Sumeria

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Sumeria
Ki-en-gir (Tierra de los señores con falda)

El Estandarte de Ur
El Estandarte de Ur: primer intento de PowerPoint de la historia.

Datos generales

Capital Eridu, Uruk, Ur
(Cambiaba según quién gritaba más fuerte)
Idioma principal Sumerio (Imposible de pronunciar sin escupir), Acadio
Religión Politeísmo burocrático (Había que rellenar tres formularios para rezar)
Gobierno Teocracia absoluta («El dios Enlil dice que me des tu cabra»)
Fundación c. 4500 a. C. (Alguien amontonó barro y le gustó cómo quedaba)
Disolución c. 2004 a. C. (Ibbi-Sin perdió las llaves de la ciudad)
Habitantes «Cabezas Negras» (Gente calva obsesionada con la lana)
Moneda Siclo (Cebada, plata o pagarés que nadie cobraba)
Principales exportaciones Ladrillos, cerveza tibia y quejas administrativas


Cita3.png¿Egipcios? ¡Por favor! Nosotros ya teníamos escritura cuando ellos aún dibujaban pajaritos.Cita4.png
Sumerio anónimo presumiendo en una tablilla de arcilla.
Cita3.pngTodo lo que ustedes han inventado, nosotros ya lo habíamos hecho hace 3000 años.Cita4.png
Fantasma de Gilgamesh en una sesión espiritista moderna.
Cita3.pngLos sumerios fueron tan innovadores que hasta inventaron el concepto de inventar cosas.Cita4.png
Historia para Dummies intentando explicar lo inexplicable.

Sumideria (del a-caído Verano, o quizás Ver-ano) es una región casi pre-histérica de Meme-sopotamia, encallada entre las calvicies de los ríos Éu-fraudes y Tres Tristis Tigris. Ostenta la medalla de barro de ser la incivilización más antigua, solo detrás de la Atlántida, la urbanización privada de los amigos arios de Platón. Su improcedencia es un misterio para los arqueolocos, aunque salta a la vista que vinieron del planeta Dune y se quedaron por la excelente calidad de la arena para gatos.

Evolucionaron de simples ranchos a ciudadsitas al instalar servicios de primera necesidad: templos, cervecerías y zigurats-bar. Las principales urbes, Ur-gencia, Urukguai y La-gas, practicaban el deporte olímpico de odiarse vecinalmente, hasta que el imperio acadio las conquistó para poder odiarlas de forma federal y organizada.

Historia

Primeros pobladores

Período de El Obeid
Una lámpara de genio
Una lámpara de genio
y unos reptilianos, nada de que preocuparse, así era la gente entonces.
y unos reptilianos, nada de que preocuparse, así era la gente entonces.
En la Baja Mesopotamia ya había okupas desde el Neolítico. Tribus con nombres que suenan a estornudo mal curado, como Jarmo o Hassuna-Samarra, calentaron el terreno durante siglos. Luego llegaron los de El Obeid y Uruk, y fue ahí cuando dejaron de comer barro para inventar la civilización, aunque técnicamente siguieron comiendo barro porque todo lo hacían de adobe. Discutieron la idea durante 300 años hasta que todos los que votaron en contra murieron por causas sospechosas. Para elegir el sitio, unos querían el Tigris porque suena a tigre y otros el Éufrates porque suena a azufre. Un grupo extremista sugirió el desierto para tener privacidad y casarse con sus primas, como en Las Vegas. Tras varias peleas con palos por la zonificación, fundaron varias ciudades. Así nació la ciudad-estado.

El gran misterio es de dónde salió esta gente, porque antes de inventar la escritura no dejaron ni una nota aclaratoria. Ante la falta de textos, los arqueólogos recurrieron a su fetiche favorito: medir cráneos de muertos. Resulta que en las tumbas hay cabezas alargadas, cabezas redondas y un desmadre genético que no aclara nada. Intentaron fijarse en los rostros de las estatuas sumerias para buscar pistas raciales, pero los escultores de la época tenían el mismo dominio del realismo anatómico que el periodo mutante de Pablo Picasso.

