te pierdas el Poder francés, el período histórico en que Francia se convirtió en la primera potencia mundial y en el modelo de civilización. Abarca desde el siglo XVI hasta el siglo XVIII, cuando Francia fue gobernada por dinastías como los Valois y los Borbones. En esta época podrás encontrar reyes como Francisco I, Enrique IV, Luis XIII, Luis XIV y Luis XV. Podrás participar en eventos como las guerras de religión, la Fronda, la guerra de los Treinta Años, la guerra de Sucesión Española y la guerra de los Siete Años. Podrás disfrutar de los logros del poder francés, como la expansión territorial, la colonización americana, la hegemonía diplomática, el esplendor cultural y el lujo cortesano. No lo dudes más y ven a vivir el Poder francés en la edad moderna, el mejor período histórico que encontrarás en el mercado. ¡Date prisa que se acaban! (Nota: esta oferta solo es válida para los reyes, los nobles y los clérigos que disfrutan del poder francés. Si eres parte del tercer estado que paga los impuestos y sufre el hambre, lo sentimos mucho pero no podrás disfrutar de nada de esto. Pero no te preocupes, siempre podrás comer pasteles. Gracias por su comprensión).

América

Exploración y conquista de América

En la primera misión, debes desintegrar a Quetzalcóatl con tus armas láser.

La exploración y conquista de América fue un DLC que se activó en el juego de la historia mundial cuando Cristóbal Colón hizo un glitch y encontró un nuevo mapa mientras intentaba hacer un speedrun a las Indias. Los gamers europeos se lanzaron a explorar, colonizar y lootear las zonas y los items de los NPCs americanos, que tenían un nivel muy bajo y no podían defenderse de las armas, las enfermedades (como la viruela que buffeaba) y los hacks de los invasores. Las quests incluían objetivos como construir bases, hacer alianzas o PvP con los nativos, farmear oro y plata, convertir a los paganos y eliminar a los rivales de otros servers europeos. Al completar las quests, los gamers ganaban rewards como territorios, riquezas, XP y ranks nobiliarios. Pero también tenían que superar challenges como el weather, las raids indígenas, los piratas, los betrayals y los bans de la Inquisición. La exploración y conquista de América fue un game changer que modificó el balance de poder entre las naciones, causó el trade de culturas, plantas, animales y enfermedades entre los mapas y creó nuevos países y sociedades.

América latina colonial

Furro atacando a español.

América latina colonial fue el período en que los gamers españoles y portugueses se hicieron los dueños de los mapas de América del Sur, América Central y el Caribe, después de pasarse el DLC de la exploración y conquista de América con trucos y cheats. Durante este período, los gamers europeos les metieron a los NPCs americanos sus leyes, su religión, su idioma y su cultura por donde les cupo, y los convirtieron en sus esclavos, sus peones o sus lamebotas, según el caso. Los gamers europeos también saquearon los recursos naturales de los mapas americanos, como el oro, la plata, el azúcar y el tabaco, y se los mandaron a sus servers de origen a cambio de armas, telas y esclavos africanos que bailaban cumbia. Los gamers europeos también tuvieron que lidiar con varios problemas, como las rebeliones indígenas y criollas que les quemaban las haciendas, las guerras con otros servers europeos que les robaban las colonias, los piratas que les hundían los barcos, los contrabandistas que les hacían la competencia y las epidemias que les llenaban de granos. América latina colonial terminó cuando los NPCs americanos se cansaron de ser pisoteados y exprimidos por los gamers europeos y empezaron a hacer quests de independencia, con la ayuda de algunos gamers criollos que querían más pasta y poder.

Norteamérica colonial

Norteamérica colonial fue el período en que los gamers ingleses, franceses y holandeses se repartieron los mapas de América del Norte, después de hacer el DLC de la exploración y conquista de América con mods y skins. Durante este período, los gamers europeos se instalaron en los mapas americanos y crearon sus propias colonias, con sus propias leyes, su propia religión, su propio idioma y su propia cultura. Los gamers europeos también comerciaron con los NPCs americanos, que les vendieron pieles, maíz y tabaco a cambio de armas, alcohol y cuentas de colores. Los gamers europeos también tuvieron que enfrentarse a varios problemas, como las guerras con los indígenas que les lanzaban flechas, las guerras con los otros gamers europeos que les disputaban el territorio, los impuestos que les cobraban sus servers de origen, el frío que les congelaba las narices y las brujas que les hacían maleficios. Norteamérica colonial terminó cuando los gamers ingleses se rebelaron contra su server de origen y empezaron a hacer quests de independencia, con la ayuda de algunos NPCs franceses que querían joder a los ingleses.