El culebrón llegó cuando se pusieron a analizar el ADN mitocondrial de unos dientes antiguos en el Éufrates de un sumerio que mordió a otro sumerio. Los haplogrupos apuntaban directamente a la cultura de Mohenjo-Daro, en la India. Así que, después de décadas de pajas mentales, resulta que fueron inmigrantes del subcontinente indio abriendo el primer badulaque de la Edad de Bronce.

Periodo de Uruk

La Inciclopedia en cuneiforme. El momento exacto en que la humanidad dejó de dibujar penes en las cuevas para tallarlos en barro.
Uruk, también llamado Erec en la Biblia y Warka por los que hoy venden latas de cerveza entre sus ruinas, es el sitio donde se inventó literalmente todo lo que define nuestra existencia. Aquí apareció la rueda alrededor del 3500 a.C, aunque para ser totalmente sinceros, durante los primeros cien años la usaron exclusivamente para hacer macetas, se les ocurrió ponerla debajo de un carrito hasta varias generaciones después. Eso te dice todo lo que necesitas saber sobre la inteligencia humana.

Hasta el 3500 a.C. la gente por aquí se pasaba el día comiendo cebada cruda y robándose las ovejas al vecino. De repente, en menos de 200 años, aparecen de la nada la rueda, la escritura, la matemática, el arado, la ciudad, el impuesto y la ley. Todo. Absolutamente todo lo que necesitas para tener una civilización, salido de la nada, como si alguien les hubiera soltado un pack de cursos de tutoriales en medio del desierto.

Y para rematar el misterio, en cuanto logramos leer estas primeras tablillas nos enteramos de que esta gente ni siquiera eran de aquí. No son semitas, no son indoeuropeos, no encajan en ninguno de los cajoncitos donde los lingüistas meten a todos los pueblos del mundo. Aparecieron de la nada, se apoderaron de toda la Baja Mesopotamia, y en tres generaciones estaban construyendo templos de 30 metros de alto que, seguramente, podían volar.

Claro que no fueron extraterrestres, vamos. Es solo una tremenda coincidencia que nadie sepa de dónde salieron, que inventaran absolutamente todo de repente, y que sus propios mitos dijeran explícitamente que unos seres mitad pez que venían del mar les enseñaron absolutamente todo lo que sabían. Qué locos tan graciosos los que creen en alienígenas, ¿verdad?

Periodo dinástico arcaico

Entonces el rey de Ur levantó murallas y que la gente de Eridu las pagaría.

La tecnología de Uruk se puso de moda, la gente empezó a fundar ciudades nuevas por todos lados y ¿qué fue lo primero que hicieron? Cuando tenías un templo y tres casas ya eras una ciudad y levantabas murallas. Porque en cuanto tienes algo bonito, tu vecino te lo quiere robar para financiarse las prostis y el vino de cebada. Pasaron de ser granjeros innovadores a intentar exterminarse entre sí (Medio Oriente al fin y al cabo). A su vez, la escritura evolucionó: dejaron de usarla solo para la burocracia aburrida y empezaron a tallar textos en las estatuas de los templos en plan Yo, el rey Pijus Maximus, he pagado este pedrusco, jódete enemigo.

En cuanto a quién mandaba, no tenemos NPI. Las famosas Listas Reales Sumerias son el mayor fanfiction propagandístico de la Antigüedad. Fueron escritas siglos después por monarcas acomplejados que querían alargar su pene genealógico, inventándose que sus antepasados habían reinado durante 30.000 años seguidos.

El único de esta época inicial que sabemos al cien por cien que fue real es un tal Enmebaragesi, rey de Kish. Y no lo sabemos por un panteón épico ni por una pirámide de oro, sino porque su nombre apareció garabateado en un trozo de vasija de piedra rota. Toda una vida de poder absoluto para que la historia te recuerde en un tupperware viejo.

El desdominio acaído

Artículo principal: Imperio Acadio
Éste es Gudea (o Ego-dea). Se esculpió más de dos mil selfies en diorita. No es broma, es narcisismo geológico. Hacia 2120 a. C.
Sargón de Acá con rastas en la barba, probablemente por usar barro en lugar de acondicionador.

Hacia el 2350 a. C. asomó la calva un tal Nalgón. A este usurpador se le ocurrió una "brillante" innovación que nadie había probado en 2000 años: en lugar de quedarse en su casa viendo crecer el trigo, salió a conquistar las casas de los demás. Felicidades, campeón. Ahora todo el mundo iba a copiar su pésima idea de imperio. Sus sucesores pasaron sus reinados jugando al gato y el ratón con las ciudades rebeldes; no existe una sola inscripción suya que no sea un parte de guerra repetitivo: "Lunes: quemé Ur. Martes: quemé Uruk. Miércoles: volví a quemar Huma".

Y entonces, de las montañas, bajaron los Gutis (o Cutres). Nadie sabe de dónde salieron, ni qué idioma hablaban o si hablaban. Aparecieron, rompieron Haga-té y se sentaron en el trono a mirar el techo. Los sumerios odiaban a los gutis con una rabia freudiana. En sus crónicas los describen como dragones de montaña, gente que no sabe rezar y bárbaros que intentan comerse el pan con cuchara, culpándolos de todo, desde la caída de la bolsa hasta de que lloviera en fin de semana.

Pero los gutis no hacían nada. Literalmente. No gobernaban, no cobraban impuestos, no molestaban. Practicaban el laissez-faire por pura vagancia. Mientras Agadé se convertía en un solar, en La-cash un tal Gudea aprovechó que nadie vigilaba para tallarse dos mil estatuas de sí mismo (spam visual). El comercio floreció porque los gutis eran demasiado perezosos para robar caravanas. Ciudades como Ur-gencia y Uruk simplemente enviaban una cajita de plata al año a los gutis para que siguieran durmiendo la siesta, viviendo así la época más feliz, rica y anárquica de su historia.

El Re-nacimiento (y Re-muerte) sumerio

Durante este periodo, construyeron más Fi-gurats para presumir ante los sucios tribales (que, invariablemente, terminaban conquistándolos y quedándose con la vista panorámica).

Según la crónica oficial (probablemente falsificada), Utu-genial expulsó a los gobernantes Cutris en el 2100 a. C. pintando un túnel falso en la pared de un zigurat; los invasores se estrellaron contra los ladrillos a toda velocidad al grito de ¡bip-bip!. Su victoria fue breve: mientras Utu-genial se jactaba del éxito, Usur-Nammu de Ur le serruchó el piso (literalmente, con una sierra de bronce), cayó gritando por un pozo sin fondo y Usur-Nammu ocupó el vacío legal y físico para fundar la III Dinastía de Hurto. Para legitimar el golpe, se autoproclamó Rey de Sumer y Acabar, reciclando el título de Sargón pues advertidos estaban de que en el futuro todos le copiarían (copyright pendiente).

Le sucedió su hijo Chul-gi (Shulgi), que gastó el presupuesto militar persiguiendo nómadas por los montes Zagroseros y llamando conquista estratégica a perderse en la montaña sin mapa. Después vino la decadencia con Amarg-Suen, Shu-Sin-Gracia y finalmente Imbe-Sin. Este último gestionó la defensa con tal destreza que los Amorreos (famosos por besar el suelo ajeno) entraron en la ciudad, se instalaron en el sofá real y cambiaron las cerraduras antes de que la guardia notara su presencia. En el 2003 a. C., el último imperio sumerio se fue a negro y Babi-clonia se apropió del territorio y de los derechos de autor sin pagar regalías.