Religión, ciencia, filosofía y educación

Mundo musulman

Solimán el Magnífico listo para la nueva película de Super Mario.

Como antes no había internet, ni Instagram, ni Tik Tok, ni nada que te hiciera conocer otras culturas, los musulmanes se dedicaban a rezar, a vender, a invadir y a escribir libros muy listos. Así fue como se aguantó el mundo musulmán en la edad moderna, un montón de sitios y de gentes que seguían el islam y que se peleaban con los cristianos y con los mongoles. Algunos ejemplos de estos cracks musulmanes son el sultán otomano Solimán el Magnífico, que se hizo con medio mundo; el emperador mogol Akbar, que juntó la India y dejó que cada uno creyera lo que quisiera; el califa almohade Abu Yaqub Yusuf, que aguantó el tirón en al-Ándalus; el sabio persa Nasir al-Din al-Tusi, que sabía un montón de estrellas y de números; el viajero marroquí Ibn Battuta, que se dio una vuelta por todo el planeta; y el poeta turco Yunus Emre, que le cantaba al amor y a la paz. Todo esto causó mucho interés y aplauso en la gente y en los mandamases, que estaban muy metidos en el rollo del islam. Por eso, muchos musulmanes recibieron clases, pasta, triunfos y favores. Pero no todo fue bueno: gracias al mundo musulmán se armaron líos, ataques, caídas y desastres. O al menos eso dicen los que no tienen ni papa de estas cosas.

Reforma Protestante

Esa ya la vimos arriba, no seas perezoso y lee.

Contrarreforma y jesuitas

Cervantes dice que la Batalla de Lepanto fue de la Contrarreforma y que ahí perdió su brazo. No le creemos porque sabemos que lo perdió intentando recuperar su reloj de adentro de un cocodrilo.

Como antes no había internet, ni Twitter, ni youtubers, ni nada que te hiciera dudar de tu fe (sólo Lutero y sus libros impresos, que era peor que el internet), los católicos se dedicaban a rezar, a arrepentirse, a autoflagelarse y a escribir libros muy aburridos. Así fue como se inventó la Contrarreforma, un rollo religioso y político que quería pararle los pies al protestantismo, limpiar la Iglesia católica y recuperar el chollo y el control perdidos. Algunos ejemplos de estos beatos católicos son el papa Paulo III, que organizó el Concilio de Trento; Ignacio de Loyola, que se montó la Compañía de Jesús; Teresa de Ávila, que se puso las pilas con la orden del Carmelo; Francisco Javier, que se fue a predicar a Asia; Carlos Borromeo, que se encargó de poner orden en Milán; y Felipe II, que se dedicó a quemar y a matar a todo lo que no fuera católico. Todo esto causó mucho revuelo y aplauso en la gente y en los reyes, que estaban muy contentos de obedecer y de apoyar las normas de la Contrarreforma. Por eso, muchos católicos recibieron perdones, milagros, santificaciones y favores. Pero no todo fue bueno: gracias a la Contrarreforma se multiplicaron las cacerías, las inquisiciones, las guerras y las herejías.

Revolución científica

Como antes no había internet, ni Netflix, ni redes sociales, ni videojuegos, ni nada que hacer en la vida, los científicos de la edad moderna se dedicaban a observar el cielo, a experimentar con cosas raras y a escribir libros muy aburridos. Así fue como se produjo la revolución científica, un período histórico en el que se descubrieron muchas cosas importantes, como que la Tierra no era plana, que el Sol no giraba alrededor de ella, que los átomos existían y que las manzanas caían por la gravedad. Todo esto causó mucho revuelo en la sociedad y en la Iglesia, que no estaba muy contenta de que le cuestionaran sus dogmas y sus privilegios. Por eso, muchos científicos tuvieron que enfrentarse a la persecución, la censura, la tortura y hasta la hoguera. Pero no todo fue malo: gracias a la revolución científica se sentaron las bases para el desarrollo de la ciencia moderna y se abrió el camino para que existiera el internet.