Periodo de Ur III (o Ur-gente)

Sumeria pidiendo re-conocimiento ante la ONU. No se puede, son ciudades que se odian entre sí (y a sí mismas).

Tras la re-acaída de Acad, Sumer sufrió un rebrote de actividad febril. Gudea de Lagash reformó el estado de nervios de la manera más neurótica posible. Más tarde, Ur-Nammu redactó un código legal tan estricto que multaba a los ciudadanos por existir demasiado nítidamente en zonas residenciales borrosas.

El final llegó cuando los amorreos (que no daban besos), apoyados por los el-limitas que venían de excursión desde Irán, rodearon Ur y le tomaron tantas fotos que la presión acumulada de los flashes derribó las murallas en el 2003 a. C. El imperio se fragmentó en mil pedazos, como si alguna vez hubiera estado entero. Rim-Sin-gracia intentó pegarlo de nuevo en 1792 a. C. introduciendo la propiedad privada, ya que hasta entonces todo era del rey, incluidos tus pensamientos impuros. Mientras, en Babilonia, los amorreos fundaron su propia dinastía sobre los escombros calientes (y muy fotogénicos) de la anterior.

Historiografía

Jules Oppert, el loquito que se inventó Sumeria y nos hizo creer que existe.

Si hubieras nacido hace doscientos años y te interesaba ser historiador, significaba que eras un señorito sin oficio ni beneficio que se pasaba el día leyendo libros mientras los sirvientes te limpiaban la cola (o sea, exactamente igual que los historiadores de ahora). Sabías que existieron los egipcios porque tenían pirámides enormes imposibles de ignorar, los griegos porque no paraban de follarse entre ellos y escribir obras de teatro sobre ello, y los romanos porque conquistaron medio planeta y no dejaban de construir acueductos para robarse el agua. Todo lo demás era un misterioso vacío lleno de salvajes peludos corriendo detrás de mamuts y comiéndose unos a otros por diversión.

Pero los arqueólogos del siglo XIX, esos que confundían excavar con saquear, se fueron a Mesopotamia buscando asirios y babilonios porque esos al menos aparecían en la Biblia ya fuera decapitando profetas de Dios o levantando la Torre de Babel ir a decapitarlo también. Hasta que un día, desenterraron miles y miles de tablillas escritas en un idioma que nadie había visto en su vida. No era asirio, no era babilonio, era algo anterior, algo más raro, algo que olía a civilización olvidada: era sumerio. Y ahí se les cayó la cara de vergüenza al darse cuenta de que habían estado ignorando la civilización más antigua de la humanidad y, por supuesto, se robaron toda la evidencia.

Su tierra

Esto que parece una irritación cutánea venérea es el mapa de Sumeria. Si te pica, ve al médico.

Sumer no era un país de verdad, era una región en el culo del sur de Mesopotamia, con más pantanos y barro pegajoso que la cola de Shrek. Su clima era tan seco que lo único que crecía sin regar eran las piedras y alguna que otra planta con ganas de morir joven. A pesar de semejante terreno, los sumerios, con un par de huevos del tamaño de sandías, construyeron ciudades en medio de pantanos que estaban en medio de desiertos, que eran los Manhattan de la época, solo que en lugar de rascacielos tenían templos escalonados gigantes para cazar pájaros más fácil.

Su idioma

Los sumerios inventando la rueda, para no cargar sus panzas con las manos.
El sumerio es una lengua aislada, o sea el huérfano bastardo de la lingüística. No tiene parientes, nadie lo entiende, nadie lo extraña y que bueno que se murió. Conocemos su gramática de milagro, solo porque los escribas mesopotámicos eran unos obsesos del control y nos dejaron diccionarios bilingües con el acadio (el Google Translate de la Edad de Bronce). Pero a diferencia del acadio, que tiene primos vivos como el árabebreo o el hebreoñol, la fonología sumeria es un misterio, lo más probable es que hablaran como el Pato Donald.

Para el 2000 a.C., el sumerio murió en la calle, pero se negó a desaparecer con dignidad. Hizo exactamente la misma mierda que el latín: quedarse como idioma "sagrado" conectado a un respirador artificial, usado exclusivamente por curas para hacerse los misteriosos y leer textos divinos sin que el campesino promedio entendiera un carajo.

Organización social

Inventaron la clonación o tenían un problema serio con la consanguinidad.
A fines del IV milenio a. C., Sumeria se dividió en una docena de ciudades-estado separadas por canales y mojones para que los vecinos no se robaran el barro. El jefe era el patesi, un tipo que era simultáneamente sacerdote supremo, general absoluto y gestor de silos. Creían que los dioses fundaban las ciudades para tener un sitio donde recibir regalos; más tarde, los dioses se volvieron más vagos y solo enviaban los planos de los templos por telepatía para que el soberano los construyera.

El centro de todo era el zigurat, una pirámide de ladrillos cocidos al sol que servía de escalera mecánica para que los dioses bajaran a las fiestas. El patesi usaba estas estructuras para hablar con el cielo y, de paso, quedarse con las ofrendas. Como cada ciudad quería el agua del vecino, pasaron mil años pegándose por los canales hasta que las ciudades quedaron tan gastadas como sus ladrillos.

Las ciudades donde se inventó el poder antes de que hubiera reyes con corona fueron:
Recuerdo de hace 5 mil años. Lo sentimos, la Meca sumeria no estaba disponible para fotografía de alta resolución.
  • Eridu: Donde empezó el barro.
  • Bad-tibira: Donde se trabajaba el metal.
  • Larsa: Famosa por sus templos.
  • Sippar: La ciudad del sol.
  • Shuruppak: Donde el Noé sumerio guardó las cabras antes del diluvio.

Hubo otras ciudades importantes como Uruk (donde vivía Gilgamesh), Ur (que tiene el zigurat mejor conservado) y Kiš, todas peleadas entre sí por ver quién tenía el pilar más alto (los símbolos fálicos nunca fallan).

Economía y crédito

Sumeria inventó la deuda, el sistema más antiguo para que los campesinos perdieran su libertad y la de sus hijos antes de nacer. Para evitar que la población se extinguiera por insolvencia, los reyes aplicaban la amnistía: borraban todas las deudas de golpe para que la gente pudiera empezar a endeudarse otra vez desde cero.

Religión y creencias

Los Anunnaki en versión anime, porque hasta los alienígenas ancestrales necesitan un remake kawaii.

Para los sumerios, el mundo era un lugar confuso lleno de fuerzas inestables: el sol subía, el río se desbordaba, y a veces llovía cerveza ácida. Como no entendían cómo funcionaba nada, asumieron que todo tenía dueño. El viento, el barro, el hambre... cada cosa era un dios distinto, y todos estaban siempre enojados.

La humanidad fue una decisión de recursos humanos: los dioses se cansaron de construir canales, regar campos y limpiar templos, mezclaron barro con sangre de un dios menor (el primero que pasó) y crearon al hombre. Su contrato era servir para siempre, sin vacaciones, sin seguro médico, sin derecho a protestar. Si algo salía mal —una sequía, una inundación, un grano gigante—, era porque algún dios estaba molesto, aburrido o simplemente necesitaba espacio personal.
Cerveza sumeria, ¿regalo de los dioses? Definitivamente, para hacerlos alcohólicodependientes.
El universo era una estructura precaria: una tierra plana como una torta flotando sobre aguas infinitas llamadas Nammu. Encima, una bóveda de latón sólido mantenía el caos a raya. En medio de este escenario, los dioses vivían arriba, lejos del polvo y del trabajo sucio. An, el más alto, apenas intervenía; prefería no meterse. Enki, en cambio, vivía bajo tierra, rodeado de tuberías mágicas, arreglando errores cósmicos como un técnico que llega tarde con una llave inglesa. Y luego estaba Inanna, que iba y venía entre el cielo, la tierra y el inframundo, causando problemas dondequiera que sentía que no la valoraban lo suficiente.