Tecnología

Oh la lá, cosas de ricos.

Como antes no había internet, ni smartphones, ni computadoras, ni robots, ni nada que hiciera la vida más fácil y aburrida, los inventores se dedicaban a fabricar cacharros, trastos, chismes y engendros muy curiosos. Así fue como se inventó la tecnología de la edad moderna, un montón de cachivaches que servían para hacer cosas más rápido, más lejos, más alto y más fuerte. Algunos ejemplos de estas porquerías tecnológicas son el reloj mecánico, que te decía la hora pero no te despertaba; la brújula, que te orientaba pero no te llevaba; la imprenta, que te permitía leer pero no escribir; el telescopio, que te acercaba las estrellas pero no te las regalaba; el microscopio, que te mostraba los bichos pero no te los quitaba; el barómetro, que te medía la presión pero no te la bajaba; el termómetro, que te tomaba la temperatura pero no te curaba; y el submarino, que te sumergía en el agua pero no te sacaba. Todo esto causó mucho alboroto y envidia en la gente y en los reyes, que estaban muy deseosos de tener la última novedad tecnológica para presumir y para joder. Por eso, muchos inventores recibieron halagos, premios, aplausos y besos. Pero no todo fue bueno: gracias a la tecnología de la edad moderna se multiplicaron las guerras, las plagas, la suciedad y la miseria. O al menos eso dicen los que no tienen ni idea de estas cosas.

Ilustración y razón

Primera edición de la Inciclopedia en francés. El tío en la portada no es Denis Diderot.

Como antes no había internet, ni Google, ni Wikipedia, ni nada que te solucionara la vida, los ilustrados se dedicaban a curiosear la naturaleza, a pensar cosas lógicas y a publicar cosas interesantes. Así fue como se inventó la Ilustración, un rollo intelectual y cultural que decía que la razón era lo más de lo más, que el progreso era lo mejor de lo mejor, que la tolerancia era lo bueno de lo bueno y que la libertad era lo bonito de lo bonito. Algunos ejemplos de estos genios ilustrados son Isaac Newton, que se dio cuenta de que las cosas caían porque sí; John Locke, que se inventó los derechos humanos y el liberalismo; Voltaire, que se metía con todo el mundo y con todo lo sagrado; Montesquieu, que se sacó de la manga la separación de poderes; Rousseau, que se le ocurrió el contrato social y la democracia; Kant, que se complicaba la vida con la razón pura y la razón práctica; y Diderot, que se curró la Enciclopedia. Todo esto causó mucho revuelo y aplauso en la gente y en los gobiernos, que estaban muy ansiosos por poner en práctica las ideas de la Ilustración para cambiarlo todo y para no cambiar nada. Por eso, muchos ilustrados recibieron halagos, premios, aplausos y besos. Pero no todo fue bueno: gracias a la Ilustración se armaron líos, revueltas, guerras y desastres. O al menos eso dicen los que no tienen ni pajolera idea de estas cosas.

Humanismo

Como antes no había internet, ni redes sociales, ni influencers, ni nada que te lavara el cerebro y te hiciera un borrego, los humanistas se dedicaban a leer libros viejos, a pensar cosas nuevas y a escribir cosas raras. Así fue como se inventó el humanismo, un rollo cultural y filosófico que decía que la persona humana era lo más de lo más, que tenía derechos, libertades y responsabilidades, y que podía hacer lo que le diera la gana con el mundo. Algunos ejemplos de estos listillos humanistas son Erasmo de Rotterdam, que se metía con todo el mundo y con todo lo divino; Tomás Moro, que soñaba con un mundo perfecto e inexistente; Nicolás Maquiavelo, que sabía cómo ser un cabrón y un líder al mismo tiempo; Leonardo da Vinci, que era un manitas y un sabelotodo; Miguel de Cervantes, que contaba historias de locos y de cuerdos; y William Shakespeare, que hacía obras de teatro que te hacían reír y llorar. Todo esto causó mucho furor y aplauso en la gente y en los mecenas, que estaban muy contentos de pagar y de consumir arte y cultura. Por eso, muchos humanistas recibieron clases, viajes, pagas y medallas. Pero no todo fue bueno: gracias al humanismo se pusieron en duda las normas, los jefes, las creencias y las costumbres. O al menos eso dicen los que no tienen ni puta idea de estas cosas.