Al morir, nadie iba al cielo. Todos bajaban al Mundo Inferior: un lugar oscuro, seco, lleno de polvo y sombras, donde se comía tierra y se bebía polvo. No había castigo ni recompensa, solo existencia eterna como fantasma aburrido. Ni siquiera había luz para leer a menos que aprendieras braile y llevaras tabillas.

Pero su legado sí tuvo brillo: inventaron el diluvio universal (antes que Noé), el mito del héroe civilizador (Gilgamesh antes que cualquier otro), y la idea de que una mujer nació de una costilla —aunque en realidad la palabra sumeria significaba parte, porción o incluso ayuda, y traducirla como costilla fue un error con consecuencias bíblicas.

Matemáticas

El sistema sexagesimal sumerio ha confundido a los historiadores modernos, pero la explicación es puramente biológica: los sumerios tenían seis dedos en cada mano. Mientras otras civilizaciones se limitaban al sistema decimal por su aburrida anatomía de cinco dedos, un escriba sumerio podía contar hasta doce en una sola mano y llegar a sesenta usando las dos. Esta peculiaridad genética les facilitó dividir el círculo en 360 grados y la hora en 60 minutos, aunque hizo que la invención de los guantes fuera una pesadilla que nunca lograron resolver.

Entretenimiento

Cuando no estaban ocupados inventando la rueda para atropellar a sus vecinos o el sexo para reproducir mano de obra barata, tenían que buscar formas de matar el tiempo antes de que el tiempo los matara a ellos. Para días tranquilos, inventaron el Juego Real de Ur: ajedrez + backgammon + tragaperras, donde apostaban reputación... y a veces su vida si perdían.

Deporte

Ningún león sumerio ganó un combate registrado. Son datos históricos, no estereotipos.

Inventaron el aburrimiento, ese vacío tras dejar de huir de depredadores. ¿Solución? Lucha Libre Mesopotámica, el primer deporte de contacto real: ciudades enviaban guerreros que eran rock stars del 3000 a.C., con reglas simples (no mates si no es necesario, aunque entretener al público siempre lo hacía necesario), premios en oveja y respeto vitalicio, hasta que te movilizaran a una guerra al día siguiente.

Arte

Estatuas con ojos gigantes tipo anime, oficialmente para mejor ver a los dioses, en realidad, deficiencia masiva de vitamina A; relieves narrativos que eran novelas gráficas que después hacían películas, zigurats de 60 metros proclamando que eso era un rascacielo NORMAL (mientras hoy llamamos alto a un edificio de 100 metros... vergüenza), y joyería elitista donde los plebeyos usaban collares de arcilla para fingir nobleza. Esto no cambió en 5000 años.

Literatura

Gilgamesh, el primer héroe de acción de la literatura mundial, aquí visto en una tablilla promocional (con hashtag #RespetoALaFuente).
No solo inventaron la escritura: lanzaron la primera novela épica confirmada, la Epopeya de Gilgamesh. Historia de golpes brutales, amistad que empezó normal heteronormativa y mutó a amistad gay sin papeleo, búsqueda obsesiva de inmortalidad, hasta pelear contra una serpiente que ya la tenía, y dioses villanos que cancelaban su misión. Tenía todo: héroe con crisis de ansiedad (Gilgamesh), compañero perfecto (Enkidu, vagabundo peludo), reglas que no matar era sugerencia no obligatoria, y la moraleja que aún necesitamos: morirás, pero tu meme durará 4000 años. Fue tan viral que tablillas lo copiaron desde Uruk hasta Hattusa: el primer fenómeno mediático de redes sociales de barro.

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