Sociedad y demografía

La sociedad y la demografía fueron el resultado de una época de locos y contrastes. Por un lado, la población europea se multiplicó como conejos gracias a las patatas, el chocolate y el jabón. Por otro lado, la población americana se esfumó como por arte de magia por las viruelas, las minas y las espadas de los colonizadores.

La sociedad europea se dividió en tres grupos. eran los demás:

Sociedad europea
Los que mandaban Se llevaban muy bien entre ellos, porque no pagaban impuestos ni trabajaban
Los que rezaban
Los que pagaban Campesinos, artesanos, comerciantes y burgueses, que se pasaban la vida sudando y sufriendo.
Por fortuna todo ha cambiado ¿verdad?
Por fortuna todo ha cambiado ¿verdad?

La sociedad americana se organizó en un sistema de castas basado en el color de la piel y el cruce de razas.

Sociedad americana
Los más blancos
Los menos blancos
Los medio blancos
Los poco blancos
Los nada blancos

Final

La siguiente época se puso muy rara.

¿Estás cansado de la Edad Moderna y sus contradicciones? ¿Te aburren los reyes absolutos, los nobles decadentes y los burgueses ambiciosos? ¿Te gustaría vivir en una época más revolucionaria y emancipadora? Entonces no te pierdas el Final de la edad moderna, el período histórico que abarca desde finales del siglo XVIII hasta principios del siglo XIX y que creó nuevas formas de política, sociedad y cultura. El Final de la edad moderna fue un proceso histórico que se inició con la Revolución Francesa y terminó con las Revoluciones de 1848. En esta época podrás encontrar personajes como Robespierre, que guillotinó a miles de personas en nombre de la libertad, la igualdad y la fraternidad; Napoleón Bonaparte, que conquistó media Europa con su genio militar y su complejo de inferioridad; Simón Bolívar, que liberó a varios países de América del Sur del dominio español; George Washington, que lideró la independencia de Estados Unidos de Gran Bretaña; Karl Marx, que escribió el Manifiesto Comunista y predijo el fin del capitalismo; y muchos más. Podrás participar en eventos como la Revolución Francesa, que derrocó a la monarquía absoluta y estableció una república; las guerras napoleónicas, que enfrentaron a Francia contra el resto de Europa; las guerras de independencia hispanoamericanas, que pusieron fin al imperio colonial español en América; la Revolución industrial, que transformó la economía, la sociedad y el medio ambiente; y las Revoluciones de 1848, que sacudieron a varios países europeos con movimientos liberales y socialistas. Podrás disfrutar de los logros del Final de la edad moderna, como el surgimiento de las naciones, el avance de los derechos humanos, el desarrollo de las ciencias sociales y el florecimiento del romanticismo. Y también podrás sufrir las consecuencias del Final de la edad moderna, como las guerras civiles, las dictaduras militares, las crisis sociales y las reacciones conservadoras. No lo dudes más y ven a vivir el Final de la edad moderna, el mejor período histórico que encontrarás en el mercado. ¡Date prisa que se acaban! (Nota: esta oferta solo es válida para los hombres blancos que protagonizaron el Final de la edad moderna. Si eres parte de las mujeres, los negros, los indios o los pobres que sufrieron el Final de la edad moderna, lo sentimos mucho pero no podrás disfrutar de nada de esto. Pero no te preocupes, siempre podrás luchar por tu liberación o esperar a la Edad Contemporánea. Gracias por su comprensión).

Véase también

Prehistoria Edad Vieja Edad Media XV Edad Moderna XVIII Edad
Contemporánea
Muy vieja
-XXXI a -VII
-VI -VI -II I III V VII IX XI XIII
-V -III -I II IV VI VIII X XII XIV XVI XVII XIX XX XXI